Menos de un año después de publicar el introspectivo “Rewind The Film” (Sony, 13), los galeses Manic Street Preachers regresan con “Futurology” (Sony, 14), un disco más agresivo que su predecesor e influenciado por el Krautrock alemán. Si entonces aprovechamos la ocasión para charlar con el bajista Nicky Wire, ahora fue el batería Sean Moore quien contestó a nuestras peguntas al otro lado del teléfono, sólo unos días antes de que el grupo participase en la vigésima edición del Festival Internacional de Benicàssim.

“Rewind The Film” (Sony, 13) fue un álbum reflexivo e incluso nostálgico, mientras que “Futurology” (Sony, 14) es evidentemente más violento y con mucha más presencia de guitarras… ¿Fue ese el motivo principal de separar las canciones en dos discos diferentes? ¿Cuál dirías que es el motivador de cada uno de estos trabajos?

Para ser sincero tengo que decir que después de nuestro concierto en el O2 de Londres decidimos tomarnos dos años sabáticos. Después hicimos lo mismo de siempre: meternos en el estudio y comenzar a escribir canciones. Lo hicimos sin ningún tipo de plan preconcebido, es simplemente lo que hacemos siempre. Entonces hicimos más y más canciones, y descubrimos que las había de dos tipos, unas en plan esquizofrénico y otras más pausadas. Era como ir arriba y abajo, algo casi bipolar, y en lugar de confundir a la gente como pasó con “Know Your Enemy” (Epic, 01), decidimos separarlas en dos discos diferenciados. Teníamos suficiente material y con suficiente sustancia para ello.

Diría que “Futurology” es un disco más político que “Rewind The Film” ¿Estás de acuerdo? ¿Por qué se da esta situación?

Bueno, nosotros siempre hemos sido bastante apolíticos y, aunque apuntando hacia al socialismo, nunca hemos querido formar parte de la política. En nuestro país siempre ha habido dos lados bien diferenciados, y es muy difícil encontrarte a ti mismo encajando en uno de esos dos partidos. Pero a veces el tema aparece en la propia naturaleza de las canciones, y entonces es muy difícil escribir con un equilibrio político…

Lo que es evidente es que “Futurology” está muy influenciado por el krautrock alemán y los sonidos industriales… ¿Cómo habéis llegado a esas influencias?

Creo que sucedió cuando era joven. Primero descubrí “Heroes” (RCA, 77) de Bowie y después a la gente le gustaba Brian Eno y todas esas bandas alemanas de los 70, lo que me llevó a descubrir a Kraftwerk y todo eso. Después sólo fue cuestión de actualizar al presente todas esas influencias del pasado, como hemos hecho siempre.

En el disco también hay algunas canciones más pop y accesibles como “The Next Jet To Leave Moscow” o “Walk Me To The Bridge”… ¿Sentíais que debíais incluir alguna composición de este tipo en el álbum?

Para ser honesto diría que cuando escribes no sabes de dónde vienen las canciones. Pero el tema va evolucionando y la mayor parte de las veces simplemente sigues esa vaga sensación que te marca por dónde debes ir. Finalmente la canción sale como sale, pero estas canciones que mencionas no son tan intencionadas como la gente puede llegar a pensar, simplemente llegaron a ser lo que son.

Creo que, en conjunto, éste es un disco bastante arriesgado, con algunos elementos poco habituales en vuestra obra ¿Queríais forzaros un poco a vosotros mismos buscando expresamente ese riesgo adicional?

Siempre es arriesgado cuando tiras mucho de guitarra, porque toda la vida hemos estado algo obsesionados con ellas. Aunque también hay momentos controlados con los pianos y las voces, y en cualquier caso hay mucho más control que cuando éramos jóvenes e intentábamos demostrar algo. Ahora se trata más de demostrárnoslo a nosotros mismos, así que escribimos muy honestamente y sin necesidad de demostrar nada a nadie. Con entusiasmo por la cultura, pero vamos por la vida de una manera un tanto extraña, eso sí (risas).

