David T. Ginzo siempre se ha mostrado un músico incansable a la hora de explorar todo tipo de territorios y colaborar con artistas de lo más variado. Sin embargo, su proyecto predominante siempre ha sido Tuya, reflejando una gran progresión que alcanza hasta “A War is Coming”, su segundo LP de reciente publicación. En este trabajo nos encontramos con nuevas facetas del grupo, explorando su lado más electrónico pero manteniendo la esencia imprevisible de sus canciones. Ambientes sostenidos en la tensión y arreglos que llegan de una forma realmente sorpresiva, todo ello desdibujando líneas entre géneros para salirse de los moldes habituales de lo que viene siendo un grupo de rock pop. Aprovechando que han pasado ya tres años entre la publicación de este nuevo trabajo y su anterior referencia, tenemos muchas cosas que preguntarle a David T. Ginzo, respondiéndonoslas en esta extensa entrevista.


Publicaste tu último EP “Mountains Moving” en 2014, produciéndose después un silencio en cuanto a las novedades sobre tu segundo LP. ¿Tenías en mente que estos dos lanzamientos estuviesen separados tres años?
La verdad es que no. Se dieron una serie de problemas que nos fuimos encontrando por el camino que han provocado que estuviésemos tanto tiempo sin que sacásemos nada. También esto se junta con la realidad de la música ahora mismo, es decir, formar parte del método habitual y sacar el disco en momentos que convengan. Evitamos sacar un disco cuando nadie se preocupa de escucharlo porque son meses complicados. Por ello lo único que quedaba era esperar, además de problemas con las fábricas que han hecho que se retrasase más de la cuenta. Al final costó pero acabó saliendo.

De hecho lo comenzasteis a grabar en los estudios Neo MusicBox de Aranda de Duero en 2013. ¿Todo este tiempo de espera también habéis intentado darle vueltas y madurar las canciones?
Sí, todo el tiempo que transcurrió formó parte de un proceso de búsqueda. Básicamente llegamos al local con las canciones escritas pero no sabíamos muy bien cómo vestirlas. El hecho de tener el estudio disponible para hacerlo allí mismo y probar cosas fue lo que nos condujo a tener hasta 70 versiones.

Es una auténtica salvajada contar con tantas posibilidades en los temas. ¿Cómo supisteis gestionarlo?
Cuando empezamos teníamos ganas de jugar con ciertos elementos y empezamos trabajando con las baterías sin olvidarnos de plantear si las canciones funcionaban con las estructuras que queríamos. De ahí te empiezas a liar la manta a la cabeza y acabas haciendo alguna locura que se nos fue de las manos. Llegamos a hacer cosas que perdían un poco del sentido acerca de lo que estábamos haciendo. Luego cuando ya estaba todo más o menos montado, empieza lo típico de con quién lo sacamos, buscar sellos, oficinas de booking… Al final tiramos nosotros por nuestra cuenta y lo llevamos al crowdfunding.

Precisamente por esto último te quería preguntar. ¿El crowdfunding es algo que se os pasó rápido por la cabeza o fue la última opción?
La verdad es que no. Juan Diego, nuestro batería, no estaba muy por la labor de hacer algo así. Hablamos con mucha gente con experiencia en el tema, viendo que en el fondo también había mucha parte del trabajo que no era tocar y que nosotros teníamos que meterle bastantes horas por nuestra parte. Así que nos fuimos adelante con todo. Contábamos con una oficina que nos animó bastante a ello y al final fueron ellos los que luego se bajaron del barco.

Relacionado con el tema de tomar el control sobre todo este proceso, tanto este disco como el EP lo habéis editado a través de El Rayo Verde, un sello basado en la autogestión. ¿Has notado grandes diferencias respecto a tus años en Subterfuge?
Piensa que Subterfuge es una empresa que lleva ya casi treinta años, por lo que el cambio es importante. El Rayo Verde es una idea de cuatro colegas: que puedan tener una plataforma medianamente similar a través de la cual no es alguien del grupo quien escribe. El problema es que al final con el paso de los años está siendo mi oficina, no la de mis colegas. Al final casi soy yo el único que la utiliza salvo en algún caso en el que alguien quiere que haya un intermediario. En realidad no creo que sea una oficina de autogestión al uso porque no es su objetivo, es más bien un intento de hackeo a la industria habitual que no permite otros métodos. El hecho de que todo dependa de intermediarios y cuestiones similares, da pie a utilizar la autogestión como última vía, cuando la autogestión debería ser una opción clara y sincera. Estas ideas al final sirven para que la gente que se dedica 100% a la música pueda tener una pequeña ventana para tener ciertas posibilidades en diferentes ámbitos. Tampoco es que se utilice mucho y nadie se lo tome muy en serio, por desgracia.

