La soberbia portada que Álvaro Martínez (vocalista de Templeton y dibujante para DC Comics) ha hecho para el cuarto álbum del grupo cántabro afincado en Madrid muestra a sus seis integrantes luchando contra la inercia del oleaje, en una suerte de epopeya de consumo interno que ha dado como resultado un trabajo tan reflexivo como determinado, hablando de sí mismos, pero también del amor y la amistad en clave generacional.


Una mar enorme llega tres años después de Rosi, un disco que no sé si os dejó un tanto descolocados después de que no funcionase todo lo que quizá esperabais…
(Javier Carrasco)
La verdad que nos dejó un poco mal sabor de boca. Lo grabamos pensando en que iba a funcionar mucho mejor; sí gustó, pero luego no tocamos demasiado, así que en ese sentido no fue lo que esperábamos.
(Santi Castillo) Sí, porque veníamos de hacer El Murmullo, que lo habíamos autoeditado después de habernos ido de Subterfuge, y sinceramente fue cuando mejor nos fue y más tocamos, tuvo más repercusión que el primero. Nos lanzamos con Sones porque tenía buena pinta, y el disco sí gustó, pero nosotros teníamos unas expectativas que no se cumplieron. Así que este lo afrontamos con la idea de darnos un gustazo y quitarnos ese mal sabor de boca. Y también grabando otra vez con Paco Loco, que nos entiende muy bien y creo que también disfruta mucho con nosotros.

¿Este es el álbum que queríais ahora más de lo que fue el anterior en su momento?
(Javier Carrasco)
Bueno, es que Rosi también fue lo que queríamos. Es verdad que somos de hacerlo todo despacito, muy a nuestro ritmo, y en cambio ese disco lo hicimos muy rápido, también fue una prueba para nosotros. Estuvimos solo tres o cuatro meses. En cambio, Una mar enorme nos lo planteamos con calma, sin ningún tipo de presión.
(Santi Castillo) En ese sentido influyó lo de cerrar el lanzamiento con Gramaciones Grabofónicas. Estamos en un punto en el que indudablemente ya no es nuestro primer trabajo, así que uno aprende a calcular las expectativas; el hecho de que Rosi no funcionase en cuanto a conciertos puedes tomártelo a la tremenda o sacar también el lado positivo. Sabemos dónde estamos ahora mismo dentro de la carrera de Templeton y también el momento personal en el que nos encontramos todos, que no somos los mismos que cuando empezamos, ni tenemos las mismas obligaciones ni las mismas familias… Y creo que sacar el álbum con Gramaciones es el reflejo de lo que queríamos: hacer las cosas pequeñas pero bonitas, a nuestro gusto, con una discográfica que es de amigos que lo hace todo con cariño. Igual que con El Murmullo lo hicimos pequeño y salió muy bien, mucho mejor de lo que pensábamos, luego con Rosi intentamos que fuera más grande y salió al revés… Se trata de aprender de eso. Ahora estamos en el punto donde nos gusta estar, que es tomarnos las cosas sin demasiada presión.

De todo eso habláis en Largo recorrido
(Santi Castillo)
Sí, el disco tiene mucho que ver con el momento en el que estamos, ya no solo individualmente, sino como grupo de amigos, que es un tema que se refleja en varias canciones.
(Javier Carrasco) Largo recorrido es una canción que en principio yo había hecho para Betacam, hablando de algo totalmente distinto, pero cuando la escuchó Álvaro (Martínez) dijo que tenía que ser para Templeton, así que quitamos la letra e hicimos una totalmente nueva.

“Ser un grupo de amigos tiene rincones flipantes, pero también taras que acumulamos con los años”

¿Diríais en ese sentido que el hecho que empezaseis antes como amigos que como grupo ha marcado la trayectoria de Templeton a lo largo del tiempo?(Javier Carrasco) Sí, totalmente. Para bien y para mal. Igual que con mi familia me puedo comportar de una manera, con los amigos soy de otra. Esto tiene rincones flipantes, pero también taras que acumulamos con los años, es normal.
(Santi Castillo) Si tú tocas como músico en un grupo que no son tus amigos, posiblemente no te lo pases igual de bien cuando viajas para hacer un concierto, pero por contra no se te ocurre llegar tarde a un ensayo; y aquí puedes llegar tarde, no te lo has preparado, no haces los deberes…

