Jason Williamson de Sleaford Mods es un tío curtido, un cuarentón de vuelta de todo con más cicatrices en el cuerpo de las que uno podría imaginar pero este Robin Hood del nuevo milenio, tiene en su discurso lleno de mordacidad, en su humor negro y en su mentalidad de clase obrera sus principales virtudes. Es un azote en twiter, un lenguaraz político de pub que ha llegado a empuñar el megáfono de los menos favorecidos en la perfida Albión.

Este año se cumplen 10 de la edición de su homónimo debut, su carrera cambió en 2012 cuando Andrew Fearn se unió a la causa, desde entonces no han dejado títere con cabeza, discos como “Austerity Dogs” o “Divide and Exit” les puso en el ojo del huracán, punk hop minimalista, Oi Rap o cientos de etiquetas más inventadas por una prensa que intentaba poner el lazo a estos dos proscritos del East Midlands británico. Grantham donde nació nuestro héroe fue también donde la Dama de hierro nació y forjó su negra leyenda. Rebotados del mundo mod y del rock más tabernero vieron la luz con el éxito de The Streets y en los discos de Wu Tang Clan. Si en Estados Unidos Run The Jewels son la voz del pueblo, ellos velan por los derechos del proletariado inglés y europeo. Para Sleaford Mods el Brexit es una mala canción de Morrissey, prefieren escupir su rabia a través de canciones y ofender a los más beneficiados. Los ricos y la clase política tienen en Sleaford Mods  su particular grano en el culo. Ken Loach por el contrario los tiene en gran estima…

“Han reducido nuestro futuro a que podamos conseguir dinero y nunca tendremos suficiente, ya se encargarán de ello”.

Por un error de entendimiento llamé al teléfono de Jason una hora antes de lo previsto, y éste amablemente me pidió que le llamara en cinco minutos, su ritmo era más pausado que en sus speechs musicales pero su acento y dialecto del East Midlands seguía ahí. Le di algo más de margen y cuando llamé de nuevo me di cuenta de que esta entrevista iba a ser única e irrepetible. Jason se pasó toda nuestra charla con su hijo de un año en brazos y os puedo asegurar que el pequeño Williamson ya apunta maneras, no calló en los 25 minutos. Por momentos era imposible para ambos mantener una conversación fluida, pero no podía quejarme, James estaba muy relajado, aunque alguna vez tuviera que repetir una pregunta pude comprobar de primera mano que no es tan fiero como lo pintan. Charlamos ‘off the record’ sobre la paternidad y esas cosas en medio de una entrevista repleta de política y tensión. Está feliz con su vida, con su banda y sobre todo con “English Tapas” el mejor disco de Sleaford Mods en estos 10 años de carrera.

Cuando le comento eso mismo, que su nuevo trabajo es su mejor álbum en mi opinión se viene arriba, “¡Si! Yo también lo creo. Es uno de nuestro mejores álbumes. Es bastante bueno… “Key Markets” era bueno, “Austerity Dogs” también, pero éste es el más complejo y el más maduro de todos. Acabamos de hacerlo y estoy muy orgulloso de él, estoy orgulloso de no sonar a una formula ya determinada, es una apuesta importante. Hemos trabajado y madurado más las canciones, es el más complejo en todos los sentidos, ¿Sabes lo que quiero decir?”. Es el disco de Sleaford Mods con más melodía, con Jason incluso cantando en un par de cortes, pero es que además su música se ha enriquecido. Sigue siendo básica y minimalista, pero por momentos adquiere diferentes velocidades. Han aprendido que no hace falta ir a 200 por hora para provocar un vuelco en tu corazón, pueden ir a 120km y sacudirte de igual forma. “Hemos encontrado el equilibrio entre el punk y la melodía, en esta ocasión el punk esta más concentrado, es salvaje. Siempre hemos intentado hacer punk, en definitiva lo nuestro siempre fue algo muy punkie”. Aunque pueda parecer que la aparición de melodías, y con Jason intentando cantar en vez de escupir consignas les haya hecho perder fuerza es todo lo contrario. Su discurso radica en la fuerza de las letras, la música es mero acompañamiento. ¿Pero cómo se escriben esos textos repletos de rabia y denuncia?. “Sí, la frustración nos lleva a la rabia y ahí nacen nuestros textos. Los políticos, los individuos que nos han llevado fuera de Europa, el dinero frustra a la gente, es la rabia habitual de cada disco pero esta vez han cambiado más cosas, han sucedido más cosas que nos han enfadado”.

Que le jodan a la bebida, ya no bebo. Hubo momentos en el pasado en los que perdí el control, por lo que decidí dejar de hacerlo”.

