Hace unos meses, Sharon Jones nos dejó a causa de una enfermedad. Pero su espíritu se mantiene vivo gracias a un legado que se completa ahora con “Soul Of A Woman” (Daptone Records, 17), el disco póstumo de Sharon Jones & The Dap-Kings.

“Soul Of A Woman” es el disco póstumo de Sharon Jones junto a sus fieles The Dap-Kings. Ojalá continuase entre nosotros, pero al no ser posible nos vamos a contentar con disfrutar de estas emocionantes canciones que se grabaron durante los dos últimos años de vida de Jones. En cuanto Sharon se veía con fuerzas, se acercaba a los estudios Daptone House Of Soul de Brooklyn para registrar todo lo que le fuera posible. El resultado iba conformándose en las canciones que luego han dado forma a este álbum magnífico, entre ellas el single “Call On God”, un tema que Jones escribió a finales de los setenta para los E.L. Fields Gospel Wonders, el coro de gospel del que formó parte durante toda su vida.

Para descubrir más al respecto del disco charlamos telefónicamente con Bosco Mann, bajista de The Dap-Kings y un músico que vivió muchos momentos, malos y buenos, junto a la carismática y siempre vital artista. “Era difícil encontrar el momento adecuado, pero en cuanto podía, íbamos y lo hacíamos. Era un sitio cómodo para ella, se sentía bien en ese espacio haciendo lo que más le gustaba que era cantar, estaba rodeada de sus amigos en la banda, éramos su familia”. Bosco Mann, también productor del disco, no deja de elogiar a la fallecida cantante, con quien labró una profunda amistad. “Tengo una sensación extraña, sobre todo de tristeza. Perdí a una amiga, aunque estoy muy orgulloso de que hayamos podido acabar este álbum y hacerlo al máximo nivel. Su voz suena francamente esplendorosa”.

Mientras grababan eran conscientes de que era la última oportunidad que iban a tener de grabar juntos, así que había que aprovechar cada segundo. “Ella sabía que quizás iba a ser su último disco, pero no por ello se comportó de manera distinta. Continuaba cantando y actuando con el corazón, se entregaba al cien por cien, porque su filosofía era la de vivir a tope cada momento. Le daba igual cuales fueran las circunstancias”. Lo que es evidente es que “Soul Of A Woman” vuelve a ser un gran disco, mostrando su lado más salvaje y funk en la cara A y su parte más íntima en la B. “Sí, es cierto que había dos direcciones distintas en las canciones. Ella encontró en los Dap-Kings a una banda con la que conseguía un sonido que la colocaba en niveles diferentes como cantante, una mucho más enérgica y otra más sofisticada. Y disfrutábamos de ambas”.

Además de “Soul Of A Woman” también nos queda el documental –con su correspondiente banda sonora- “Miss Sharon Jones!”. “Sharon Jones nos deja un gran legado. Son bonitos testimonios y la película es preciosa. Nos permitirá recordar la clase de persona que era: generosa, apasionada y optimista. Me siento la persona más afortunada del mundo por haber disfrutado de todo eso a su lado. La verdad, es una gran suerte”. Se nos ha ido Sharon Jones y antes se fue Amy Winehouse, a quien The Dap-Kings también respaldaron. “A Amy mucha gente no la vio nunca actuar, simplemente escuchaban sus canciones en la radio. En cambio, los seguidores de Sharon tenían como prioridad verla en directo, porque con ella era todo más orgánico, una explosión y, además, su éxito fue más gradual y moderado. Recuerdo tocar en Barcelona en La Boite ante diez personas, después ante cincuenta y años más tarde llenar aforos mucho más grandes. De hecho, podríamos decir que La Boite fueron los verdaderos inicios de la historia de The Dap-Kings”.