El disco termina con Remar, que también resulta una canción muy significativa. ¿Habéis tenido la sensación de estar remando en medio de la nada?
(Javier Carrasco)
Es que este álbum al final va por ahí. La industria no tiene nada que ver con lo que era hace diez años, y en realidad la vida en general, porque parece que antes había clases medias, y ahora en cambio o estás en la mierda o estás arriba. Sí noto en ese sentido más indefensión. Con El Murmullo hace cinco años me parecía que era más posible subir, y en cambio ahora, con los mismos medios, lo veo imposible. No sé si es que ha cambiado el entorno, pero tengo la sensación de que somos nosotros contra nosotros y contra el mundo.
(Santi Castillo) Es verdad que lo de remar es la primera metáfora que se te viene a la cabeza. Después de tantos años juntos te das cuenta de que lo que realmente importa es seguir haciendo canciones juntos, seguir remando, y lo demás intentar apechugar con ello… Es la canción que mejor puede dejar una foto fija del momento del grupo.

Con todo esto, ¿es vuestro disco más en primera persona?
(Santi Castillo)
Sí, pero en primera persona del plural, esa creo que es la gran diferencia, porque en otros trabajos, aunque quizá no tanto en Rosi, que cambiaba un poco el lugar donde estaba la cámara, las canciones siempre hablaban desde el “yo”, pero ahora están hechas desde el “nosotros”.

¿Musicalmente lo veis en un punto medio entre El Murmullo y Rosi?
(Javier Carrasco)
Lo vemos así porque nos asomamos de cerca, pero a lo mejor desde fuera la percepción es otra. Rosi tenía un rollo ochentero, muy de sintes, mientras que El murmullo era más adolescente.
(Santi Castillo) Igual es que, todo esto entre comillas, se ha ido refinando nuestro estilo. Se va concretando más, se juntan distintas áreas dentro en una misma canción y no de forma dispersa con ideas sueltas. De hecho, Me has dejado cruzar nos gustaba mucho, pero veíamos que era muy Murmullo, y por contra Se me lleva sí tiene que ver más con Rosi.
(Javier Carrasco) Luego hay alguna canción, como Flash, que viene de bastante atrás y en la que Paco acabó metiendo muchas ideas. Llevamos bastantes grabaciones con él y nos conoce bien, sabe qué hacer cuándo nos bloqueamos, por dónde salir… Tiene tantos recursos que nunca paras.

Sobre todo lo que domina en Una mar enorme es un tono más pausado…
(Javier Carrasco)
Sí, de hecho cuando estábamos grabando Paco nos decía que íbamos a tener un problemón con el orden de las canciones. Todos somos mayores, tenemos entre 36 y 40 años, y ya no escribes de la misma manera; también nos apetecía bajar un poco, porque parece que hoy en día un disco tiene que ser todo hits y cañonazos. No queríamos eso.

Y por si no quedaba claro que esto iba a ser otra cosa, presentáis como adelanto Marzo mayea, un tema de nueve minutos…
(Javier Carrasco)
Exactamente. Como declaración de intenciones nos molaba que fuese así. Mi novia me decía que estábamos gilipollas, que teniendo dos o tres balas, gastábamos una de esta manera… Pero se trataba de decir… estamos aquí, sacarnos la chorra y hacer lo que queremos.
(Santi Castillo) Llegado a este punto es que ya no esperamos nada, simplemente se trata de darte el gustazo y hacer ciertas cosas que quizá si tienes presión no vas a hacer. Y eso que en realidad no creo que nunca hayamos tenido una verdadera presión, porque no estábamos aquí para petarlo, es una de las cosas buenas de empezar como un grupo de amigos.

Pero sí hubo un momento en que parecía que ese salto hacia algo más grande estaba a vuestro alcance…
(Santi Castillo)
Es verdad, pero cuando te quitas del todo esa expectativa de la cabeza, te atreves a hacer ciertas cosas que de otra forma no harías. Un sello más al uso se hubiese descojonado si le decimos que el primer single va a ser un tema de nueve minutos. Así que es un pequeño golpe en la mesa, una manera de decir que ahora mandamos nosotros del todo y hacemos lo que nos da la gana.

