Han editado siete discos (algunos mejores que otros pero ninguno malo), han girado por todo el mundo, y este 2017 han cumplido veinte años en activo. The New Pornographers es la banda de indie-rock canadiense de culto definitiva, aunque sobre todo es un grupo de amigos que se lo sigue pasando bien tras dos décadas en la carretera. Hace unas semanas, aprovechamos la salida de su álbum, “Whiteout Conditions” (Caroline, 17), un trabajo donde recuperan las frescura de sus primeras obras, para charlar con el alma mater y principal compositor del grupo, el gran Carl Newman (chequeen sus carrera previa a The New Pornographers y háganse con los compactos de Zumpano).

Veinte años ya en activo con The New Pornographers, ¿cuál es el secreto?
No lo sé. Básicamente porque somos amigos y porque nuestra carrera nunca se ha vuelto loca. No nos hemos metido en giras de nueves meses. Y eso nos hace la vida más fácil. Cuando salimos de gira nos lo pasamos bien, y aun disfrutamos del hecho de pasar un tiempo juntos. Es más, tenemos ganas de que llegue ese momento y compartir experiencias como grupo.

Cada disco presenta retos diferentes. ¿Cuál ha sido el de “Whiteout Conditions”?
Pues queríamos hacer un disco que fuera acelerado pero a la vez luminoso. Pusimos nuestro ojo en el kraut rock. Sé que no sonamos a eso pero nos fijamos en las constantes del género. También hemos simplificado las estructuras de las canciones. En el pasado las canciones tenían muchos acordes y cambios extraños, y en este nos hemos concentrado en lo básico. Luego ya hemos añadido otros sonidos o drones que suenan por debajo. Es algo nuevo que no habíamos intentado.

“Whiteout Conditions” me recuerda a vuestros primeros álbumes. Recupera la frescura e inmediatez de los inicios de la banda…
Me gusta escuchar eso. La verdad es que no ha sido algo consciente. A veces, cuando escucho mis canciones, no sé diferenciar lo que es bueno y lo que es malo. Necesito sacarlas fuera para que la gente me dé su opinión. Cuando haces algo creativo siempre tienes esas dudas: ¿estará bien o no? ¿Le gustará a la gente? Pero tienes que sobreponerte a eso y crear sin miedo.

Una de las cosas que más me gusta de The New Pornographers es que muchas de vuestras canciones girar alrededor de algo triste pero no son descorazonadoras para nada. Al contrario, celebran la vida con sus cosas buenas y malas. Son un canto a la acción, vamos. Sois como un grupo de amigos que siempre está ahí para animarnos…
Sí, nos gusta eso de sacar el lado alegre de algo que en realidad es una mierda. Como banda, hemos conseguido lo que buscábamos: nuestras canciones desafían a la tristeza. Muchas de ellas tienen letras tristes, pero hablan de no dejarse ganar por esos sentimientos negativos. De ahí viene nuestra música.

Ahora mismo sois siete personas en el grupo. ¿Cómo os organizáis a la hora de componer las canciones y grabarlas?
Simplemente empezamos. No tenemos un método en sí. Básicamente, empiezo a hacer demos de las canciones nuevas en mi estudio y se las paso a John Collins, bajista de la banda, o él viene a mi casa y trabajamos juntos.

“Whiteout Conditions” es el primer disco en el que escribes todas los temas. ¿Ha sido complicado?
Sí, en este disco todas las canciones son mías. Y no ha sido especialmente complicado. Si Dan Bejar hubiera participado, serían las diez canciones que aparecen en “Whiteout Conditions”, más las tres habituales que suele componer él.

¿A qué se ha debido la ausencia de Dan Bejar?
Dan solía escribir tres canciones por disco. En este nuevo álbum no está pero no ha dejado el grupo. Ahora mismo está liado con Destroyer. Cuando iniciamos la grabación de “Whiteout Conditions” le comenté que tipo de trabajo queríamos hacer y me contó que las canciones que tenía en mente eran muy extrañas y tranquilas. Más que dejar la banda, ha decidido no participar en este disco.

En este nuevo disco tengo la impresión de que lleváis un paso más allá vuestro trabajo con los teclados y sintetizadores…
En “Brill Bruisers” (Matador, 14) empezamos a experimentar más con los sintetizadores y las programaciones. Y sí, ahora hemos llevado eso un poco más allá…

¿Alguna técnica nueva de grabación que hayáis utilizado?
Uhm… déjame pensar. Una cosa que se llama soft sets, un programa que es capaz de moldear veinte teclados vintage. Usamos mucho eso. Y de siempre utilizamos un pequeño teclado Casio muy barato y el MIDI. Lo que de verdad nos gusta es el hecho de manipular el sonido.

“La mayoría de canciones de este disco, gira sobre la idea de estar en un mal momento vital y de cómo salir de ahí”

Me gustaría preguntarte ahora por algunas de mis canciones favoritas del disco. La que da nombre al álbum por ejemplo, un hit que recupera los aires nuevaoleros de vuestros inicios.
En ese tema queríamos recuperar los sonidos de las bandas sonoras de los setenta, y añadir una cadencia casi de percusión en los teclados. De esa mezcla surge la canción. A veces necesitas muy pocos arreglos para que una composición funcione.

Otra de mis favoritas, “This Is The World Of The Theater”. Una tema pop perfecto con una Neko Case estelar en la voz principal.
Es una canción que habla del lado agridulce de ser músico y de estar en una banda, o de ser una persona. También sobre cuando crees conocer a alguien pero en realidad no lo llegas a hacer de forma completa, incluso a tu pareja. Y luego trata del hecho de hacerse mayor. La música y el rock and roll están asociadas a la juventud, y algunas veces me topo con gente ya madura que aparenta desesperadamente ser más joven porque está en una banda de rock.

Por cierto, ¿cómo trabajas con Neko Case las partes vocales de las canciones? En este disco vuelve a brillar de forma especial…
Con Neko siempre hacemos igual. Se viene unos días al estudio, graba unas cuantas canciones, y luego regresa cuando tenemos más acabadas. Trabajamos de forma muy rápida.

Vamos con otros de los highlights del álbum, la psicodelia pop de “Colosseums”. ¿De qué trata la canción?
Pensé en la idea de un Coliseo romano como un lugar en el que se hicieran conciertos. En este caso un concierto de rock que pasa en tu cabeza. Es alguien que se cree una estrella del rock. También en la idea de cómo ese Coliseo romano, con los leones, te puede comer la cabeza. Como tu propia mente te puede engañar con trucos. Es una canción que habla de cómo luchar contra ello. A nivel de sonido es un tema que parece de The New Pornographers, pero que a la vez muestra una versión diferente del grupo.

Me gustaría preguntarte también por “Clockwise”, sin duda alguna, el corte más kraut rock de “Without Conditions”. ¿Estás de acuerdo?
Tiene un riff de guitarra muy machacón, y es verdad que la mayoría de periodistas me comentan que es la más kraut rock de todo el disco.

Y para acabar, vamos con el tema más agridulce y a la vez bonito del disco “We’ve Been Here Before”. Un medio-tiempo cercano al dream pop…
Como la mayoría de canciones de este disco, gira sobre la idea de estar en un mal momento vital y de cómo salir de ahí. “We’ve Been Here Before” trata de alguien que está en una situación jodida, pero que a la vez recuerda que eso ya lo ha vivido y lo ha superado en otras ocasiones. Un déjà vu que le sirve para comprobar que ha aprendido de experiencias pasadas.