La justicia poética existe y Ramón Rodríguez se ha convertido por méritos propios en uno de los nombres indispensables de la escena indie estatal. ¿Su arma? Excelentes canciones. En su nuevo Ep, “Cuaresma”, las combina con las de otros artistas.

Cuando apenas hace unas
semanas que se ha colado con “La
Dimensión Desconocida”
(09) en lo más alto de muchas de las listas de la
prensa especializada, Ramón Rodríguez nos entrega “Cuaresma”, nuevamente de la mano de B-Core. Como fan que soy del
vinilo, celebro que el soporte elegido para estas seis grandes canciones haya
sido éste. Me
encanta poder editar material en vinilo. He tenido la suerte de poder publicar
todas mis referencias en este formato, incluso de forma exclusiva (como es el
caso de los Ep’s)… Ocurre que la gente que no tenía vinilo y nos sigue de
cerca ha acabado comprando un plato o bien se han quejado porque quieren esos
temas en CD. Yo les digo que dentro vienen en mp3 y que el vinilo es más bonito
y suena mejor pero entiendo que a alguna generación lo del vinilo les suena a
élfico”
. De Nuevo, encontramos a Nueva Vulcano entre las revisiones que
Ramón Rodríguez ha elegido para este EP. “Nuevamente.
Sigo a Artur desde los tiempos de Aina, a Wences desde que tocaba en Shanty
Road y a Albert le eché el ojo cuando estaba en The Moon Men (banda que editó
sus dos discos en Cydonia). Curiosamente estuve una vez a punto de editar
‘Principal Primera’ en vinilo la primera vez que mi sello se arruinó, y ocurrió
justo eso cuando me disponía a enviar el disco a fábrica… una larga historia.
Nos une también el compadreo de militar en B-Core. Resumiendo, les tengo cariño
y admiración”
. Y otras dos canciones versionadas, pasadas por su particular
filtro. Dos temas cantados en catalán y cargados de una belleza enorme. “La de Estanislau Verdet es una canción que
escuché mucho en verano del 2007. Me sentía muy identificado con lo que se
cuenta en la canción. La he tocado mucho en mis bolos solo y alguien la colgó
en youtube para que no dejasen de pedírmela en directo… así que pensé, mejor
la grabo, la publico, y en unas cuantas escuchas acabarán hartos y no me la
pedirán más o bien descubrirán la original, que esa sí es buena de verdad. La
versión de Lluís Llach la grabé cinco minutos después de adaptarla, así que es
una primera toma hecha en casa sin vestirla de gala ni nada por el estilo…
hasta estoy resfriado si escuchas bien. La grabé así porque me gusta muchísimo
la original y pensé en hacer algo pequeño y sincero, ya que hay unas cuantas
versiones horribles destrozando esta bonita canción”
.