Es difícil encontrar a un grupo que haya sobrevivido tan bien al paso del tiempo como Black Rebel Motorcycle Club. Tras quince años de carrera, ahora los californianos lanzan ‘Specter At The Feast’ (Abstract Dragon), un trabajo más reconocible en el que pasean por todas sus facetas anteriores.

En algún lugar de California, Peter Hayes descuelga el teléfono acompañado de un paquete de tabaco y un café a los que echa mano repetidas veces. Lejos de ser un tipo arisco, el fundador de Black Rebel Motorcycle Club contesta relajado y amable, incluso esbozando varias carcajadas. Seis discos después, Hayes ha aprendido a tomarse el engorro de las entrevistas promocionales como algo divertido. Esta vez le toca defender ‘Specter At The Feast’, un álbum que probablemente no sea el más brillante de su carrera pero sí el más coherente de principio a fin, manteniendo una envidiable línea de regularidad. “Siempre intentamos conseguir algo así. Esta vez hemos sido capaces de crear algo más dinámico, con subidas, bajadas y todo eso. En ese aspecto, ‘Specter At The Feast’ funciona mejor que en los discos anteriores”.

Para este trabajo, Black Rebel han tenido que superar la muerte de Michael Been, padre del bajista Robert Been, líder de The Call y considerado como el cuarto miembro de la banda, al que recuerdan versionando ‘Let The Day Begin’. “No es exactamente un tributo. Cuando alguien a quien quieres muere tienes que decidir si vivir tu propia vida o vivir según a él le gustaría. Esto fue algo natural y muy divertido. Robert y Leah iban a tocar con los miembros de The Call así que empezamos a ensayarla. Es un buen single, mantiene a la gente despierta”. Un periodo de cambios en el que lo único inmutable es su pasión por las guitarras. Mientras otros coetáneos huyen hacia el pop y la electrónica, BRMC parecen destinados a morir haciendo rock and roll. “Desde el principio hemos querido componer música con guitarras, con elementos duros, pero también hemos hecho canciones más escapistas y raras. Si cambias tu estilo porque te gusta y sientes que es el momento, está bien. Lo peligroso es cuando intentas meter a tu banda en un círculo vicioso de mierdas que no importan, como el dinero”.