ELLIOTT MURPHY, COMO TODO EL MUNDO EN ALGÚN MOMENTO DE SU VIDA, TAMBIÉN PASÓ POR UNA ETAPA ALGO OSCURA, LA QUE LE LLEVÓ A TOMARSE UN TIEMPO PARA REFLEXIONAR EN ESE PARÍS QUE TANTO ADORA. AHORA LO VE TODO DE OTRA FORMA, Y ES QUE SOLAMENTE SI ESTÁS EN PAZ CONTIGO MISMO PUEDES PUBLICAR TRES DISCOS EN UN AÑO. EL ÚLTIMO EN CAER ES “SOUL SURFING” (DUSTY ROSES/DISCMEDI, 02), LA COLECCIÓN MÁS OPTIMISTA DE TEMAS FIRMADOS POR EL NEOYORQUINO EN MUCHO TIEMPO.

Hará apenas un año cuando, siendo aspirante a redactor, me cité con Murphy, por aquellos días más apagado que un miembro de Dakota Suite. Me encontraba cara a cara con uno de mis ídolos, pero el humor del artista convirtió la entrevista en un fiasco monumental. Por suerte, el tremendo concierto posterior borró aquella amargura. En esta ocasión todo sería distinto. Elliott Murphy no sólo graba discos, sino que también está a punto de publicar un libro, “Café Notes”, influido por el poeta Michael Bulteau y por otro francés, el guitarrista Olivier Durant, su mano derecha desde hace una temporada. “Lo más importante que me ha sucedido durante este tiempo es haber conocido a Olivier. Cuando empezaba a sentir la necesidad de tener compañía, porque llevaba demasiado tiempo tocando sólo, se dio la oportunidad de volver a crear e ilusionarme trabajando con otra persona. Además, lo que más necesitaba era savia nueva, alguien joven, humilde y con ganas de aprender.

“`Mule Variations´ es el mejor disco que se ha publicado en los últimos diez años y nos apetecía mucho hacer `Hold On´”

Está claro que podemos de hablar de dos etapas diferenciadas en mi carrera, una sin Olivier y otra con él”. El francés, también presente en la entrevista, le mira con cara de asombro e incluso de admiración, pasando inmediatamente a endiosar a su compañero –y sin embargo ídolo-. De todas formas, tanto en disco como en directo, ambos cuentan con una banda que les respalda. “Diría que ´Rainy Season´ me quedó muy oscuro, muy introspectivo, mientras que este disco es mucho más positivo, aunque no fuese algo premeditado. Durante el tiempo que hemos estado girando, que ha sido mucho, nos han salido muchas canciones. Por eso creo que cuánto más tocas en directo, más te inspiras para crear cosas nuevas. El disco lo grabamos en cinco días y conseguimos captar la esencia del momento. Buscábamos que sonase fresco, nada premeditado. Los tres últimos discos completan una trilogía, así que quizás ha llegado el momento de darle un vuelco a todo eso. El proyecto junto a Iain Mathews lo cuento aparte, aunque sonase más a Elliott Murphy que a él mismo. Lo que ocurre es que hice trampa, llevando a parte de mis músicos. Hazme un favor y no se lo chives” (risas). Faltaría, con lo discreto que es uno. Lo que no puedo evitar es interesarme por su versión del “Hold On” de Tom Waits. “Hemos escuchado mucho a Waits en la furgoneta, sobre todo ´Mule Variations´. Creo que es el mejor disco que se ha publicado en los últimos diez años y nos apetecía mucho hacer ´Hold On´, porque es una canción que se acerca mucho a nuestra filosofía. Todos somos grandes fans suyos, pero sobre todo lo es Kenny Margolis”. Y yo también, que conste.