Entrevistamos a los Sexy Zebras a raíz de su último lanzamiento “La Polla” (Vagabundo, 17). Bajo estas líneas Jose (guitarra y voz, con la camiseta enfundada para hacer la entrevista) le toma el pulso a la escena del rock nacional, habla de misticismo, de espiritualidad, industria, caballos blancos, del poder de la polla y tacha a esta publicación de snob. Puro Sexy Zebras.


Me gustaría empezar preguntándote por el título del disco…
Por una parte titular al disco “La P***a” supone hablar claro y conciso con un lenguaje universal: cada uno tiene ojos para ver qué es lo que queremos decir. Tiene un sentido… es como hacer místico algo banal. Al final, nos damos cuenta del poder de la polla. Pero el poder de la polla a nivel de hombres, de reivindicarnos como hombres, de dejar nuestra huella, de tomar nuestro impulso, nuestra fuerza. Y a la vez, entendido en un tono sencillo, el disco sigue una línea continuista, clara y provocadora como nosotros. Entonces, ya está, que cada uno haga su lectura.

El sexo y y lo fisiológico están muy presentes a lo largo del disco, incluso en el propio single… Cuando hablabas de hacer místico lo banal me he acordado de que en las escuchas tenía la sensación de que banalizabais o naturalizabais ambas cosas por momentos, y en otros, casi los divinizáis como en el propio “Quiero follar contigo”.
Exactamente. Muchas veces la gente lee “sexo”, “rock”, “promiscuidad” o “desfase” y una parte de nuestra energía sí está ahí, pero estamos como en el otro lado y resulta que al estar en el otro lado, estamos tocando. Es cuestión de romper clichés y hablar claro. Puede haber alguna canción banal en el disco, pero está contando una banalidad vivida por nosotros, una sensación real y quizá mostrando el reflejo de una sociedad banal… En ese sentido es arte. Es algo real que se representa de una manera pura que surge de nuestra vivencia y se representa como ha de representarse, y… creo que me estoy yendo por las ramas… ¿Cómo era la pregunta?

Estábamos hablando de la banalización y divinización voluntaria…
Pues estamos en lo divino, tío. A veces, estamos más perdidos y nos desconcertamos, pero… si nos metemos en cuestiones místicas, sí que hay algo muy loco que nos une a los tres más allá de esta tierra y lo físico. De la misma manera que tocamos una guitarra, podíamos estar tocando árboles. Simplemente nos ha tocado, somos el resultado de millones de movidas y creo que siempre estamos en la búsqueda de lo divino. Un caso muy sencillo, “El semental”, es una letra que puedes entender como alguien que no puede parar de follar, o también como la propia capacidad del dar, del amar… Es verdad que a veces, si no hablas claro, no llegas ni a unas personas ni a otras… Es por eso que tratamos de usar un vocabulario que pueda ser entendido por todos.

“Nos damos cuenta del poder de la polla a nivel de hombres, de reivindicarnos como hombres, de dejar nuestra huella”

Os he visto decir que os da un poco igual la lectura que se haga de vuestras canciones, lo que implica pasar de la crítica feminista. No seré yo quien os llame machistas, porque os aplicáis el mismo trato a vosotros mismos que le dais a la mujer, pero ¿no os daba miedo que canciones como “Machote” o “Mami” se malinterpretasen?
Ya nos dimos cuenta hace mucho de que no podemos controlar la opinión la peña. Sólo podemos controlar lo que queremos decir nosotros independientemente de quien lo vaya a escuchar. Sí que es verdad que a veces sentimos la responsabilidad… Antes hablábamos de lo divino y aunque a nosotros se nos tilde de macarras, somos personas buenas y queremos hacer el bien de alguna manera. Pero queremos ser honestos con nuestro “yo” humano, por eso aparecen sentimientos que a priori pueden parecer confusos. Lo que ocurre es que la peña se queda en la superficie.
Estamos en un mundo en el que la superficie tiene que ser bonita, todos tenemos que ser políticamente correctos… Estamos en esta mierda de corrección política que nos tiene machacados a todos, y es como: “Que le den por culo a todo, yo digo lo que pienso y lo plasmo”. Creo que el arte debe ser puro, y esto puede implicar que se presente de forma visceral. Puede ser arte valioso algo que se presente de manera negativa y rotunda, algo que dé asco,… El abanico es gigante, pero si empezamos a cohibir todo eso, qué es lo que pasa… Acabamos todos muertos y la creatividad de la sociedad acaba muerta.