Es una canción también con un componente muy generacional, que luego aparece en temas como Conan, con referencias a La Buena Vida, a la serie Frasier… No sé si esto supone una renuncia, aunque sea de forma inconsciente, a llegar a otro tipo de público, para centrarse en la gente de 35-40 años…
(Javier Carrasco)
No sé, es que no nos centramos en el público, sino en nosotros. Cuando Anntona hizo la hoja de promo para este disco una de las cosas más bonitas que dijo es que las canciones las hacíamos para nosotros. Es así, no pensamos en un público de 20 años porque no creo que sea el nuestro.
(Santi Castillo) Existe una brecha que es obvia, y no tienes más que ir a un concierto de un grupo como nosotros o de nuestro entorno. No ves a nadie que tenga menos de treinta y muchos. No nos fijamos, pero es que al final tampoco tendría sentido luchar contra eso. No puedes impostar y hablar de un tema que te resulta completamente ajeno o de una realidad que no entiendes. Pero al final es eso, que escribimos un poco para nosotros.
(Javier Carrasco) Siempre hemos intentado cuidar el tema de las letras. Y en este caso se trataba de expresar temores y cosas de ahora: no saber dónde estoy yo, dónde está el grupo, no saber qué hacer con mi vida…

“Seguramente el día que lo dejemos no lo hablaremos, se acabará y ya está. Estamos muy orgullosos de lo que hemos grabado”

Es lo que Anntona llamaba la sublimación de la amistad…
(Santi Castillo)
Sí, además con este disco dos miembros del grupo no estaban en Madrid y nos cuesta cada vez más quedar para ensayar, porque cada uno tiene mil obligaciones, y se ha ido avanzando más con lo de ir mandándonos las canciones entre nosotros. Hemos trabajado mucho desde el mail. Álvaro (voz) se ha ido a vivir a San Sebastián, así que aprovechábamos cuando venía no tanto para ensayar, porque somos muy vagos, como para a lo mejor terminar alguna canción. Evidentemente, esto te condiciona. Con El Murmullo quedábamos todas las semanas un par de días para ensayar, después en Rosi fue una paliza de dos meses, y ahora en cambio ha sido todo muy distinto… ensayamos un poco para grabar y luego según vayan saliendo conciertos.

¿Veis Una mar enorme como un disco de madurez?
(Santi Castillo)
Uf. Madurez, qué horror de palabra…
(Javier Carrasco) Madurez en el sentido de que hemos grabado mejor que ninguno.

Es más sutil, ¿no? Sin forzar el desarrollo de las canciones y con las guitarras más en segundo plano.
(Javier Carrasco)
Bueno, quizá con las guitarras más limpias. Vamos a un estudio guay, tocamos mejor que nunca, tenemos más gusto, así que vamos a dejar que todo eso se note.
(Santi Castillo) Muchas veces parece que estás solo buscando el estribillo más pegadizo, la frase definitiva, y hay otra manera de hacer las cosas que también puede resultar. Nos apetecía probar eso.


¿Os habéis planteado ya de cara al directo cómo va a encajar con el resto?
(Javier Carrasco) Yo creo que puede funcionar bien. De hecho hace poco nos mandamos ideas de cuáles podríamos tocar y cuáles no. Estamos viendo cómo abordar Marzo mayea, o si merece la pena hacerla en directo.
(Santi Castillo) Si fuese nuestro único disco sería terrible plantearlo para el directo, porque resultaría muy plano, pero por suerte ya vamos teniendo un fondo de armario y es fácil combinar con otras canciones.

Y aunque os hayáis olvidado de las expectativas, ¿en qué habéis pensado al publicar este nuevo disco?
(Javier Carrasco)
Es que el grupo no es el mismo, el patio tampoco, y preferimos no volver a subir para caernos. Al final todo lo que venga será un regalo.
(Santi Castillo) El principal objetivo era sacar el disco, porque cada vez cuesta más. Era primordial grabarlo; estábamos muy difusos como grupo, llevábamos mogollón de tiempo sin quedar para ensayar y después de Rosi estábamos con un cierto bajón y muy pasotas… Ahora, que pase lo que pase, pero lo principal era dar salida a esas canciones que teníamos. Si tocamos 20 conciertos, genial; si son cuatro, perfecto también… Igual los demás piensan otra cosa, pero a mí lo que más me gusta es grabar los discos.

¿Ha habido algún momento en este tiempo en el que hayáis tenido la sensación de que el grupo no tiraba y de que quizá sería mejor centrarse cada uno en sus proyectos?
Sin hablarlo realmente entre nosotros, sabíamos que algo habría. Seguramente el día que lo dejemos no lo hablaremos, se acabará y ya está, pero no queríamos quedarnos con el mal sabor de boca de Rosi. Estamos muy orgullosos de lo que hemos grabado.