El rap hispano sigue deparándonos grandes tardes de gloria. Ahora le tocaba ya el turno a Capaz. Un malagueño que, muy bien rodeado, ha perpetrado un disco que no dejara indiferente a cualquier amante del género.

Con honestidad y tras escuchar bastantes veces “Último cigarro” se puede afirmar que el debut de Rafael Fernández es una de las mejores noticias que el mundo del hip hop nacional ha podido recibir en este pasado año. Capaz, nombre de guerra del malagueño, salta a la palestra con un disco entorno a la muerte, a los últimos días de una estrella que decide suicidarse, algo que consigue a ratos. “Quería abordar toda mi carrera como MC en un único álbum. ‘Último cigarro’ es un disco muy esperado antes de su salida y esta situación se dio igualmente antes de que muchas leyendas del rock cayeran. Por eso he querido jugar con esa idea conceptual del suicidio frente al fracaso”. Para este juego serio se arropó de Big Hozone como beatmaker principal y con colaboraciones con Rayka y Señor Narco con otras dos bases. Estos últimos, junto a Sicario, conforman Hablando en Plata Squad, combo, que el propio Capaz confirma, se encuentra en la fase previa de poner ideas sobre la mesa. Pero ahora es el tiempo de “Último cigarro”, de degustar temas como “Shock en el sistema” o “Cava dos tumbas”; de su presentación en recintos en los que, paradojas de la vida, no se podrá fumar. “Se respira mucho mejor así que se puede trabajar en condiciones. Es una putada para el fumador, pero ahora les toca respirar a los no fumadores y aparcar el egoísmo un rato. Os lo dice un fumador”. La sinceridad en este MC refleja creatividad y al cruzar preguntas con respuestas sobre distintos nombres que lo acompañan en este viaje semiiniciático (Kase O, Mala Rodríguez, Fred Medina o Keith Murray), todo queda en segundo plano frente a la seguridad que el autor tiene en la valía de su ópera prima. “El disco ha cumplido todas las expectativas. Es un disco muy atemporal, crudo y salvaje. Ahora estoy preparando un directo de los que ya no se hacen. Me fijo en esos pequeños-grandes detalles, en qué es lo que no hay para ofrecerlo yo y, así, romper con todo. Hasta aquí puedo leer”.