El cuarto disco de los zaragozanos Tachenko llega en su mejor momento como grupo. Con las ideas más claras que nunca, seguros de sí mismos y satisfechos tras recibir excelentes críticas como banda de acompañamiento de Micah P. Hinson en su reciente gira española. Y el pop resplandeciente de “Os reís porque sois jóvenes” ratificará el estatus merecido por el cuarteto.

Tras la resaca navideña me reúno en las oficinas que esta publicación tiene en la capital zaragozana con Sergio Vinadé (ex El Niño Gusano y Fantasma 3) y Sebas Puente, miembros fundadores de Tachenko y principales artífices del catálogo del grupo. El motivo es la inminente publicación del que será su cuarto trabajo, como siempre bautizado con un inspirado y llamativo título, en esta ocasión “Os reís porque sois jóvenes”. “Los títulos son muy personales pero nunca son invención nuestra”, bromea el eterno sonriente Vinadé. Sea como fuere, un disco pleno del pop brillante, alegre y luminoso tan reconocible y asociable a estas alturas, que respetando la pura esencia de Tachenko, se impone orgulloso como su obra más madura (que no seria) y ambiciosa. “Es el más maduro porque es el disco en el que más hemos crecido. Aún tenemos mucho por decir, pero es el primero grabado sabiendo realmente qué queríamos hacer. Teníamos las ideas claras y el grupo con el que darles forma. Ya nos habíamos encontrado como banda”. A esa libertad ha contribuido la decisión de registrar el disco en los estudios que Edu Baros, bajista de la banda, tiene en la ciudad, enviando posteriormente las grabaciones para las mezclas definitivas al reputado Alfonso Ródenas en Los Ángeles. “Fue muy positivo porque no había restricciones de tiempo. Por su parte, dejamos la mezcla libremente en las manos de Alfonso Ródenas porque desde las maquetas vimos que había entendido a la perfección lo que queríamos”. Tras “Nieves y rescates” (Grabaciones en el Mar, 04) y “Las jugadas imposibles” (Grabaciones en el Mar, 06), “Esta vida pide otra” (Limbo Starr, 08) fue un firme paso adelante en la carrera de la banda. Una extensísima gira que recorrió todo el país, el asentamiento de Edu Baos (bajo) y Alfonso Luna (batería) en el grupo, y el salto al sello madrileño Limbo Starr terminaron por poner a la banda en boca de muchos. El presente trabajo debería auparles de una vez por todas a lo más alto del panorama patrio, mostrándose los autores cautos y conscientes a partes iguales, con la lógica ilusión de quien se sabe más cerca que nunca del premio gordo. “Todo lo hemos encaminado a hacer el mejor disco posible y no sé si nos llevará a la primera línea de nada, pero seguro que vale para seguir en el buen camino y tirar un poquito más para arriba. Hasta dónde, lo decidirá el público, pero queremos demostrar que tenemos mucho que decir y que ya lo estamos haciendo”. El principal motivo para el optimismo radica en que “Os reís porque sois jóvenes” rebosa éxitos instantáneos, en el que prácticamente cualquier corte podría funcionar al instante como efectivo single. Aunque la elección final haya recaído en “Escapatoria”, ahí quedan otras férreas candidatas como “El respland’Or”, “Tírame a un volcán”, “La Resistencia” o “Vámonos”, una de las mejores canciones firmadas por la banda hasta la fecha. “Cada uno tenía su preferida, pero con ‘Escapatoria’ estábamos todos de acuerdo en que era la más inmediata, la vía perfecta para mostrar el álbum al público”. A la anterior entrega le siguió un interminable número de conciertos porque era justo lo que el grupo requería en aquel momento, pero ahora las demandas son otras. “En la última gira aprendimos mucho tocando en tantos conciertos. Esta vez queremos dar un paso adelante y ya que este disco tiene más arreglos y energía, poder llevarlos al directo para que la gente note que hemos dado un paso más también sobre el escenario. Nunca hemos sido continuistas y tampoco vamos a serlo ahora”. Precisamente no hace mucho que han finalizado su aportación como banda de acompañamiento del mismísimo Micah P. Hinson en la última visita del tejano. “Conocí a Micah cuando fui su road manager y al poco tiempo coincidimos actuando en el FIZ, donde vio nuestro concierto y nos ofreció tocar con él”, explica Sergio. A la postre una experiencia enriquecedora y más que satisfactoria para ambas partes, que parece ser tendrá continuidad cuando el americano vuelva por estas latitudes. Habrá servido además para que muchos dejen de considerar a Tachenko como una “mera banda de pop”, acercándose a sus propias composiciones tras descubrir su calidad como músicos. “Está muy bien que mucha gente que haya venido a ver a Micah se dé cuenta de que una banda de pop sabe tocar otros géneros. Está bien matizar que si lo hacemos es porque queremos y nos gusta, no porque no nos quede otro remedio. Hay muchos complejos con la música pop y un mal entendimiento del término. Eso tendría que cambiar y los que hacemos pop deberíamos decirlo con la cabeza bien alta”. La hiperactividad de los músicos se extiende hasta una cada vez más frecuente presencia tras los platos, “selectores de canciones” como se autodenominan, pero aclaran la circunstancia. “Que nadie piense que nos hemos apuntado a ningún carro reciente, porque llevamos catorce años poniendo música”. Sergio se refiere a la época en que regentó el mítico bar, hoy desaparecido, Fantasma de los Ojos Azules. Entonces, él, Sebas y muchos otros pasaron horas enlazando canciones que animaron las noches de un movimiento cultural zaragozano siempre inquieto. “Aquí siempre ha habido grandes grupos haciendo cosas muy interesantes. Ahora también con Big City, Bigott, Nixon que cuenta con Richi (ex Tachenko y La Costa Brava), Violadores del Verso, Copiloto e incluso artistas que venden mucho como Amaral o Bunbury”. Sebas apuntilla: “Somos todos amigos, quizá por eso no nos hace falta tener una etiqueta, porque todos nos valoramos a nosotros mismos”. En efecto, Zaragoza sigue contando con un generoso número de bandas y bares que mantienen viva la tradicional hiperactividad musical de la ciudad. Y Tachenko son, en este preciso momento y por méritos propios, el máximo exponente de esa respetada escena maña.