Casi tres años después de “Bloodsports” (Sony, 13), Suede certifican la solidez de su regreso con un disco tan inspirado y convincente como “Night Thoughts” (Warner, 16). Un álbum donde las peculiaridades del grupo reaparecen para brillar ambiciosas y desterrar definitivamente escepticismos.

Brett Anderson responde a la llamada mientra apura algo de comida (no logro decidir si se trata de cereales, yogur, o directamente chupa un caramelo), con un interés y una educación exquisita que mantendrá a lo largo de veinte minutos de conversación telefónica. El motivo del contacto es la inminente publicación de “Night Thoughts” (Warner, 16), séptimo disco de estudio de Suede y segundo movimiento dentro de la etapa más reciente de los londinenses.

En torno a esta hipotética fase de madurez -bien entendida y capaz de mantener intacto el pleno el sentido del grupo- tuvo lugar la entrevista con el carismático vocalista, sin renunciar a echar la vista atrás para tratar temas como el apogeo del Britpop en los 90 o su actual relación con Bernard Butler. Una charla casualmente acontecida sólo dos días antes de que el mundo se estremeciese ante el fallecimiento de David Bowie, principal influencia del grupo británico.

Creo que “Night Thoughts” (Warner, 16) es, en su mayor parte, un disco más dramático, más teatral y también más glam y épico que “Bloodsports” (Sony, 13) ¿Estás de acuerdo? ¿Qué clase de disco queríais hacer y qué efecto esperas conseguir en el oyente con este álbum?
Sí, es más dramático, más extremo… más atmosférico que “Bloodsports” (Sony, 13). Quería que este disco fuese un viaje completo, mientras que “Bloodsports” (Sony, 13) fue algo más como… diez canciones independientes puestas en conjunto. Eran diez muy buenas canciones, pero independientes entre sí. Quería que “Night Thoughts” (Warner, 16) fuese una experiencia vivida desde el principio hasta el final, y ésa es la principal diferencia: creo que queríamos hacer un álbum completo y más coherente.

Con la excepción de alguna canción muy vertical como “No Tomorrow”, “Outsiders” y “Like Kids”, diría que el disco está más cerca del sugerente “Dog Man Star” (Nude, 94) que de la inmediatez de “Coming Up” (Nude, 96)…
Sí. Efectivamente “Dog Man Star” (Nude, 94) es un disco realmente bueno, así que imagino que intentamos hacer un disco con un sentido de la ambición similar al de “Dog Man Star” (Nude, 94). Nuestro segundo trabajo fue un disco muy ambicioso y queríamos que “Night Thoughts” (Warner, 16) también contase con ese tipo de ambición. Pero creo que es muy peligroso intentar competir con tus discos antiguos, porque aunque quedasen como destacados dentro de tu trayectoria, cuando los hiciste eras una persona diferente. Sería tonto si tratase de escribir una canción parecida a “The Wild Ones”, que es increíble. Hay un montón de canciones increíbles en “Dog Man Star” (Nude, 94)… Quiero competir a la hora de tener ahora el mismo nivel de ambición que antes. Los que en su momento fueron los dos últimos álbumes de Suede, “Head Music” (Nude, 99) y “A New Morning” (Columbia, 02), no eran tan buenos como los demás. Fueron discos menores. Nuestra motivación a la hora de hacer estos dos últimos discos,“Bloodsports” (Sony, 13) y “Night Toughts” (Warner, 16), fue la que realmente necesitábamos. Supongo que es un poco como reescribir la historia. Algo así como decir: “Aquí es donde deberíamos haber ido. Ésta es la dirección que deberíamos haber tomado. Éste debería haber sido el enfoque en lugar del que tomamos a finales de los 90”.

“Los movimientos van y vienen, pero nosotros seguimos el mismo camino desde hace veinticinco años”

Este nuevo álbum viene acompañado de una película del director Roger Sargent ¿Cómo se complementan ambas obras? ¿Cuál es el concepto que presenta este doble lanzamiento y cómo surgió la posibilidad del proyecto conjunto?
Cuando terminamos el disco nos dimos cuenta de que habíamos hecho un álbum que parecía una pieza completa y muy compacta… algo para escuchar desde el principio hasta el final. Y eso fue muy importante para nosotros: ver como las canciones se fusionaban entre sí dando lugar a una experiencia completa. Cuando llegó el momento de hacer vídeos (que es una cosa inevitable que sucede cuando terminas un disco), pensamos que, en lugar de eso y en lugar de hacer lo habitual separando las canciones y rodando películas individuales para ellas, podíamos hacer una única película que cubriese todo el álbum. Así reforzábamos esa idea de que el álbum es una pieza completa y apoyábamos el sentido de compromiso que el público necesita tener para conectar con el disco. Por eso le pedimos a Roger que hiciese una película. Y sí… estoy bastante contento con el resultado. Es bastante interesante: la película parte de los mismos conceptos que el álbum pero no es una interpretación literal de los mismos.

