Los británicos vuelven con un nuevo trabajo, “Ternion”, en el que dan un paso adelante respecto a su debut. Tras oscurecer su sonido y alejarse de las redes de la nu rave, el trío se toma más en serio a sí mismo y plasma en estas nuevas canciones las experiencias que han vivido a lo largo de estos últimos años.

Si alguien tenía alguna mínima esperanza acerca de la supervivencia de la nu rave británica, sentimos decirles que We Have Band han vuelto para desmarcarse (como otros tantos) de aquella etapa de hedonismo desenfrenado que sufrimos no hace tanto tiempo en nuestras carnes. Tal como ocurriera en 2011 con Metronomy, los ingleses se nos han refinado y poco tienen que ver actualmente con lo que predicaban hace dos años en “WHB”. Con la mente mucho más fría que cuando debutaron, el trío ha oscurecido sus señas de identidad y hace gala de unas composiciones mucho más complejas que en celebrados temas previos como “Divisive” o “Honeytrap”. Aunque hagan suya la manida expresión de renovarse o morir, oyendo “Ternion” queda bien claro que la banda se ha autoimpuesto un ambicioso antes y después en su carrera. “El título del disco proviene de una palabra latina que significa algo así como el poder de tres. En los últimos cuatro años hemos estrechado nuestros vínculos y hemos vivido todo tipo de experiencias, tanto buenas como malas, que de alguna u otra forma se plasman en estas nuevas canciones. Cuando empezamos éramos los típicos músicos de dormitorio que cantábamos cosas sin sentido y únicamente tocábamos para animarnos. No obstante, esta vez teníamos una gran oportunidad para explorar otro tipo de sonidos y seguir pasándolo bien mostrando otras caras de nosotros mismos”. Dede, ejerciendo como portavoz del grupo para esta conversación, no comparte precisamente que todos les acusen de haber perdido la fe en la escena de baile. “En gran medida no estoy de acuerdo con ello. Quien quiera puede seguir bailando con estos temas. Todas las pistas de baile tiene un lado oscuro que es igual de disfrutable”.
Ante este drástico giro, ¿temen que aquellos que les siguieron en sus inicios les giren la espalda? “Pues no. Bueno, quizás un poco. A cualquier disco se le pone amor, sangre y lágrimas. Seguramente, nuestros antiguos fans acabaran amando estos temas porque han crecido igual que nosotros. El disco es como un viaje: hay momentos para dejarse llevar, mover las caderas, gritar a pleno pulmón y relajarse en aquellos minutos que son más downtempo”, confiesa la punta femenina de este triángulo que no ha variado ni un ápice su metodología de trabajo. “El proceso de composición se ha mantenido igual respecto a nuestro primer trabajo. Thomas empieza a trabajar las canciones con el laptop y añade las guitarras y los sintetizadores. A partir de ahí, los tres juntos vamos añadiendo otras partes del puzzle. Esta es nuestra forma natural de trabajar. Siendo tres, desde el principio tenemos la capacidad de reconocer si una pieza va a llegar a alguna parte cuando está en proceso embrionario”. De todos modos, su inamovible modus operandi musical no puede extrapolarse a sus letras. “Esta vez sí que hemos puesto parte de nuestra alma en las letras. Hemos buscado en lo más profundo de nosotros mismos para contar aquellas cosas que nos han ocurrido durante los últimos tres años. Temas como ‘Shift’ o ‘Steel In The Groove’ reflejan nuestras sensaciones mientras estábamos de gira, y otra como ‘Pressure On’, por ejemplo, trata sobre mis brotes de insomnio”.
El tiempo, sabio como él solo, nos dirá si acaban cosechando los mismos éxitos de su debut. Pero sea lo que sea lo que les tiene deparado el caprichoso destino, si de algo no se arrepienten es de haber trabajado a las órdenes del productor Luke Smith, miembro de los ya extinguidos Clor. “Es un hombre encantador. Sin duda, después de haber compartido tanto tiempo con él, le consideramos un auténtico amigo. Tiene un gran poder de persuasión para hacerte probar cosas nuevas. Además, toca brillantemente la guitarra y se pone a tocarla mientras piensa qué va a hacer. Antes de ‘Ternion’, desconocía por completo cuál era la intensa experiencia que se vive al producir un disco. Estar durante tantas horas en un estudio, desayunando, comiendo y cenando sin salir apenas a la calle, te hace llegar a conocer de una forma más profunda a la otra persona. Esperamos de todo corazón volver a trabajar con él en un futuro”.