Entremos de lleno en tu nuevo trabajo “A War Is Coming”. Cuando escuché el disco el impacto inicial me resultó bastante fuerte respecto a lo que venías haciendo. ¿Lo planteaste un poco relacionado con romper con lo que estabas haciendo o llegas a ello de forma más espontánea?
La verdad es que es bastante natural. Siempre he pensado que Tuya era un grupo de teclados y guitarras, por lo que había echado de menos trabajar las texturas de los sonidos con teclados. Es algo que hicimos con el anterior EP y que hemos hecho con este nuevo disco, pasando de las guitarras. Luego al final se mete alguna porque pega, pero no son canciones hechas en un local de ensayo, donde metes los arreglos que quedan bien en ese momento, sino todo realizado en un estudio. En cuanto a producción general no hay un enfoque con perspectiva de ruptura. Tan solo queremos jugar con ciertos elementos y lo hacemos sin ninguna pretensión de aspirar a algo. Son unas canciones que reflejan historias y hemos tratado de vestirlas de una forma consecuente.

“Hay mucha relación entre unas canciones y otras del disco, en sonidos, arreglos y melodías. Es un puzzle donde todo está relacionado”

Entonces a nivel de probar cosas con los teclados y añadir un mayor aparataje sintético, ¿empleasteis mucho tiempo en exprimir todas sus posibilidades?
Depende a veces de la canción y del momento, pero sí que hay muchas cosas que ya teníamos claras. Ha sido un enfoque más que de ejecución musical, algo más relacionado como una persona que hace la mezcla de un disco a la hora de decidir las cajas de ritmos, los sintes y demás. Lo que nos ocurrió es que durante todos estos años, no teníamos tanto tiempo para preparar las cosas, lo que hacíamos era dedicarle sesiones intensivas donde le metíamos toda la rabia que podíamos para entrar los arreglos que nos gustasen más. Luego nos hemos encontrado con que había canciones que tenían diferentes versiones de arreglos de teclado y otras que estaban a la primera. Hay mucha relación entre unas canciones y otras del disco, tanto en sonidos, como en arreglos y melodías. Algunos temas tienen partes que formaban parte de otros para crear un puzzle donde todo está relacionado.

Tus compañeros de banda, Óscar y Diego, ¿qué implicación han tenido tanto en la composición de los temas como trasladarlos al disco?
En todo este proceso también fue muy importante Fer, el técnico de sonido, que también hace cosas de efectos muy buenas. Así que el disco se gestó básicamente entre los cuatro. También aparece gente en los créditos implicada en edición, selección de pistas… Piensa que son proyectos un poco mastodónticos en cuanto a cantidad de elementos para mezclar. Luego hubo momentos de edición creativa donde la gente aportó ideas como cambiar las pistas. Por lo que sí que ha habido bastantes personas implicadas en el trabajo. Tampoco me puedo olvidad de Pablo Pulido que es de lo mejor haciendo mezclas que hay por aquí.

Más cosas acerca de todo lo nuevo de este trabajo. Me llama la atención el tono cercano al rap que utilizas en temas como “Nancy” o “Koniec”. ¿Cómo llegaste a él? ¿Encontraste alguna influencia?
Sinceramente, no lo pienso, en ese momento me salió hacer eso. Podría pensar también en haber metido determinadas canciones para un disco y otras para otro, pero no es así. Cuando me pongo a escribir algo y quiero que quede en un tema, estoy predefiniendo un poco el enfoque con el que quiero el resultado final, y salió así. No veo necesidad de tener que limitarme a jugar con un color en un cuadro. Tampoco es un tema de tirar por otros caminos para tocar estilos muy diferentes. Lo que quizás sí que influye que desde pequeño he escuchado rap, y en alguna parte importante de mi vida sí que me marcó. Evidentemente si no es por esa etapa ni me hubiese planteado eso. He escuchado tipos de música muy diferentes desde pequeño, por lo que es una herramienta más como pudiese ser utilizar un arreglo de cuerda clásica, o algo así.

Siguiendo por la línea de las voces. También se nota todo como mucho más procesado, al mismo tiempo de mostrar una integración mayor entre vuestras voces. ¿En este apartado buscasteis un juego de combinar voces para que no solo fuese la tuya?
El problema que hubo en otros momentos es que no tuvimos tanto tiempo para dedicarlo a las voces. Lo que ocurre en este disco es que la idea era enfocarlo hacia donde está, pero las voces que se quedaron en este disco no se desarrollaron igual tanto como yo esperaba. Las voces de este disco se grabaron en un día a lo largo de tres años que se gestó el disco. Además fueron de las primeras cosas que se grabaron. Creo que dentro de un tiempo, si nos ponemos a trabajar de cara a un nuevo disco, lo mismo que en este que me centré en trabajar más los teclados, en el siguiente quiero desarrollar mucho más las voces.

Otro tema interesante es que el trabajo, en general, su ambiente es de urgencia y tensión permanente. Algo que podría encajar con el título del disco. ¿Has intentado relacionar este título apocalíptico con mantener las canciones en tensión?
No lo había pensado. Si hay algún tipo de intención con esto es algo así como “crear un universo en el que poder recrearse”. Entonces el que aparece en este disco es el que se da a causa de las canciones. Y puede que tengas razón en lo que me planteas. Quizás sea una atmósfera generalizada en la cabeza de todos para aplicarla a la música que estamos haciendo porque las canciones tiran por ese. Lo que ocurre en cuanto al nombre del disco sí que puede tener relación con esto, aunque prefiero dejar el título como punto de partida para que la gente haga su propia lectura y que se plantee lo que significa guerra, ver hacia dónde va o si de verdad vamos a tener miedo. Al final se trata de generar una cadena de porqués para que cada uno llegue a algo. Me gusta mucho que me comentes lo de la tensión constante.