Es un disco con una orquestación muy rica y trabajada ¿Cómo fue el proceso compositivo? ¿Fue complicado dar con la instrumentación necesaria que amparase la fuerza latente en las canciones?
Creo que es mucho más ambicioso como disco en sí que la propia instrumentación por separado. De hecho, la composición de la canción es lo más ambicioso. No pretendíamos que fuesen canciones al uso cuando las escribíamos. Queríamos contar con una especie de fases enlazadas y vinculadas con otras fases precisamente a través de las diferentes canciones, más que con canciones propiamente dichas. Es un enfoque muy interesante, y también lo es la experimentación que conlleva esa idea. Hay un montón de atmósferas y un montón de sonidos diseñados por Neil (Se refiere a Neil Codling, teclista, guitarrista y co-compositor, que se incorporó al grupo en el tercer disco de la banda). Él diseñó muchas de las formas que suenan en el disco, y en mi opinión hizo un trabajo realmente increíble. Es un enfoque diferente a la hora de hacer un disco: un montón de fases entrelazadas a través de las diferentes canciones, y donde esas etapas son tan importantes como las propias canciones en sí. Creo que, definitivamente, es un enfoque interesante.

En “Night Thoughts” (Warner, 16) habéis vuelto a trabajar una vez más con Ed Buller ¿Por qué lo escogisteis como productor del nuevo álbum?
Oh… es de la familia. Es como el miembro adicional de Suede (Risas). Es un tipo interesante, y todos nuestros mejores discos los hemos hecho con Ed –Ed Buller ha ejercido como productor en “Suede” (Nude, 93), “Dog Man Star” (Nude, 94), “Coming Up” (Nude, 96), “Bloodsports” (Sony, 13) y ahora “Night Thoughts” (Warner, 16)– y de alguna manera y a pesar del tipo de viaje, el desenlace siempre es positivo. A veces es duro trabajar con él, luchar con él, y ehhhhhh… bueno, es bastante duro y tormentoso trabajar con él. Se enfadada con nosotros y nosotros con él, pero nos aseguramos de que eso quedé atrás al final del día para poder continuar trabajando al día siguiente. En ese sentido es un poco como si fuese un familiar: estamos en condiciones de discutir entre nosotros y luego perdonarnos los unos a los otros. Si estuviésemos discutiendo con alguien al que no conocemos tan bien sería más perjudicial para la relación, pero con él lo hacemos unas veinte veces al año. Empezamos a trabajar con él con nuestro primer álbum en 1992, y de eso hace veinticuatro años. Es mucho tiempo y hay muchas historias detrás… Es como nuestro padre o nuestro hermano: confiamos mucho en él y sé que estará ahí en cualquier momento. Es increíble y siempre saca lo mejor de la banda.

Lo que está claro es que éste es un disco con la marca de Suede: contiene guitarras descriptivas, estribillos irresistibles, canciones emocionantes… ¿Qué elementos debe contener una canción para que pase a formar parte del repertorio de Suede?
¿Qué elementos? Hummmm… (Duda y emplea unos segundos en pensar la respuesta). Con Suede hay un montón de posibilidades. Obviamente en el tipo de canciones rocosas que hacemos, los contrastes entre la voz y la guitarra son muy importantes. Y luego están las canciones más emocionales y atmosféricas. Creo que todas cuentan con un sentido del drama o albergan una sensación de tensión en ellas… Y a veces tienen un aire más facilón, como en “She’s In Fashion” y temas de ese tipo, pero muchos de los fans de Suede dirían que ésa realmente no era una canción de Suede… (Risas).

En el pasado conceptos como la nocturnidad, la juventud, las relaciones, las drogas, el cine o la ciudad de Londres inspiraron vuestras canciones ¿Qué es lo que te motiva a la hora de escribir ahora? ¿Dónde encuentras la inspiración en la actualidad?
¿Qué es lo que me inspira a la hora de escribir canciones ahora? La creencia de que todavía no he escrito mi mejor canción. La creencia de que todavía no hemos hecho nuestro mejor disco. Ese tipo de búsqueda… la competencia con uno mismo. Eso es lo que me inspira en la actualidad. Es lo más motivante. Por otro lado, creo que lo que impulsó las letras en este disco fue el hecho de escribir sobre la familia y las relaciones familiares. Es de lo que van muchos de los álbumes, pero éste es el primer disco que he escrito desde que me convertí en padre, y buena parte del disco trata sobre el miedo inherente al hecho de ser padre… es algo que uso como motor en las canciones. Pienso que comienzas a ser padre de manera automática, cuando te valoras a ti mismo como niño y echas un vistazo a tu propia infancia. Creo que muchas de las canciones hablan de esas cosas, aquí hay un montón de temas acerca de la familia… tal vez no propiamente sobre los padres, pero canciones como “What I’m Trying To Tell You” o “I Don’t Know How To Reach You” tratan sobre las relaciones familiares.

