Lo dejan claro ya desde el nombre elegido para esta reencarnación: “Esto no es This Heat”. No puede serlo tras el fallecimiento en 2001 de Gareth Williams, una de las tres patas del proyecto. Pero sí una invocación al espíritu de una de las bandas más inclasificables y extraordinarias del rock británico. Hablamos con Charles Bullen (guitarra y voz) y Charles Hayward (batería y voz) sobre su desembarco en Villamanuela ‘17.

Charles Bullen y Charles Hayward

Al otro lado del teléfono Charles Bullen resulta parco en palabras y sin embargo amable, y parece mucho más interesado en conocer detalles y opiniones sobre el conflicto independentista catalán que en extenderse demasiado sobre su pasado musical. En determinados momentos de la conversación, especialmente cuando le hago notar su “desaparición” del mundo de la música a mediados de los noventa, ríe de forma sofocada. Consciente o no de ello, quien fuera guitarrista de This Heat -además de uno de los ingenieros de sonido más reputados en el terreno del rock experimental británico hasta mediados de los noventa- es un misterio en sí mismo.


¿Puedes explicar qué es exactamente This Is Not This Heat?
Una banda con dos de los miembros originales de This Heat que está tocando parte de la música original del grupo.

¿Sólo tocáis canciones originales de This Heat o hay también material nuevo?
No, por el momento nos limitamos a hacer reinterpretaciones. Creo que quienes no tuvieron la oportunidad de ver a la banda en aquellos tiempos desean escucharnos tocar esos temas. Tengo la sensación de que si nos pusiésemos a tocar material nuevo en vez de “The Fall of Saigon” sería una decepción para el público.

Si te soy sincero no tengo del todo claro cuál fue la relación de This Heat con el directo en su momento, si fuisteis una banda que tocó mucho en su día.
Sí, tocamos mucho, pero la mayor parte del tiempo fuera de Inglaterra. Giramos mucho por Europa: Holanda, Alemania, un poco por Francia, Escandinavia,… En Londres tocábamos muy a menudo, pero sólo hicimos una gira por Inglaterra, que era muy complicada para nosotros. No sé si lo que falló en aquella gira fue la promoción o qué pasó, pero nos encontramos tocando en salas frente a diez personas. Sentíamos que se nos aceptaba mucho mejor en Alemania y Holanda. Y nunca llegamos a tocar en Japón, pero nuestros discos se vendían muy bien allí, mucho mejor que en Inglaterra.

¿Hacíais esas giras con otras bandas o tocabais con bandas locales?
Generalmente tocábamos solos en clubs pequeños.

En el momento de llevar a cabo los conciertos por el 40º aniversario del grupo en Cafe Oto ¿pensabais en la continuidad del proyecto?
No lo teníamos en mente, la idea era hacer un concierto. Pero como a la gente pareció gustarle mucho una cosa fue llevando a la otra.

¿Y hubo algún momento en el pasado en que existió la posibilidad real de que os reunierais los tres miembros originales para volver a tocar?
En realidad no. Nos reunimos los tres en 2001 porque alguien nos planteó la posibilidad de volver a tocar juntos. Nos vimos durante unos días pero por aquel entonces Gareth ya estaba muy enfermo, fue poco antes de que muriera (Gareth Williams falleció como consecuencia de un cáncer el 24 de diciembre de 2001) así que no pudo ser.

¿Qué significa la ausencia de Gareth Williams para la banda desde el aspecto sonoro?
Le echamos de menos en muchos sentidos. Mucha gente ha bromeado cuando nos ha visto acompañados de varios músicos en el escenario para estos shows de This Is Not This Heat en el Cafe Oto o el Barbican, donde éramos trece músicos sobre el escenario: “Hacen falta once personas para sustituir a un Gareth”. Y sí, tiene algo de verdad.

¿Y qué es lo que aportan esos músicos que colaboran con Charles Hayward y contigo?
Bueno, en algunos casos es gente que toca puntualmente. Es el caso de Thurston Moore, por ejemplo. Pero también tenemos una banda más o menos cerrada con Daniel O’Sullivan tocando bajo y teclados: él es una parte importante de This Is Not This Heat ahora mismo. Y es gracioso, porque Daniel me recuerda mucho a Gareth en la forma de hablar y por su personalidad.

