La vieja confrontación entre arte y cultura pop salta al primer plano en el tercer disco de Fischerspooner, “Entertainment” (Lo Recordings/Popstock!), eliminando las barreras y rompiendo cuatro años de silencio que, sin embargo, no han dejado en el olvido su imagen excéntrica, ni tampoco su posición como una de las formaciones más atractivas de la electrónica más hedonista. Fischerspooner estarán actuando el viernes 19 de junio en Razzmatazz Clubes (Barcelona).

Es inevitable pensar en “Entertainment”, el título del tercer álbum de Fischerspooner, como toda una declaración de intenciones, además de una respuesta a quienes piensan que arte y entretenimiento no pueden convivir en una misma frase. Al fin y al cabo, una reivindicación del carácter lúdico de la música.

“Si escuchas un aria de Puccini en un concesionario de coches en realidad no creo que tengas una experiencia de ningún tipo”

“Esa conexión está determinada principalmente por el oyente. Algo puede ser profundo o superficial dependiendo de quién lo interprete y en qué contexto. Si escuchas un aria de Puccini en un concesionario de coches en realidad no creo que tengas una experiencia de ningún tipo, y desde luego no tendrá nada que ver con lo que sentirías en el contexto original de la obra. Por alguna razón, el arte ha luchado durante tiempo para clarificar sus fines, segregándose de la cultura pop, para lo que se crearon palabras como ´kitsch´ y cosas así. Se trataba simplemente de justificar su estatus, dentro de la dinámica habitual en la relación entre artista y coleccionista, que implica una transacción desde el punto de vista del negocio. Por eso se desarrolló un sistema intelectual que neutralizase esa parte de capitalismo, diferenciándose del resto. Pero quizá ahora vivimos en un mundo diferente, en el que no es tan fácil mantener el control, puesto que la era de Internet permite una comunicación más libre frente a la estratificación anterior”. Quien responde y teoriza es Warren Fischer, mitad del dúo neoyorquino creado en 1998 y que en 2001 reclamó un hueco en el panorama de la electrónica con “#1”, al que cuatro años más tarde sucedería “Odissey”; idéntico plazo ha habido que esperar hasta llegar a “Entertainment”. “Nuestros discos siempre nos llevan su tiempo. Hemos estado muy ocupados con diferentes proyectos: una performance en la Bienal de Sao Paolo, otra para el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, etcétera. Estábamos deseando ponernos a trabajar en estos temas, pero no encontrábamos el momento de sentarnos y centrarnos únicamente en esto”.
Desde el principio, una de las constantes en su trabajo ha sido la decidida intención de dejar a un lado los límites habituales y trasladar su música a galerías de artes y museos, además de dar una importancia fundamental a la puesta en escena (Casey Spooner es también productor de teatro experimental, con una vanguardista versión de “Hamlet” como una de sus últimas referencias), característica que se mantiene en “Entertainment”, con una coctelera de referencias en la que cabe el teatro japonés, Gary Numan, la carrera espacial o el capitalismo salvaje. “No estoy muy seguro de que el término ‘culto’ encaje con todo esto, pero sí hay veces que quiero experimentar con algo complicado y que sea difícil de interpretar, mientras que otras busco cosas obvias e inmediatas. Creo que Fischerspooner es la manera que tenemos de combinar ambas líneas”
Para la ocasión han contado como productor con Jeff Saltzman, conocido sobre todo por su trabajo para The Killers, y que de hecho se ha convertido en pieza fundamental, no sólo en el aspecto meramente profesional, sino en el personal, hasta el punto de montar un estudio en Brooklyn exclusivamente para Fischerspooner. “Era la primera vez que trabajábamos con un productor desde el principio, así que era algo revolucionario para nosotros. Tanto Casey como yo afrontamos el proceso creativo de forma diferente, y Jeff fue capaz de inspirarnos y colaborar con cada uno de manera específica. Yo soy un completo snob de la música y rechazo colaborar con casi todo el mundo, pero en este caso, aunque él tenía sólo una pequeña experiencia en la producción de música electrónica, lo cierto es que en realidad compartimos un punto de vista muy similar. Jeff ha sido un activo muy importante en el desarrollo de este álbum”. En todo caso, rechaza que éste sea su disco más pop, dejando la pelota más bien en el tejado de quien se acerque a “Entertainment” sin demasiadas ideas preconcebidas.“Es algo que deben decir los demás, pero para nosotros no lo es; bueno, ni siquiera nos lo planteamos. ‘Odissey’ fue recibido como un trabajo más introspectivo, demasiado encerrado en sí mismo, y quizá ahora se hable de pop en ese sentido. No lo sé, en todo caso es un concepto más abstracto más allá de una definición concreta. Simplemente refleja lo que somos en este momento”.