Os está yendo como un tiro en Latinoamérica, ¿no?
Sí, bueno, solo hemos estado en México. Lo que pasa es que allí sí se nos ha abierto la puerta de la escena latina alternativa. Entramos en la liga de Los Fabulosos Cadillacs, Molotov,… Te estoy nombrando a los grandes, obviamente no llegamos ni a la suela de sus zapatos en cuanto a importancia. Hay algo, no sé si en la educación de la gente, en la forma de entender el negocio o si es algo global que va en la cultura, pero allí nos entienden muy bien, nos sentimos como en casa, muy arropados. Estar allí de alguna manera nos ha reafirmado. En España a menudo sentíamos que nos dábamos de bruces y, sin embargo, de pronto allí la gente nos entiende y nos hace sentir la mejor banda del mundo. Aquí mientras tanto la gente no para de decir mierda y no entiende lo que somos.

En uno de los temas habláis de “los guapos y los cool de mierda” ¿A quiénes os referís? ¿Cuál es la “música de mierda” de la que también habláis en el tema?
No sé, veo la escena y… bueno, lo que vemos todos en cualquier círculo de business: la misma gente haciendo las mismas tonterías de siempre, falsedad y tontería.

Ya. Y ¿no crees que otros grupos podrían decir lo mismo de los Sexy Zebras?
Que lo digan. Si lo piensan que lo diga. Parece que a veces para triunfar tienes que pasar por ahí. En esa canción en concreto expresamos que “Estoy hasta la polla de todos vosotros, no sé qué cojones hago aquí…”, es una canción muy personal. Supongo que como personas no dejamos de buscarnos siempre, nosotros como tres personas y como uno, ¿sabes? En un camino como éste en el que estás expuesto a todo, alegrías, bajones, subidones, fracasos, muchas veces uno se tambalea y se pregunta: “¿Qué cojones hago aquí? ¿Qué sentido tiene esto? ¿Por qué tengo que aguantar esto? ¿Por qué no me voy al monte y les dan a todos por el culo?”.
En ese viaje hay muchos estados de ánimo y éste es uno de ellos. Verte rodeado de cocainómanos y preguntarte: “¿Qué cojones hago aquí? ¿Qué me aporta esto? ¿Por qué tengo que pasar por aquí si estoy rodeado de gilipollas?” Y, a la vez que hemos vivido eso, muchas veces somos parte de eso. Es lo que dices tú, estoy criticando eso pero yo formo parte de ello. A veces no entendemos el mundo en el que vivimos, pero supongo que nos pasa a todos. Lo que pasa es que la gente se encasilla en una manera de ser, en un círculo, y de pronto se encuentra, pero claro, para encontrarse hay que estar perdido ¿no?

“Sexy Zebras estamos en lo divino, tío”

La verdad es que este disco me ha gustado más que los anteriores, con diferencia. ¿Cómo ha sido grabar en Ultramarinos Costa Brava? Si montáis el mismo pollo en el estudio que tocando en directo habéis tenido que organizar alguna buena…
Pues realmente no, tío. El pollo nos ha pasado a nosotros durante todo este tiempo. Es esa sensación, ese nudo en la garganta, ese calor en la polla, es… ganas de llorar, ganas de tirarte por la ventana, son muchas cosas, tío, y de repente, salen las canciones y dices: ¿Con quien podemos grabar de casa? Así que contactamos con Santi. Fue algo casual, lo que somos nosotros ya lo sabemos, solo queríamos que sonase fuerte, gordo y grande, sin líos. El anterior disco sí era un poco más pretencioso, más vintage o lo-fi. En este dijimos “Sin mierdas”. Menos trabas para el mensaje, porque te muestras más claro y sin miedos. Así que nos dio nueve días en octubre y dijimos “A tomar por el culo”, y se grabó en medio de la gira. El equipo nos decía que estábamos locos, que no íbamos a poder sacar un disco en mitad de la gira, que nos relajásemos, pero teníamos el ansia.

