Parece que el tiempo se haya detenido para los británicos. Su último trabajo, “Send Away The Tigers” (Sony/BMG), remite a la época dorada del grupo, la de himnos del rock alternativo de los noventa como “A Design For Life” o “You Stole The Sun From My Heart”. Aprovechamos su reciente paso por nuestro país para charlar con ellos sobre punk-rock, la soledad del corredor de fondo y, cómo no, sobre política internacional.

Nicky Wire (bajista) y James Dean Bradfield (cantante y guitarra) me esperan en la sala de prensa del Espacio Movistar de Barcelona. Faltan dos horas para su concierto, y la expectación es máxima, al menos a juzgar por la cola de la puerta y por el despliegue mediático organizado.

“Todos somos fans de The Cardigans. Le mandamos la demo a Nina y estuvo encantada”

Obviamente, hay un componente nostálgico en el ambiente, pero buena parte de las expectativas encuentran también un motivo justificado en el presente. Y es que “Send Away The Tigers”, sin ser ni mucho menos una obra maestra, incluye los suficientes elementos para reivindicar una vez más a Manic Street Preachers como una de las mayores referencias del rock alternativo británico de los noventa. Diez canciones que recuperan la energía, la épica y los himnos que compusieron la banda sonora vital de millones de adolescentes. “Son canciones más punk, más rockeras. Nos hemos sentido muy cómodos escribiéndolas y tocándolas en directo, ha sido como un retorno natural a nuestros instintos primerizos”, explica Nicky. En cierto modo, su nuevo disco parece una respuesta consciente y deliberada a sus dos anteriores trabajos, “Know Your Enemy” y “Lifeblood”, más etéreos, irregulares y carentes del sello personal de la banda. “Con ‘Lifeblood’ quisimos hacer un álbum repleto de canciones bonitas. Es un disco triste y tierno, pero no quedamos demasiado satisfechos con los resultados, especialmente en directo. Queríamos volver a ser una buena banda sobre el escenario, y para el nuevo disco hemos mirado al pasado, a trabajos como ‘Everything Must Go’ o incluso ‘Generation Terrorist’”. Analizando “Send Away The Tigers” es inevitable destacar su primer single, “Your Love Alone is Not Enough”, que ha sonado en todas las televisiones y emisoras de radio imaginables y que incluye un pegadizo duelo vocal entre James y Nina Persson de The Cardigans. “Fue la primera opción”, responde James rápidamente. “Todos somos fans de The Cardigans. Le mandamos la demo a Nina y estuvo encantada. Me fui a Nueva York y grabamos las voces en cuatro horas. Hubo mucha empatía entre ambos”. Otro aspecto del disco que llama la atención son las guitarras de “Autumnsong”, homenaje confeso a los punteados de Slash de Guns’n’ Roses. “Creo que a veces se tiene miedo de utilizar como inspiración a tus héroes. Pero ¿qué sentido tiene avergonzarse de lo que realmente eres?”. Hablando de héroes, la banda ha mencionado en más de una ocasión a The Clash y a Sex Pistols como máximas fuentes de inspiración en cuanto a actitud y letras combativas. ¿Qué opinan de la ausencia de nuevas bandas británicas comprometidas? “Siempre nos hemos sentido solos”, confiesa James. “Aunque por otra parte es la mejor posición posible si estás en una banda, porque eso te garantiza una mayor longevidad”. De lo que más se escucha ahora en las islas destacan a The Enemy, Klaxons o Babyshambles. “Su último disco está bien, aunque los primeros Libertines me interesaban más a nivel letrístico”. Los nuevos textos de los galeses abordan temas tan diversos como el desamor, la democracia o el conflicto de Irak. Unas letras que, aunque parezca lo contrario, a menudo nacen de la espontaneidad, como es el caso de uno de sus hits más populares, “If You Tolerate This Your Children Will Be Next”, inspirado en la Guerra Civil Española. “Nació tras pasear por Las Ramblas de Barcelona”, recuerda Nicky. “Llegué a la habitación de hotel y me puse a escribirla”. Ya puestos en el tema ¿qué opinan de la recién aprobada Ley de Memoria Histórica? “Es obvio que nosotros podemos verlo con cierta distancia y tener incluso una visión romántica de los hechos”, reflexiona el cantante. “Abrir heridas del pasado puede ser doloroso, pero también muy útil para no repetir los mismos errores”. ¿Repetirá Gordon Brown los mismos que Tony Blair? “Es un gran político, aunque quizás no es muy buen estadista. Está haciendo cosas positivas, pero no es la mejor persona a la hora de comunicar una idea”. Para terminar, me intereso por su publicitada visita a Fidel Castro en Cuba, una de las anécdotas del rock probablemente más comentadas desde la audiencia de Bob Dylan en el Vaticano. “Fue hace mucho tiempo. Recuerdo notar la mano de un político de verdad en mi hombro. Es uno de esos momentos en que te das cuenta del poder que tiene una fotografía”.