Parece que, de un tiempo a esta parte Australia está reclamando protagonismo en la escena rock actual. Muchas han sido las bandas que han dejado su impronta a lo largo de la historia, pero ahora son los jóvenes quienes buscan su lugar. Tras The Vines, D4 o The Datsuns, parece que ha llegado el momento de Jet con su disco de debut, “Get Born”.

En Inglaterra han empezado a perder los papeles con The Darkness, en América más de uno alucina con Kings Of Leon (precisamente comparten una incendiaria y excitante gira por Estados Unidos con Jet), y en las antípodas se ilusionan con estos jóvenes. No descubren la sopa de ajo, aunque dicho sea de paso nadie en este mundillo nos ha presentado nada nuevo en los últimos tiempos. El colmo de la modernidad sería compararles con The Hives, complicarse la vida sería relacionarles con una banda tan entrañable como Junkyard, pero lo más sencillo, y cercano, es ponerles en el saco de los discípulos de los Stones o AC/DC. “Somos australianos y nos sentimos orgullosos, pero musical y culturalmente nos sentimos arraigados en América y a ciudades como Nueva York. Lo de Los Angeles es otra cosa; no conecté ni con la ciudad ni con la gente de allí.

“Ya sabemos que esto va por modas, pero, por mucha moda que haya, siempre quedan los buenos”

Pero, bueno, esas ciudades respiran rock´n´roll. Gracias a lo que se hizo allí nosotros podemos estar aquí contándote que somos una banda de rock con un disco que está a punto de estallar en tu cara. Debido al éxito de The Strokes y a la locura que se ha originado allí en todo el mundo hay una especie de fiebre rockera y eso nos beneficia a todos. Igual que el pop en Londres o el jazz en el antiguo París, aquí se vive y se suda rock´n´roll”. De todos modos, aunque sientan veneración por la ciudad de los teatros y los rascacielos, las primeras guitarras que escucharon en su Melbourne natal, fueron las de los hermanos Young. “Es imposible ser australiano y no ser fan de AC/DC. Particularmente me gusta mucho más la etapa con Bon Scott, pero creo que toda su carrera es ejemplar. Nos sentimos orgullosos de tener como patrimonio nacional a AC/DC, así que, por mucho que nos guste el rock americano, ellos y los Stones son nuestra gran y principal influencia. Decidirme por uno de sus discos no es tarea fácil, pero si tengo que hacerlo que quedo con ´Let There Be Rock´”. Me gustaría explicar una historia original acerca de cómo se formó esta banda, pero como suele ocurrir la suya es tan predecible como la de miles de formaciones a lo largo y ancho del planeta. “Nos juntamos como cuatro amigos que lo queríamos pasar bien. Ensayábamos en la fábrica en la que trabajábamos y al cabo de un tiempo nos surgieron los primeros conciertos en un bar al que solíamos ir. En uno de ellos nos vio un tío importante de la discográfica y nos pidió una maqueta. Teníamos un Ep que nos sirvió de lanzadera y del que rescatamos algunas canciones para el álbum. Entonces, como te decía, le gustó lo que oyó y de repente nos vimos con un contrato multinacional encima de la mesa. Nos lo pensamos bastante y al final dijimos que sí. Todo esto es como un sueño, pero sólo pensamos en disfrutar del momento y divertirnos; sería estúpido pensar en otras cosas”. Unos pipiolos que no piensan pisar aquí el freno, sino que quieren demostrar su valía lo antes posible. “Ya sabemos que esto va por modas, pero, por mucha moda que haya, siempre quedan los buenos, y dentro del selecto grupo que queden queremos estar nosotros. Somos muy jóvenes y podemos conseguirlo”. Para grabar su disco de debut cogieron sus bártulos y se fueron a Estados Unidos, concretamente a Los Angeles, para grabar durante una larga temporada con Dave Sardy, responsable de algunos para Helmet o Dandy Warhols entre muchos otros. “Nuestro primer Ep lo grabamos en condiciones precarias, así que lógicamente, si queríamos hacer algo grande, necesitábamos más medios. La compañía puso unos estudios a nuestra disposición y juntos elegimos al productor. Nos gustó Dave Sardy, porque ha trabajado tanto con bandas innovadoras como con otras más clásicas. Sonará a tópico, pero aprendimos mucho con él”. Una buena parte de las bandas de esta nueva hornada rock han visto cumplido su sueño de telonear a The Rolling Stones. The Darkness tocaron con ellos en Londres y Jet se recorrieron Australia abriéndoles los conciertos. “Fue la mejor noticia que nos habían dado nunca. Fue un privilegio y posibilitó que tocásemos por primera vez para tanta gente. Además pudimos ver gratis a los Stones un montón de veces”.