A lo mejor por eso suena así.
Eso es. Creo que es un fiel reflejo de muchas cosas que sentimos y que nos han pasado. Y la forma de hacerlo ha sido esa: llegar, no pensar, y sabiendo que Santi nos iba a dar ese estándar top que iba a hacer que todo sonara grande. Así que fue sencillo, un bajo, una guitarra y una batería…

¿Y el proceso creativo cómo fue?
¿El proceso creativo? Joooooder. Llega un momento en el que no distingues bien y que no sabes dónde están pasando las cosas ni de dónde cojones salen. Llega un momento que sucede y no te lo explicas. El último día de grabación estaba nublado en Sant Feliu, y cuando de repente salió el sol nos pilló en la playa, nos metimos al agua e hicimos una especie de rito de purificación. Nos abrazamos, nos quedamos en silencio y vimos un velero blanco en el mar que me hizo pensar: “Ese velero somos nosotros”. De repente pasa así y no sabes… No sé, tío.

No es tu trabajo hablar de la profundidad del propio grupo, pero sí me gustaría que lo hicieras, porque creo que la imagen del grupo tiene mucho que ver con la lectura un tanto banal que se ha hecho de la propuesta de Sexy Zebras. .
Lo que realmente pasa, fuera de coña, es que nuestra imagen es de estrellas del rock. Y a la gente, más aquí, en nuestro país, no le entra en la cabeza que un grupo español pueda estar a la altura de bandas que llenan estadios míticos en el extranjero. Y mientras esa gente no se quite esas trabas, miedos o envidas yo no tengo nada que explicar a nadie ¿sabes? ¿El comentario hater? Pues me hace gracia, me divierte que la gente diga tonterías. Y si lo piensan pues guay. Todas las cosas están delante de nuestros ojos, cada uno decide lo que ve. Hay símbolos. Te he dicho lo del velero blanco, te iba a decir una fumada pero…

“Estamos en esta mierda de corrección política que nos tiene machacados a todos, y es como ‘Que le den por culo a todo, yo digo lo que pienso’”

Dila, dila…
Estábamos en el estudio y había tres caballos blancos. Para mí son símbolos que me encuentro a diario, pero si la gente no tiene ojos para ver el milagro de la vida, no tiene ojos para nada. He reflexionado bastante acerca de lo que somos y creo que tengo una gran capacidad de apertura respecto a cualquier input del mundo. Creo que somos una fuerza grande, la banda es algo muy fuerte… Y cuando te dan un golpe fuertes pues puedes asimilarlo o no entenderlo y rayarte.

Pero entiende que a veces da la sensación de que tenéis unos huevos que os los pisáis. El otro día leía una entrevista en la que decíais que no hay una escena real de rock en España. Es normal que la gente se mosquee.
Habrá quién se mosquee y habrá quien piense “Gracias por decirlo, chicos” (risas).