¿Os preocupa que pueda haber fans que no terminen de entender del todo este nuevo disco?

Siempre va a haber gente que no lo entienda, de la misma manera que hubo gente que no entendió nuestro primer álbum. Nunca nos ha dado miedo perder gente por el camino. Es un viaje largo y también siempre se va uniendo hay gente nueva. La única cosa que podemos hacer es demostrarnos a nosotros mismos lo que queremos ser y hacer.

Habéis publicado dos buenos discos en menos de año, y parecéis estar en un momento especialmente creativo ¿Es así? ¿Hay alguna razón para ello?

Somos gente muy creativa y teniendo nuestro propio estudio es muy fácil. Así es muy fácil empezar a hacer ruido y comenzar a escribir canciones.

¿Cuál es para ti el disco más representativo o importante de Manic Street Preachers y por qué?
¿Para mí? Madre mía… (Risas). Siempre me ha gustado “Lifeblood” (Sony, 04) por sus atmósferas, y creo que fue como un pequeño entrenamiento para “Futurology” (Sony, 14). “Know Your Enemy” (Epic, 01) está en un lugar raro, aunque creo que os encantó en España. Es muy difícil decidir, porque cada álbum tiene su proprio mérito. Están los primeros tiempos de “Generation Terrorists” (Columbia, 92), que tiene la inocencia y el entusiasmo del comienzo. “Gold Against The Soul” (Columbia, 93) implicó darnos cuenta de lo que significaba firmar con una gran discográfica. Incluso “The Holy Bible” tiene su propio mérito, pero creo que en general supongo que diría “Send Away The Tigers” (Columbia, 07), porque en ese momento habíamos perdido nuestro camino y pudimos volver a encontrarnos gracias a él.

¿Cómo recuerdas aquella época de éxito masivo en los 90 y todo el apogeo del Britpop?

Fue un poco como estar en la cresta de la ola: todo pasó y subió muy rápido. De repente empezamos a viajar, a tocar en festivales, y los hoteles se hicieron más grandes. Todo se hizo muy grande y nosotros crecimos, literalmente. Fue demasiado, pero finalmente volvió a la normalidad y a la calma y fue genial. Y en eso llevamos los últimos diez años…

De hecho lleváis casi treinta años juntos, sin haber introducido ningún nuevo miembro en la formación, y publicando buenos discos… ¿Cuál es la fórmula para seguir juntos y que la banda continúe funcionando después de tanto tiempo?

Todos sabemos cuál es nuestro lugar en la banda y funcionamos como una completa unidad. Tenemos poquísimas discusiones. Nos parecemos mucho y los tres somos más o menos la misma persona. Hemos tenido algún que otro encontronazo, pero el tema nunca ha llegado más allá. Nos respetamos muchísimo y apreciamos nuestro espacio personal.

Vais a tocar en el FIB, donde ya habéis actuado antes y suele haber una amplia presencia de público británico… ¿Qué ambiente esperáis encontrar?
 Para serte sincero, no lo sé. No hemos estado en un festival español desde hace mucho tiempo y no sé… estoy deseando que llegue y disfrutarlo. Comer comida española, beber vino español y ya sabes… dar un buen concierto, que a la gente le guste y eso es todo lo que podemos hacer: dar lo mejor de nosotros en el tiempo que nos concedan.

En está edición compartís cartel con bandas y artistas tan importantes como Paul Weller, James, Kasabian, Travis, Libertines o The Charlatans… ¿Hay algún grupo al que os apetezca ver especialmente en directo?

Pues creo que todos los grupos que has mencionado nos encantan: Paul Weller, Kasabian, The Libertines, etc. Hay muy pocas bandas pop que no nos gusten musicalmente. Aunque cuando vas a actuar a un sitio nunca sabes cuándo vas a tener que irte de allí ni cuánto tiempo tendrás para ver a otros grupos.