“Me motiva la creencia de que todavía no he escrito mi mejor canción”

Hace casi tres años que entrasteis al estudio para grabar nuevo material por primera vez tras la separación de Suede en 2003. Entonces había cierto escepticismo ante vuestro retorno, pero lo cierto es que regresasteis con un disco espléndido como “Bloodsports” (Sony, 13) ¿Qué significa este disco para ti? Tengo la impresión de que estáis realmente orgullosos de él…
Sí… Es muy importante, y fue muy, muy difícil de hacer: tuvimos que emplear el tiempo necesario para hacerlo bien y conseguir el equilibrio necesario. Estoy muy, muy orgulloso. Fue como reestablecer la fuerza creativa en Suede. Fue muy, muy difícil resucitar la banda para hacer nueva música después de muchos años sin hacerlo, encontrar el tono adecuado y lograr que sonase a la vez familiar y fresco, así que para nosotros “Bloodsports” (Sony, 13) es un gran disco. Son los cimientos previos a “Night Thoughts” (Warner, 16), y de algún modo hizo posible que ahora exista este nuevo disco. Así que sí, definitivamente para nosotros es un gran disco.

Han pasado más de veinte años desde el apogeo del Britpop, movimiento que significó un renacer del orgullo británico, especialmente como respuesta a la imperante escena norteamericana ¿Cómo ves ahora, con la madurez que da el paso del tiempo, ese patriotismo? ¿Consideras que aquellos años fueron positivos desde un punto de vista creativo?
No creo que fuera especialmente positivo desde un punto de vista creativo. Creo que lo único interesante del Britpop fue el rechazo al imperialismo de la cultura americana. Eso sí fue interesante… una interesante celebración del modo de vida británico, pero desde un punto de vista artístico no lo veo claro: hubo un montón de relleno. Cuando empezamos en 1992 cantábamos acerca de nosotros mismos y del mundo que veíamos a nuestro alrededor, y eso sucedió así por el mero hecho de vivir en Gran Bretaña. Si hubiésemos sido una banda japonesa hubiéramos cantado sobre Japón. Para nosotros no fue una celebración de la Gran Bretaña de ese modo en que se vendió, sino la documentación de la vida británica que teníamos delante por el mero hecho de ser ingleses y estar allí. No es la misma cosa. Eso es lo que pasó con bandas que aparecieron después de nosotros, y que en efecto celebraron explícitamente el orgullo de Gran Bretaña y todo aquello. Nosotros nunca lo hicimos… nunca celebramos aquello, y casi interpretábamos como algo negativo que nos metieran en aquel saco.

En cualquier caso y a nivel popular habéis quedado como los principales representantes del movimiento junto a Blur, Oasis y Pulp ¿Cómo te hace sentir eso? Parece que ahora todos los grupos de aquella época renegáis un poco del Britpop…
Yo creo que a nadie le gusta ser categorizado. No sé a las otras bandas, pero a nadie le gusta ser etiquetado. Es un poco extraño hablar de Britpop ahora que siento que ha pasado tanto tiempo desde aquello… (Risas). Tengo la sensación de que ahora estamos haciendo nueva música que ha trascendido absolutamente más allá del Britpop. Tal vez en nuestra raíces… pero no es como si todavía estuviésemos cantando canciones sobre ir a la White Chapel con un descarado acento cockney (se refiere a un popular acento londinense que imita mientras hace la frase) o algo así… Ha sido un camino largo, nuestras canciones siempre han ido sobre las emociones humanas más básicas: el miedo, el sexo, la soledad, la depresión y todas estas cosas. Los movimientos van y vienen, pero Suede lleva recorriendo el mismo camino y escribiendo canciones con el mismo estilo desde hace veinticinco años. Tal vez estemos haciendo lo mismo durante otros veinticinco años (Risas). No lo sé, no puedo predecirlo…