¿Cuál va a ser la alineación de la banda para el concierto en Villamanuela?
La banda la formarán los habituales: Daniel O’Sullivan (bajo y teclados) y Alex Ward (guitarra y clarinete). Otro componente que no podrá venir en esta ocasión pero que ha sido importante para This Is Not This Heat es James Sewards, que también toca la guitarra. Merlin Nova toca el violín, un poco los teclados y canta, y Frank Byng toca la batería. Esos seis estaremos en Madrid, sí.

Con ese formato de banda, ¿estáis muy abiertos a la improvisación o el set esencialmente se repite cada noche?
El set es de hora y media, aunque en algún festival hemos tenido que reducirlo a una hora o cincuenta minutos. Alguno de los temas sí que está abierto a la improvisación, y las cosas cambian un poco cada noche.

¿Hay posibilidad de que lleguéis a grabar nuevas canciones o un disco de directo?
A esto tengo que responderte “espera y verás”.

¿Pero habéis hablado al respecto?
Sí, algo hemos hablado…

Y no puedes decir nada al respecto…
Así es. (Risas)

Recientemente he tenido la oportunidad de leer las memorias de Viv Albertine, “Ropa música chicos”, y en ellas habla abiertamente de lo muchísimo que le gustaba la música de This Heat y lo cercana que se sentía a la banda. Me sirve para preguntaros por las relaciones de This Heat con los grupos de la generación post punk.
Cuando empezábamos hubo gente que nos calificó de post-punk, pero yo siempre corregí: “De acuerdo, pero nosotros empezamos antes del nacimiento del punk”. Años después empezó a hablarse de un nuevo género, el post-rock, con el que se nos vinculó. Parece que estemos condenados a que se nos relacione con una música que sucede post lo que sea, lo que personalmente me gusta mucho y me parece una buena descripción.
Especialmente en los dos o tres años después de formar la banda podríamos decir que estábamos “fuera del limbo”. Cuando publicamos nuestro segundo disco, “Deceit”, lo hicimos ya en Rough Trade y había bandas como The Pop Group o 23 Skidoo que venían a nuestros conciertos y se declaraban fans de This Heat, había cierta conexión con esa especie de escena. La casa de Viv estaba muy cerca de Cold Storage, nuestro local-estudio, y fuimos buenos amigos durante un tiempo, aunque ahora hace mucho que no coincidimos. A mí me gustaban las Slits, aunque pienso que fue una lástima que tardaran tanto tiempo en grabar su disco. Recuerdo escuchar su Peel Session, todavía con Palmolive tocando la batería, y eran una banda muy salvaje y anárquica. En el momento de grabar su debut su música se había vuelto más directa.

También me gustaría preguntarte lo mismo a propósito de la generación anterior, aquella a la que por edad pertenecéis vosotros. ¿Crees que en el terreno del sonido Canterbury o incluso en el progresivo había alguna banda cercana a This Heat? Tal vez no tanto desde un punto de vista sonoro, que This Heat siempre habáis sido inclasificables, como en lo que se refiere a su espíritu.
En realidad nosotros no pertenecimos a esa generación. Es cierto que éramos uno o dos años mayores que los punks, pero éramos muy jóvenes a principios de los setenta.

Pero Charles Hayward llegó a tocar en Gong.
Sí, cuando era muy joven. Ahí hay una conexión, pero ellos eran mayores que nosotros.

Charles Bullen tocando con This Heat en 1980 Fotógrafo: Archivo

Así que si tenéis que situaros en alguna generación sería más bien en la de los primeros punks.
Bueno… (Duda). Yo diría que nos encontrábamos en un limbo. Este tema sale en casi todas las entrevistas y siempre termino diciendo lo mismo: cuando leíamos el NME y el resto de la prensa musical y empezaron a hablar de estas nueva escena que estaba surgiendo, “no más Beatles y no más Rolling Stones en 1977”, nos alegramos mucho. Pensábamos que finalmente iba a haber algún cambio. Pero cuando finalmente escuchamos la música fue una enorme decepción porque en el fondo no dejaba de ser rock’n’roll en vez de algo revolucionario.

