“Whatever the war” es el tercer disco de The Patinettes, tras cuatro año de silencio. La banda de rock zaragozana regresa a la escena musical con un trabajo sacado con mucho esfuerzo y más centrado en las canciones

Tras cuatro años de silencio, The Patinettes están de vuelta. Su regreso en forma de disco, y continuación de Commit from the light (2013), se llama “Whatever the war”, marcado por una compleja gestación y por una esencia más centrada en las canciones, incluso más pop. “Ha sido un proceso mucho más largo que los dos anteriores. En primer lugar, por unas circunstancias internas y cambios en la formación que retrasaron algo el ritmo del proyecto. Además, ha habido un enfoque creativo y artístico mucho más cuidado: hemos trabajado al máximo todos los detalles de los arreglos, sonido y composición. Además, los dos productores del disco, Guille Mata y Bigboy (El Factor Humano), han hecho que nos replanteáramos muchas cosas durante el proceso, haciéndonos trabajar en las canciones hasta el último minuto. A nivel creativo ha sido bastante complejo y a veces un proceso un poco duro. Parecía que nunca íbamos a terminar y hubo algún momento de desesperación. Lo importante es que lo hemos finalizado a pesar de toda la demora”.

No sería la primera vez que partiendo de unas circunstancias adversas, una banda entrega su mejor trabajo. No tienen claro que este factor haya sido decisivo, pero sí que están convencidos de que es su mejor disco. “Ha afectado indudablemente a la identidad y sonido del grupo, pero creemos que se ha definido de una forma mucho más concreta. Hemos dejado atrás algunas influencias, que aunque seguimos apreciando, quizá nos distanciaban de la verdadera esencia del grupo. Trabajar en ello de forma tan prolongada e ininterrumpida nos ha hecho ir directamente al centro de lo que es este grupo, que no es otra cosa más que un puñado de melodías perfectas y mucho gusto por el detalle”. Aunque la banda zaragozana reconoce que la grabación en sí fue bastante más sencilla (batería, bajo y guitarras rítmicas, en directo en los estudios PUK; y el resto de detalles, en el estudio de Mata), se deja notar la mano de dos productores tan eficaces como diferentes. Mata más tendente al rock y Bigboy al funk. “Vienen de entornos o estilos diferentes, pero tienen filosofías muy parecidas. Y sobre todo se entienden muy bien trabajando juntos. Cada uno tiene cualidades diferentes que queríamos que aportaran al disco, y aprovechamos su afinidad previa para que nos ayudaran a hacer un disco mejor. De hecho, Guille produjo el último disco de El Factor Humano, entre otros proyectos comunes”.

Ahora llega el tiempo de presentarlo en directo, que es donde mejor se puede disfrutar de esta banda de rock con regusto a los 60 y 70. “Estamos cerrando fechas en distintos lugares, pero aún tenemos que cuadrar calendarios. Nada definitivo de momento. En directo seguimos siendo una banda de rock & roll bastante potente. La única novedad quizá sea que hemos reducido los medios tiempos dentro del repertorio y que tenemos bastante más trabajada la continuidad del show”.