O afirmaciones del tipo “Somos nosotros los que estamos abriendo una nueva escena del rock”.
Lo comentaba el otro día el periodista (Alan Queipo) en la entrevista para Notodo, no somos nosotros… Digamos que todo se personifica y se materializa y, por el ciclo de acontecimientos, por el año en el que estamos, por las influencias, por todo, no dejamos de ser un producto de nuestro tiempo y una respuesta a sentimientos de nuestro tiempo en otra forma, digamos, más reivindicativa. Hay gente que comparte esa energía con nosotros y que responde más claramente a los impulsos de su tiempo. Casualmente nosotros en este país sí estamos abriendo una escena y un nuevo ciclo, siendo ejemplo para bandas y siendo la envidia de otras. Creo que estamos haciendo algo de verdad, algo enfocado, ¿sabes? Pero no somos nosotros, no sé si me estoy explicando. Te estoy hablando a un nivel más espiritual y místico, se personifica en nosotros y resulta que lo tocamos y las cosas pasan.
El artista no es el dueño de su propio arte, el artista es un canal, y nos abrimos cada día para que lo que tenga que venir venga y salga. Nuestro mayor compromiso y nuestra mayor obsesión es plasmar lo que somos de la manera más clara. Por eso llegamos a mecanismos o situaciones como “me quito la camiseta porque me siento incomodo”. Pero a lo mejor detrás de ese acto hay otro discurso, un mostrarse desnudo ante la gente. Habrá quien lo vea como un guapito luciendo tatoos y yo ahí no tengo nada que decir.
Igual que esas hay otras muchas reflexiones que finalmente se llevan a lo físico. Cuando nos quitamos las cejas, el pelo y todo… rompimos la imagen antes de sacar el disco. Pero es que nos la sudaba, porque no es lo importante.

Me choca mucho lo que me cuentas…
Nosotros tres nos pasamos muchas horas reflexionando, discutiendo… me refiero, es nuestra manera de vivir. Nosotros tres somos hermanos, y es verdad que a veces esto es una casa y yo no le cuento a la gente lo que pasa en casa, ¿sabes? Luego a la gente le llega lo que se ve desde las ventanas, pero las ventanas sólo son la periferia, aunque creo que enseñamos cosas… Yo qué sé, es como una persona, tú le muestras al mundo una cosa, pero entiende otra, al final, nadie se está entendiendo. Nosotros estamos obsesionados con que la gente nos entienda. Hemos llegado a estar frustrados porque la gente no nos entiende. Me llega un fan y me dice “Ey, qué pasa caníbal”. Por canciones como “Caníbales”, “Quiero follar contigo” o “Semental” se piensan que me hincho a follar y llevo con mi novia ocho años, ¿sabes? Soy hombre fiel. Hablas de unas cosas y cada uno entiende lo que quiere.

“Veo la escena y es la misma gente haciendo las mismas tonterías de siempre. Falsedad y tontería”

¿A qué te refieres cuando dices que sois un canal?
Bufff, es que no te lo puedo explicar, tío. Es lo que te decía.

Eso te pasa por hablarme de veleros blancos… (risas)
Claro, pero es que es así, es así. Estamos todos en un mundo físico que creemos que entendemos pero la gente está… estamos todos perdidos. Estamos en una realidad física que nos cuesta entender, pero que creemos que es la realidad. Más allá de la realidad física que se materialice en Sexy Zebras, en MondoSonoro, en un árbol verde o en esta oficina, es un conjunto de energías que conforman cosas y cuando esas energías salen libres, son cosas de verdad y es divino.
Nosotros tres no estamos juntos porque lo hayamos elegido, estamos juntos porque tenemos que estar juntos y resulta que somos personas valientes para afrontar, no te voy a decir ya el destino, pero sí para saber lo que quiere el corazón y caminar en esa dirección. Simplemente nos une un más allá que muchas veces nosotros no nos explicamos. Hay muchas señales a lo largo del camino que nos unen y que algún día nos fumamos unos petas y (risas) te las cuento todas. Me refiero, creo que la responsabilidad de cada persona de nosotros siendo tres y a la vez uno es lo que te decía, se trata de saber quién eres, escuchar al corazón y actuar en consecuencia. Estamos en esa lucha, en ese compromiso con nosotros mismos de saber qué hacemos aquí y que tenemos que decir. Al final, se traduce en reflexiones sobre qué palabras utilizar. De hecho ni siquiera son reflexiones: nos sale un disco sin pensarlo y lo grabamos.
No es nuestra imagen lo que la gente critica, no es la imagen del autor de la obra. Al final, lo que nace son canciones, son sentimientos, son emociones, es un tono de voz… que mi tono de voz no es el mismo que el de Gabi, porque sentimos en sitios distintos, y Samu siente una movida espiritual tochísima con la batería. Es una cosa tan compleja a nivel de energías, de almas y de cosas tratando de salir de una manera clara que es que no se puede explicar. El resultado es una conjunción de una movida muy compleja, igual que cada persona es un mundo, ¿sabes? ¿Qué voy a decir cuando alguien viene y me pregunta por qué se llama el disco “La Polla”?