Vuestro primer disco, de hecho, fue publicado por Piano, el sello de David Cunningham que publicó trabajos del propio Cunningham y su grupo The Flying Lizards, Michael Nyman,… gente que venía del contexto de la música contemporánea.
En realidad más que una escena propiamente dicha, Piano Records era el capricho de Cunningham, un vehículo que creó Blackhill Enterprise para que publicase su propia música.

¿Cuál era la actitud de This Heat hacia la industria discográfica en ese momento?
Escéptica. Bueno, teníamos mucha confianza en nosotros mismos. Cuando grabamos nuestra primera demo la enviamos a algunos de los grandes sellos del momento, Virgin y otros, y se mostraron interesados pero no sabían muy bien qué hacer con nosotros. También nos dio mucha confianza la respuesta de Blackhill Enterprises, los manager de Pink Floyd, en los primeros años de This Heat. Creo que de alguna forma pensaron que éramos los nuevos Pink Floyd.

Es curioso porque hace unos meses Colin Newman de Wire me contó que algo muy parecido había ocurrido con ellos, lo que derivó en su fichaje por EMI. Por otra parte, ¿había alguna ideología explícita en This Heat o vuestra aproximación fue meramente musical?
Ideología… todo el mundo tiene la suya, supongo. Hicimos una serie de manifiestos: “This Heat nace del deseo individual de sus componentes, no para formar parte de otras bandas…”. Algo así, no recuerdo las palabras exactas… Si con ideología te refieres a una ideología política supongo que esta es más evidente en nuestro segundo disco.

Cold Storage Fotógrafo: Archivo

He leído que os pasabais 50 horas a la semana en Cold Storage, vuestro estudio y local de ensayo. Teniendo en cuenta que vuestra música no era precisamente popular, ¿cómo podías sobrevivir y al mismo tiempo mantener ese nivel de compromiso musical?
(Risas) Éramos muy pobres. Cuando Blackhill nos firmaron el Estado nos dio una pequeña subvención durante un tiempo. Eso nos ayudó durante un año. También íbamos tirando con trabajos puntuales… Alguna paga por desempleo…

¿Puedes contarme como fue el final de This Heat? Es curioso que coincidiera con el momento en que por primera vez adquiristeis de un equipo de grabación profesional en Cold Storage…
Sí, fue un poco vergonzoso que no hubiéramos tenido ese equipo antes. Pero básicamente This Heat terminó porque Gareth se fue a India. Charles y yo continuamos durante un tiempo, no demasiado, de hecho yo toco en una canción del primer disco de Camberwell Now. Pero sin Gareth el grupo realmente no era This Heat, por eso ahora que nos hemos reunido sentíamos que teníamos que llamarlo This Is Not This Heat. En 1982, de hecho, llegamos a hacer una gira con dos músicos sustituyéndole, pero no fue una experiencia demasiado buena.

Al igual que ha ocurrido con la discografía de This Heat, Light In The Attic ha reeditado recientemente “For A Reason”, el único disco de Lifetones, un proyecto que levantaste junto a J. Samuel en 1983. ¿Hay alguna posibilidad de reunión y de ver tocar a Lifetones de nuevo?
Te digo lo mismo de antes: espera y veremos. Es posible, pero no hay planes concretos ahora mismo. A Samuel lo he visto no hace mucho.

