The Black Angels pasaron hace un par de meses por el  Primavera Sound para enfrentarse a un público que les ama y les respeta como lo que son, uno de los nombres más sólidos del rock psicodélico actual. Si alguien lo duda, que repase “Death Song” (Partisan/[PIAS], 17) y despeje dudas.

“La música tiene la capacidad de generar reflexión, hacernos cuestionar la autoridad, abrir nuestras mentes…

Alex Maas (voz) y Christian Bland (guitarra), miembros fundadores y actuales líderes de The Black Angels, nos atienden a su paso por Barcelona. Están en la ciudad para participar en un festival. Están ahí como representantes consagrados del panorama actual más psicodélico. Han vuelto más oscuros que nunca en su reciente Death Song, título con el que cierran un pequeño círculo. “Nuestro nombre lo tomamos prestado de la canción The Black Angel’s Death Song de The Velvet Underground, así que decidimos seguir con ese juego con el título de este disco”, explican sus miembros entre risas en la zona de prensa del Primavera Sound. Sin embargo se ponen más serios cuando explican que el álbum es “algo así como un libro de instrucciones para alguien que viene a la tierra por primera vez, lleno de problemas y situaciones complicadas a los que se van a tener que enfrentar”. Este manual de uso de once canciones esconde, tras su aura oscura y negativa un mensaje de esperanza para la sociedad de hoy en día. “El pesimismo que esconde puede acabar siendo esperanza o muerte, solo hay dos opciones. Estas canciones son una catarsis que deriva en esperanza, alejándonos del enfado y la destrucción”, argumentan para hacernos ver que son capaces de dar un giro a la superficial interpretación de la oscuridad de “Death Song”. Además, siguiendo la misma línea inciden en la importancia que tiene la música a la hora de transcender sensaciones negativas: “La música tiene la capacidad de generar reflexión, hacernos cuestionar la autoridad, abrir nuestras mentes… La música y todas las artes en general se convierten en una vía de escape muy necesaria”. Escaparse en su caso, de la farragosa situación que está viviendo Estados Unidos a raíz de la presidencia de Trump. “Las canciones las escribimos en 2014, nadie se preocupaba por quién era Trump entonces, pero cuando salió electo ‘tuvimos suerte’ ya que el disco se relaciona perfectamente con la incertidumbre que esto conllevó. Si las cosas hubiesen sido distintas no creemos que Death Song hubiese tenido tanta repercusión”. La portada del disco también juega un papel muy importante en todo el subtexto ya que “se pensó que los colores contenían esa ironía que en parte viene implícita en las canciones. Queríamos que fuera como una chuchería y que todo el mundo se sintiera atraído por él y más en un país tan patriota”. Este disco empezó a gestarse hace tres años, hasta reunir más de treinta posibles canciones a incluir. “Las que quedaron fuera son igual de buenas que las escogidas. En nuestra opinión es mejor poner una cantidad razonable de canciones que crear un álbum con muchas canciones que pasan más desapercibidas”. Lo que es evidente es que la calidad (y no la cantidad) es algo que los componentes de The Black Angels miman. Pasaron por varios procesos de criba de canciones antes de crear el definitivo “Death Song”. Canciones que de cierta manera vienen influenciadas por razones obvias por The Velvet Underground y, aunque parezca curioso, por bandas más fundacionales como The Beatles ya que “sus canciones constan de partes muy metafóricas e interpretaciones abiertas que ofrecen más de una lectura, bien sea por la sensación que transmitan, o por las letras”.

Por otro lado, Alex Maas y Christian Bland explican que su música, aunque parta de diferentes influencias musicales, está en constante evolución y que encuentran dañino el hecho de que la gente se guíe por etiquetas. “Es cierto que esta fórmula de etiquetar ayuda a buscar algo en concreto y encontrarlo más fácilmente”, afirman a regañadientes, sin embargo reivindican que “poner una etiqueta puede dañar a una banda, porque tal y como nos pasa a nosotros no te atas a un solo estilo. Por ejemplo el término ‘psicodélico’ ya tiene la connotación negativa por la relación con ciertas drogas”. Por ejemplo, los conciertos de los propios The Black Angels han sido más de una vez catalogados como “banquetes psicodélicos” por su sonido y sus impecables visuales. “Nos gusta entrar en trance espiritual y quedarnos ahí durante todo el concierto; perdernos con la música y hacer que el público se pierda con nosotros. A día de hoy nos seguimos poniendo nerviosos antes de salir escenario, supongo que es porque queremos hacerlo perfecto”.

Tras su paso por el Primavera, la agrupación seguirá realizando el mayor número de directos posibles, eso sí, sin dejar la parte creativa y la composición. “Tomamos como referencia una frase hecha de nuestro idioma ‘A song per day, keeps the doctor away’. Además, desde 2013 tenemos un nuevo miembro que nos ayuda a ver las cosas de manera completamente diferentes a las que conocíamos, así que estamos cada vez más en la misma onda todos, cosa que viene genial para sacar nuevos temas”. Por último y antes de despedirse, los dos integrantes de The Black Angels compartieron un par de consejos para todo aquellos que estén empezando con una banda. “Lo primero mantener la mente abierta, lo segundo, arriesgar y… lo tercero y más importante irse a vivir todos juntos. Para que se conozcan mejor que nadie en este mundo y estén cien por cien seguros de que al final y al cabo serán sus compañeros, no solamente de banda, si no de vida”.