Bueno… aquí has dicho cosas, lo que pasa que no vas a ir soltando esto cada cinco minutos…
Exactamente. Uno siempre anda en el punto ese de: “¿Estoy para explicárselo a la gente?” “¿No se lo explico?” “¿Soy egoísta si me lo guardo para mí?”. Así que simplemente te mueves en tus niveles y si hay alguien al que le llega, bien, y si no, pues no. Pero creo que hasta a la persona más sencilla, cuando algo es de verdad, se le presenta en la cara de manera más clara. Ocurre que mucha gente nos critica y cuando nos ve en directo se callan la boca. Da igual que toques mejor, que te salga un concierto peor, porque hay algo vivo y está pasando algo. Creo que ese es el sentido, aunque luego se pase a CD. El sentido es el acto energético y real de eso junto, para nosotros y para el que lo quiera ver.

Hace años cuando fundásteis vuestro sello Vagabundo uno de vosotros dijo que la manera en que Vetusta Morla habían hecho las cosas era un referente. Ahora que os ficha Universal no tengo muy claro dónde ha quedado ese discurso “indie”. ¿Dónde ha quedado ese “nidito de libertad” del que hablabais a propósito de Vagabundo Records?
Hoy por hoy sigue exactamente igual. Universal nos hace el publishig, nos gestiona los derechos de autor, pero la discográfica seguimos siendo nosotros, y el motor de todo seguimos siendo nosotros tres. Obviamente para crecer hay que asociarse, me refiero…

“Solo queríamos que el disco sonase fuerte, gordo y grande, sin líos”

¿Te refieres al hecho de que sois un grupo de Live Nation?
Hay que estar. Hasta si quieres estar contra la maquina tienes que estar en la máquina, ¿sabes? Es otra gran reflexión. Yo solo fumando petas o abrazando árboles en el campo si llego a reflexiones, guay, pero ahí soy menos útil.

Sí. En ese caso no te irías de gira a México.
A un nivel personal voy a hacer menos por el mundo, tiene menos sentido. Pero si queremos llegar a donde creemos que tenemos que estar hay que ser inteligentes y saber utilizar las energías que se mueven alrededor. Que a veces también es peligroso, pero bueno. Hay que aprender a manejar la situación, ser un poco caballo de Troya.

¿No os da un poco de miedo?
De momento tenemos nosotros absoluto control de todo. Excepto nuestros derechos editoriales que los gestiona Universal y eso nos ha dado la oportunidad de que nuestras canciones suenen en Estados Unidos.

Antes de ese fichaje no habíais sonado en Los 40 ¿no?
No.

Y ahora sí…
Sí, pero bueno, eso puede ser engañoso porque ahí la editorial no hace nada.

Y cuando os escucháis en Los 40 ¿qué tal?
No sé, tío. A mí todo eso me parece normal. Al principio te sorprende un poco, pero es que llevamos ya años y creo que nuestro crecimiento está siendo tan gradual que no hemos llegado a sentir vértigo. No sé, es que tal vez eso para la gente tiene mucha importancia, pero realmente solo son cosas que pasan.

