Es probable que el New Yorker se apresurara al elevarle a la categoría de “rey del disco” cuando se cita un estilo con tamaña tradición a sus espaldas. No obstante, sería injusto negar que Hans-Peter Lindstrøm ha sido uno de los escasos productores capaces de actualizar un sonido tan determinado a los códigos estéticos del nuevo siglo. En su quinto álbum de estudio y el primero en cinco años, It’s Alright Between Us As it Is (Smalltown Supersound, 2017), el noruego vuelve a demostrar con su fórmula que el género tiene todavía mucho que decir si se opera en la dirección correcta. Tomamos este lanzamiento como pretexto para hablar con él sobre su nueva aventura, su faceta como productor de otros artistas o su colaboración con la cara de moda del pop avant-garde, Jenny Hval.


Tras darle varias escuchas a It’s Alright Between Us As It Is me atrevería a decir que estamos ante tu trabajo más expresivo y personal hasta la fecha. ¿Cómo definirías este disco?
Mi idea inicial era publicar un EP, pero a medida que lo iba produciendo me di cuenta de que había más canciones de las que entraban en el formato, por lo que decidí que finalmente sería un largo. No estaba en mi cabeza sacar un álbum en un tiempo, sino más bien tirar por singles y EPs. Siempre he visto el concepto del álbum como una forma de arte y un formato que en realidad me va bien, y que me brinda más libertad para contar una historia.

¿Es todo lo que suena en el disco de creación reciente?
Qué va. He encajado un montón de ideas y grabaciones que había ido guardando desde que publiqué mi anterior trabajo, hace ya cinco años.

¿Hay algún concepto principal detrás de estas canciones?
Mi objetivo era hacer un álbum en el que hubiese un equilibrio entre temas instrumentales y cantados. Aunque no estoy muy seguro de si esto es realmente un concepto…

¿Cuáles dirías que han sido tus referencias principales en los últimos cinco años?
Cosas de música clásica como Ravel, Debussy, Purcell o Grieg, y de jazz-fusión como Herbie Hancock, Charles Mingus y Bill Evans. También, películas de Kubrick, Bergman, Bresson, Truffaut… Nuestra nueva casa de verano en los fiordos y la naturaleza: las nubes, lo árboles, el agua…

En este trabajo se intuye una clara apuesta por la música de baile. ¿Estaba entre tus propósitos tirar por el clubbing o ha sido producto del azar y la improvisación?
Yo creo que es un disco más para escuchar que para bailar, aunque por supuesto haya en él varios temas club-friendly que podrán pinchar los djs más aventurados (Risas). De hecho yo ya he pinchado algunos de ellos en mis sets de este último año.

“No me divierte realmente trabajar con otra gente, pero me he dado cuenta de que es importante no andar siempre recluido”

Cuéntanos cómo se desarrolla en tu caso el proceso natural de producción.
Juego mucho a improvisar en el estudio. Grabo constantemente todo tipo de ideas. Para los temas vocales hago mil cambios, sustituyendo casi siempre las melodías iniciales por otras nuevas y diferentes. Por desgracia pierdo muchísimo tiempo hasta que doy por finiquitado un tema. Es algo que necesito mejorar.

¿Sueles tirar de ideas antiguas?
Sí, siempre ando revisitando bocetos y cosas viejas. Normalmente casi todo lo que grabo sale del estudio. La mayoría es basura pero un 1% a veces es “polvo de estrella”. (Risas)

¿Qué maquinaria has usado esta vez en la producción?
En los últimos años combinado hardwares y softwares. Pero ahora estoy pensando que debería grabarlo todo con los instrumentos reales que tengo en el estudio, en lugar de tirar tanto de plugins. Supongo que al final es más una cuestión de pereza… Siempre es más fácil cargar un plugin en el ordenador que ponerte a grabar un instrumento. ¡Esa es otra cosa de las cosas que tengo que mejorar!

Una de las cosas que más sorprenden al leer la información acerca de este lanzamiento es la colaboración de tu coterránea Jenny Hval.
La conocí a través de su último álbum, el año pasado, y me volví fan de la noche a la mañana. Las canciones de su último disco son puro éxtasis. Su sonido es el presente. Jenny grabó un montón de voces increíbles para uno de mis temas, y estaba superilusionado con el hecho de poder usarlas en mi disco. Siendo honesto, creo que sin el corte en el que ella colabora [Bungl (Like a Ghost)], el álbum se habría desmoronado. ¡Es probable que sin él ni lo hubiese publicado! A veces, una sola canción es la clave para que todo un disco funcione.

En mi humilde opinión, pienso que el primer single elegido (Shinin, con Grace Hall) no es el que mejor representa el sonido global de este trabajo, por lo general más profundo y personal.
Es curioso lo que dices ya que mientras estaba trabajando en álbum jamás pensé qué canción destacaría sobre otra. Mi preocupación principal fue asegurarme de que todas ellas encajaran entre ellas. De hecho, cuando me pidieron que sugiriese un primer single, me fue imposible quedarme con uno solo, así que fue el equipo de comunicación del sello quien tomó la decisión. Dicho esto, estoy muy contento con ese tema y sí creo que es una buena introducción al resto del álbum.

¿Cómo ves la escena noruega actual?
Sinceramente no estoy muy al tanto de lo que está pasando ahora musicalmente. Estoy seguro de que hay cosas geniales que salen, pero llevo años desactualizado.

En los últimos años has trabajado con un puñado de artistas (Prins Thomas, Todd Terje, LCD Soundsystem, Sally Shapiro, The Chemical Brothers, Haim, Lana del Rey…), ya sea remezclando sus temas o en calidad de colaborador o de productor. ¿Qué cualidades, según tú, tiene que tener un buen productor?
Uhm… No tengo ni idea. Ni siquiera me veo a mí mismo como un productor y tampoco me divierte realmente trabajar con otra gente, pero me he dado cuenta de que es importante no andar siempre recluido.

En tus producciones siempre terminas caminado por el lado de la música disco. ¿No temes caer en la redundancia? ¿Cómo haces?
Creo que yo mismo necesitaría algunos consejos. De hecho, ¡creo que me repito todo el rato!

¿Cómo tienes pensado llevar este trabajo al directo? ¿Piensas respetar el orden y la ausencia de cortes?
Lo que haré será incorporar algunas canciones nuevas al live set que ya tengo, en el que también hay otras antiguas que casi siempre toco. Tendré que esforzarme en encontrar el equilibrio perfecto entre el material antiguo y el nuevo. Es tan importante para mí que el espectador disfrute con la música como que yo también me lo pase bien en el escenario. Algo se me ocurrirá.