Debo reconocer que “Dog Man Star” (Nude, 94) es mi disco favorito de siempre (quiero decir: no es que sea mi disco favorito de Suede, sino que es mi disco favorito a secas), así que me gustaría preguntarte qué sensaciones tienes tú ahora al escuchar ese álbum… ¿Crees que es el mejor disco de Suede o el más representativo?
¡Wow! Gracias, oír eso es un privilegio. Y sí, creo que probablemente es el mejor álbum. En realidad las canciones de “Dog Man Star” (Nude, 94) son bastante sorprendentes. Hay algo mágico en ellas… en la forma en cómo se hizo el disco, la tensión que había detrás de todo aquello con Bernard a punto de dejar la banda (Se refiere a Bernard Butler, miembro fundador, guitarrista y co-compositor junto al propio Anderson de las canciones de los dos primeros discos del grupo, que abandonó la banda justo en aquel momento), el hecho de ser una banda muy exitosa tratando de hacer un segundo disco extraordinario… Creo que las condiciones en que hicimos “Dog Man Star” (Nude, 94) son de algún modo irrepetibles, y no creo que a muchas bandas actuales se les permitiese hacer un disco así ahora. No era exactamente un suicidio comercial, pero ciertamente tampoco era un álbum especialmente comercial como “Suede” (Nude, 93). Es mucho más interesante. Estoy jodidamente contento de haberlo hecho (Risas), pero si hubiéramos sido más prudentes y hubiésemos estado más interesados en nuestras cuentas bancarias probablemente nunca habría llegado, y creo que ahora seríamos un poco más arribistas de lo que en realidad nunca fuimos cuando hacíamos discos en los 90. Sencillamente nunca nos preocupamos acerca de lo que las radios iban a pensar de él… hicimos esa especie de obra sorprendente sin preocuparnos de lo que entonces era comercial. Es un disco único y muy excepcional, y ni siquiera quiero pensar en qué habría pasado si algo hubiera impedido que sucediese.

“Éste debería haber sido el enfoque, en lugar del que tomamos a finales de los 90”

Precisamente creo que en los últimos años has recuperado la buena relación con Bernard Butler ¿Existe o ha existido alguna vez la posibilidad de que vuelva a trabajar con Suede? (Como parte de la banda o incluso como productor…) ¿Te ves colaborando con él de nuevo en el futuro?
Sinceramente, no lo sé. Afortunadamente Bernard Butler y yo somos amigos de nuevo, pero no creo que él quiera volver a estar en Suede nunca más. Está centrado en sus propios proyectos. Suede y Bernard Butler son dos cosas muy diferentes y desde entonces hasta ahora han pasado ya veinte años… (Risas). De algún modo es una pregunta extraña… ¿Por qué no produce a Suede? En mi opinión no podría funcionar. No funcionaría. Me gustaría pensar que Butler y yo trabajaremos juntos de nuevo en algún momento porque lo que teníamos era muy, muy especial, pero a veces no puedes recuperar eso. Son cosas que sucedieron justo en ése momento y tienes que saber cuándo es buena idea retomarlo de nuevo y cuándo, por el contrario, es mejor dejarlo estar. Y yo siento que ahora lo correcto es hacer música interesante con Suede, así que quiero continuar con lo que estamos haciendo y no buscar una conclusión a esa pregunta. Y quién sabe si un día podría llegar a trabajar con él de nuevo… no lo descartaría.

Los conciertos siempre ha sido uno de vuestros puntos fuertes. La última vez que os vi en directo fue en el festival madrileño DCODE hace sólo unos meses, y volvisteis a ofrecer una lección de profesionalidad y pasión ¿Cuál es el secreto para seguir manteniendo toda esa intensidad y fuerza sobre el escenario tras tantos años?
No lo sé (Risas). Sólo me preocupo de lo que hacemos… me encantan las canciones que escribimos (Risas). Significan algo para mí, golpean algo dentro de mí que personifico en el escenario. No sé qué es lo que pasa… ni si quiera puedo analizarlo, pero ahora mismo me encanta estar sobre un escenario. Creo que en los 90 éramos una buena banda en directo, pero ahora somos una MUY buena banda en directo, mucho mejor de lo que éramos entonces, y eso también es algo muy emocionante. Veinticinco años después puedo decir que en directo ahora somos una banda mucho mejor de lo que éramos en nuestra década gloriosa.

Se ha anunciado la próxima gira europea de Suede, pero los fans españoles están preocupados porque de momento no hay fechas en nuestro país… ¿Presentaréis el nuevo disco en España?
Sí, seguro. No te preocupes. Va a haber algo en España… no puedo decir nada ahora, pero te lo prometo al cien por cien: habrá al menos dos fechas en España.