“¿El proceso creativo? Joooooder. Llega un momento en que no sabes de dónde cojones salen las canciones”

Hay otros circuitos que os ponen el San Benito, incluso algunos fans.
Hacemos esta música porque es nuestra manera de estar. Hacemos esta música porque hay que hacerla, porque hay que comer y porque nos sale el impulso creativo. Pero creo que esta música no es ni nuestra, es igual de nuestra que de quien se quiera sentir identificado o el que se la ponga para levantarse por las mañanas, o el que se venga a hacer un pogo al concierto. Sin más. Es entretenimiento, es sensación, es… Creo que lo menos pretencioso es ser comercial. No he buscado sonar en Los 40, no estoy siendo más ni menos guay. Es un hecho, mi canción suena en Los 40, ya está. Y eso está llegando a más gente, de puta madre. Si hablo en un lenguaje que la gente pueda entender, de puta madre. No me he vendido, a lo mejor ahora estoy entendiendo las cosas mejor. Ahora siento otras cosas, ahora sé hablar más claro, me he quitado miedos. Antes era un snob que decía “¿Yo sonar en Los 40? Que le den por culo”. Pero. qué cojones, si me abren la puerta, adelante, ¿sabes? Que también ahí creo que nosotros con MondoSonoro hemos tenido una relación de amor-odio, ¿sabes?

¿Por qué?
Bueno, en algún momento hemos puesto algún tuit como un poco punzante… yo qué sé, no sé. Creo que ha habido una relación así, de sentirnos menospreciados por medios un poco más snobs.

¿Te parece snob MondoSonoro?
Sí, sí, está ahí, pero guay, me mola Mondo. Y es increíble que haya una revista de la música independiente. Pero sí, creo que a veces se pasa de snob. Pero que es guay, que es el público y que está bien. Me refiero, igual que alguien pensará que nosotros somos snobs… está bien.

A veces… ¿cuándo?
O sea, “a veces” en general. No sé, en general. Yo pienso que cada persona, igual que cada medio, igual que cada músico…

“Sexy Zebras hemos tenido una relación de amor-odio con MondoSonoro”

Quiero decir que ¿por qué MondoSonoro te parece en general snob?
Mira, te lo voy a decir. No te sé dar un motivo, pero creo que cada persona, cada medio, debería trabajar por una causa y por la verdad. Pero no la verdad del ego de cada uno, sino por la verdad que se representa ante nuestros ojos. Y, sí, que creo que en general en el periodismo musical, muchas veces, juega un papel muy importante el ego de los propios periodistas, igual que en el músico. Que cuando el ego del músico juega un papel muy importante en su obra llega un momento que es que no te puedes comunicar con ese artista, por así decirlo. O sí pero de otra manera… o yo qué sé. Entonces, bueno, hay… no sé si es otro perfil de gustos u otra apertura, o algo así, pero yo qué sé, confluimos y coincidimos… Y creo que nos vamos a llevar mucho mejor.

Vale…
O sea, yo, a veces, me escribo con Joan (S. Luna, Redactor Jefe de la revista). Y últimamente he estado a punto de escribirle: “Tío, creo que eres un tío abierto, sin prejuicios, que ha hecho algo súper grande y súper guay”. Y de decirle también: “Tío, míranos con amor, porque aquí tenéis, y no es mi ego, aquí hay algo que es más grande que muchas cosas que están en primera plana”, ¿sabes? Entonces…

Pero eso lo dices tú, tío.
Eso lo digo yo. Sí es verdad, es verdad.

Quiero decir, ese es el ego de los críticos del que hablas tú pero extrapolado al músico.
Puede ser, puede ser, pero sí, sí. Obviamente yo creo en mí, creo en mí a muerte. Sí, puede ser lo mismo, al final, somos todos tratando de… de expresarnos y luchar por nuestra verdad, ¿no? Pero creo que a veces la gente ha tenido trabas con nosotros que no debería haber ¿Sabes? Y estoy hablando de trabas superficiales, no de…

¿De lo que hablábamos antes?
Exactamente. Pero me refiero a que no es una cosa sin la otra. Esto es así, no se puede tener todo.