Es que realmente pienso que en tus temas siempre hay algo al acecho.
En el fondo creo que mi forma de escribir, con el tiempo, veo que se basa bastante en eso. Mucha gente me decía que en el disco anterior parece que las canciones se acaban siempre de repente. Para este grupo al menos, siento que la forma de escribir me sale naturalmente así. No sé muy bien el motivo que hay detrás. Se me hace muy raro estar hablando a mí mismo de esto, jaja.

“Sad Poet” y “Traces of Salt”, los temas que cierran el disco, parecen seguir una línea ligeramente diferente al resto, recordándome bastante a cuando hacías tus giras en solitario con guitarra y pedales. ¿Crees que reflejan este lado más personal e íntimo?
No veo realmente una distinción, porque sobre todo Juan Diego, en cuanto a implicación se refiere, ha hecho muchas cosas a parte de tocar la batería, como las programaciones. Resulta que le punto de partida de “Sad Poet” estaba en un mundo diferente, era una canción de hitazo de festival y no queríamos caer en eso tampoco. El disco en general juega un poco la baza de aparentar ser muy pop y que en el fondo no lo sea. Es un poco lo que nos ha pasado con esa canción, por lo que no la veo como algo más particular mío. En cuanto a “Traces of Salt” hicimos un dibujo con unos cálculos y un gráfico de como deberíamos estructurar una canción, porque quería jugar un poco al azar, haciendo algo desde un punto de vista abstracta y que tuviese cierta lógica matemática.

“Me parecería bastante paradójico que un disco  crítico con lo que es el pop más mainstream llegase a sonar en las radios”

Cambiemos de tema. Me gustaría saber cómo os adaptaréis en directo a estos nuevos temas. ¿Habrá muchos cambios respecto a la forma en la que presentasteis el anterior EP?
Sí, básicamente aquello va a parecer el Halcón Milenario, jaja. Ya no nos colocamos en el escenario como antes, donde yo estaba en el centro, un poco más atrás porque me gustaba trabajar bastante la microfonía y que se entendiese bien desde fuera. Ahora como llevamos más cacharros, ya va a ser como toda la vida con batería en el centro. Trataremos de hacer la vida lo más fácil posible a los técnicos de la sala. Al final ocurrirá como antes, que será más intenso que en la grabación, porque los juegos de intensidades es algo que luego en el disco quizás no se hizo mucho en el estudio. Estaría interesante grabar estas canciones en unos cuantos años en directo para vez como han quedado.

Ahora que empezaréis la gira, ¿tienes la sensación de que este disco puede acercar a un público más diferente al que os seguía hasta ahora?
No, creo que no. Al final pienso que es una cuestión de medios de comunicación, porque en el fondo la gente que siempre nos ha seguido, continúa viniendo hagamos una cosa u otra. En cuanto a nuevos seguidores pienso que la gente en el fondo no tiene tantos prejuicios como parece ser, salvo que algún purista del rock le pongas este disco y claro, no le interese nada. No sé si a la gente que le de repente le guste este disco no le pueda gustar lo anterior, porque creo que hay un hilo conductor entre ambos. Además, lo que te comentaba antes de los medios de comunicación, que te pongan en los 40 Principales, pues es perfecto para atraer más gente. Siempre espero que el atraer más gente sea por la música.

Claro, al final siempre es lo positivo que te pongan en el mayor número de sitios posible.
Por supuesto, a mayor difusión mayor camino puedes andar y más gente te conoce. Todo va a mejor. Pero ya te digo, no creo que el atraer a más gente sea porque el tipo de música de este disco sea más accesible. Me parecería bastante paradójico que un disco que está planteado desde el punto de vista crítico con lo que es el pop más mainstream, llegase a sonar en las radios, ya que la forma de tratar el momento en el que entran las voces o la forma en la que se concluyen las canciones no es como se esperan ellas.

Para ir cerrando, ¿qué proyectos tienes en mente aparte de la presentación del nuevo disco de Tuya?
Pues estamos manos a la obra con el nuevo disco de Christina Rosenvinge, el disco de The Secret Society con los que también toco, me gustaría que Majestad tuviésemos nuevo disco, también he mezclado otro EP nuevo para El Hijo y con Tokyo Sex Destruction también esperamos sacar alguna cosa. A parte del proyecto de Plomo, otro grupo con Juan Diego y Emilio Saiz de Nothing Places, que queremos sacar un disco en condiciones, pero ahora está un poco en standby porque Emilio se fue a vivir a Barcelona. El tiempo irá diciendo. Cada día se irá haciendo lo que pueda ser posible.