Yo creo que el material de “For A Reason” es lo más accesible que has grabado nunca. ¿Estás de acuerdo? ¿Y cómo puede ser que en su momento no pasara absolutamente nada con ese disco?
No lo sé, es una pregunta interesante. La única reseña que “For A Reason” tuvo en Inglaterra -puede que en el Record Mirror, una revista hoy olvidada- lo trataba como un disco de reggae, algo que obviamente no era. Creo que fue un disco que no se comprendió del todo en su momento.
En parte lo que ocurrió fue… Con This Heat hicimos dos Peel Sessions, creo que en 1978, y en aquel verano se publicaron muchas páginas acerca del grupo en Melody Maker, Sounds y NME, artículos de tres páginas y cosas así. El problema es que tardamos casi dos años en publicar nuestro debut, así que cuando “This Heat” vio la luz en 1979 la prensa ya había perdido el interés en nosotros.
Empezamos a salir a tocar por Europa. Y, aunque desde la distancia del tiempo puede parecer que This Heat fue un grupo relevante en su momento, la realidad es que en 1981 o 1982 en Gran Bretaña no es que recibiéramos demasiada atención. Así que la noticia de que Charles Bullen, guitarrista de This Heat, arrancaba un nuevo proyecto llamado Lifetones en realidad no tuvo repercusión alguna.

En la entrevista con Colin Newman de la que te hablaba antes él me decía que cuando grabó su primer disco en solitario, A to Z, más o menos por esa misma época, él empezó a notar cómo todo había cambiado ya y la energía del punk y los grupos de corte más innovador como Wire o This Heat dejaba paso a los New Romatics que acaparaban portadas y programas de TV. Decía que ese momento en concreto fue muy decepcionante.
Sí, para mí los 80 son un tiempo horrible musicalmente hablando, horrible. Y en ese momento empezó a notarse en el ambiente que eso estaba llegando. Por cierto, que yo toqué el clarinete en un tema de ese disco que comentas de Colin.

¡Pues ahora que lo dices no lo recordaba! (Se refiere a “Troisième”) También quería preguntarte por tus conexiones con Family Fodder, con los que llegaste a colaborar bastante y tengo la sensación de que ha sido la banda a la que te has sentido más cercano más allá de tus propios proyectos personales. Además Alig no ha parado de hacer música durante todos estos años.
Hace años que no veo a Alig, aunque solíamos estar en contacto. Sé que mi hermano se lo encontró no hace mucho… Yo no diría que estuve muy involucrado en Family Fodder, más bien que él era un amigo al que ayudé en unos cuantos temas. Si no recuerdo mal le produje su primer single. ¡Ah! Y acabo de recordar que a mediados de los ochenta hice una gira con ellos tocando el… ¿bajo? Pero en líneas generales más bien eché una mano tocando el bajo en algunas sesiones de estudio.

This Heat en 1980 Fotógrafo: Lesley Evans

Años después también produciste a UT…
¿Estoy acreditado como productor? En realidad hice de ingeniero de sus discos. La verdad es que no recuerdo del todo bien. De cuando en cuando todavía veo a Jacqui de UT, todavía vive en Londres. El caso es que me falla la memoria sobre aquellos años porque los pasé metido en el estudio trabajando como ingeniero de sonido de muchísimas bandas. Es un poco complicado acordarme de todas, la verdad, porque entraban y salían del estudio a diario.

Alrededor de los noventa te pierdo completamente la pista, tanto como músico como en tu labor de técnico y productor, hasta esta reunión de This Is Not This heat. ¿Qué has estado haciendo los últimos 25 años?
(Risas) Sí, estuve metido en el estudio hasta mitad de los años noventa, aproximadamente. Todo este tiempo he tocado, pero ayudando a amigos… Y luego supongo que me convertí en algo así como un “activista”, siempre en Londres. Comencé un programa de radio de spoken word con el editor de Positive News. No sé si conoces el medio, de hecho hay una versión en castellano de la web. Positive News ahora lo llevan entre varias personas porque una mujer que estaba entre los fundadores falleció recientemente. Y creo que es muy interesante lo que están haciendo, mostrar un montón de noticias de logros que el ser humano está consiguiendo cada día y que generalmente no aparecen en los medios tapados por las malas noticias.

¿Me puedes hablar de tus inmediatos planes de futuro?
Después de estos conciertos de Madrid y Barcelona (concierto que finalmente tuvo que ser cancelado) This Is Not This Heat haremos una gira por EEUU a principios del próximo año. Y la verdad es que no tengo muchos planes más. Pero… ¿puedo preguntarte tu opinión sobre el tema de la independencia de Cataluña?

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