Siempre me pregunto cómo se compone una canción, con cada grupo o artista intento averiguar cómo llega a componer un tema, cómo es ese proceso. En Sleaford Mods suponía que las letras iban primero, son el esqueleto que lo sostiene todo, luego Andrew se ocupa de los músculos, la piel etc… “Siempre escribo primero mis textos, luego juntos nos ponemos con el resto”. En todos sitios estamos igual, mientras ellos siguen intentando asimilar el Brexit y los norteamericanos se sorprenden de que Trump ocupe la Casa Blanca, nosotros seguimos dejándonos robar por Rajoy y sus esbirros. “¿Somos estúpidos? no los sé. Creó sinceramente que no sabemos hacerlo mejor, ya ni lo intentamos. A veces parece una jodida broma pero no es así. ¿Sabes qué? La mayoría somos estúpidos. La gente es fácilmente manejable aquí, no como en Alemania. David Cameron fue una oportunidad perdida”. ¿Qué pasaría si él llegara al poder? ¿Cómo sería  Jason Williamson como Primer Ministro? “Jamás estaré en el poder”. (Risas) “No lo sé… pero intentaría un estado más respetuoso con su gente. Me preocuparía mucho por los trabajos de la gente, eso sería lo primordial. La gente sin casa, los refugiados todos ellos serían una prioridad, la gente”. Lejos quedan los días en que Jason se despertó una mañana y solo tenía para una barrita de Mars y una pinta. Pero el desahogo económico puede matar al artista. “El dinero puede ser un problema. Ya no estoy desempleado y mi familia no sufre por el dinero, tengo unas buenas condiciones para vivir sin preocupaciones tan agobiantes como antes. Tengo dinero ahorrado, algo que no era así hace diez años. Puedo producir los discos, eso es así, las cosas han cambiado. Puedo centrarme en la música sin agobios. No creas que vivo con grandes gastos, o que nado en la abundancia, ni tampoco tengo cientos de caprichos tecnológicos”. Siendo tan críticos con la sociedad, disparando donde duele a la altiva sociedad inglesa podían ser objeto de censura o presiones de alguna tipo, pero Jason enseguida lo desmiente. “No. Nada de eso, nadie nos ha dicho nunca no digas esto o no hagas aquello. Nada. Somos afortunados con el sello que tenemos, con la gente que nos rodea”. Tras ser interrumpidos por los gritos de Williamson Junior retomamos la entrevista e intento tirarle de la lengua, que suelte dardos sobre los héroes con pies de barro de los jóvenes actuales. Bandas y artistas que viniendo de esferas de la sociedad más bajas y perjudicadas, una vez en el estrellato, olvidan sus orígenes y su discurso inicial. Como Kanye West y su amistad con Donald Trump o las bandas británicas que pasan de mojarse en temas políticos y sociales. “No entiendo a gente como Kanye West. Intenta ser tan salvaje y no controla donde se mete. Algo no funciona bien en su mente, está estropeado, confuso. La fama lo ha devastado. Ahora se dedica a vender zapatos ¿no?. No estoy seguro de lo que le sucede pero es preocupante. Lo de Arctic Monkeys es pop, su discurso esta cojo, nada más. La juventud está ahora más por la electrónica y por beber que por ser rebelde y todo eso de la revolución”.

Uno teme que la prensa musical británica, tan habituada al pim pam pum y encumbrar a bandas para luego destrozarlas, la tome con ellos. Que llegue un día en que los medios musicales ingleses se cansen de Sleaford Mods, “Ha sucedido millones de veces, estamos preparados. La prensa debe hablar de música solamente, pero aquí no es así. Son jodidos idiotas. Es como si hicieran todo lo posible por venderte algo, ese es el sentido de todo ese circo, pero eso no es para mi. Por ahora tenemos una relación muy afortunada con la prensa, esto no va a durar eternamente”. Le comento que en la redacción del Mondo mis jefes creen que soy un alcohólico, que siempre estoy de fiesta… Pero mis grandes borracheras han sido para poder soportarme. (Risas) “Que le jodan a la bebida, ya no bebo. Hubo momentos en el pasado en los que perdí el control, por lo que decidí dejar de hacerlo. Ahora paso buenos momentos sin beber”. No bebí nunca para pasarlo bien, le confieso a James a lo que él responde con ese retorcido sentido del humor británico “Pues lo necesitas, necesitas beber y pasarlo bien” (Risas) Yo sigo confesándole mis miserias, nunca he tomado drogas, ni una sola vez en mi vida. Sorprendentemente la conversación toma el rumbo serio que pretendía. “Yo sí, he tomado muchas drogas y mucho alcohol. Era un estúpido, vivía por y para el alcohol y la cocaína. Dejé de beber y todo se puso en su sitio. Estoy totalmente limpio, nada de drogas y alcohol en muchos años. La vida es una mierda a veces, entiendo totalmente por las razones que dices que bebes”. Tras el momento catársis llega el momento de valorar qué ha cambiado en estos 40 años desde que nació el punk, el “No Future” parece tener ahora, cuatro décadas después, más sentido que nunca, “Seguimos sin tener futuro, nunca tendremos futuro. Imposible tener futuro sin trabajo. El verdadero futuro sería ese, pero no tenemos libertad. Nunca tuvimos futuro porque les interesa que no lo tengamos. Han reducido nuestro futuro a que podamos conseguir dinero y nunca tendremos suficiente, ya se encargarán de ello. No hay oportunidades de salir de ese círculo vicioso en el que nos han colocado, no hay ni habrá un verdadero futuro para los parias como nosotros. Así nos tienen bajo control, los políticos, la policía, etc. Y  seguirá así por mucho tiempo”. El tiempo se acaba y no quería despedirme sin referirme a la broma con la que han titulado al disco. Aquí en este país sí tenemos tapas, pero ¿qué mierda de tapas tenéis en Inglaterra? “No tenemos. (Risas) Como todo en este país, lo que nos gusta de otros países, lo robamos y lo vendemos como nuestro. Pero hay gente que se lo cree. ¿English tapas? ¡eso es una basura!. Lo que aquí conocemos como English tapas es una auténtica porquería”.