En “Ire” (Epitaph/[PIAS], 15), los australianos Parkway Drive exprimieron los límites del género para ofrecernos himnos pegadizos y una versatilidad envidiable que demostró una vez más su capacidad de sorprendernos después de más de una década de carrera. De ahí que piensa en una banda de metalcore de los últimos cinco años y seguramente citarán a Parkway Drive entre sus influencias, incluso teniendo en cuenta que “Ire” marcó un punto de inflexión entre sus seguidores.

Aprovechando su visita dentro de la gira “Route Resurrection”, con Darkest Hour como invitados, hablamos con Winston McCall, vocalista de la banda, sobre los cambios que han vivido durante estos últimos años y anticipar los que vendrán.

Han pasado dos años desde que lanzasteis “Ire” un álbum divisorio en vuestra carrera. ¿Cómo sienta el cambio mirando atrás?
Estamos contentos con el resultado. No esperábamos que le gustara a todo el mundo, éramos muy conscientes de lo que estábamos haciendo. Cuando eres una banda que ha tenido un sonido muy similar durante doce años la gente tiene unas expectativas muy concretas de como debes sonar. No queríamos eso, queríamos poder componer lo que nos apeteciera.

“Toda la música que escuchas durante esos años de instituto acaba volviendo a ti, creces con ella y aunque no te des cuenta gravitas a su alrededor”.

Hablando de las expectativas de los fans después de tanto tiempo, ¿estos cambios de Ire eran por miedo a encasillaros, por huir del aburrimiento?
No fue tanto el aburrimiento como el hecho de llegar a un punto en el que si seguíamos haciendo lo mismo sí que acabaría por volverse muy monótono y entonces sí que sería aburrido. Fue el hecho de pensar que si llegábamos a tener un sonido completamente definido no tendríamos la capacidad de sorprender ni aportar nada creativo. Cuando empezamos a escribir música no teníamos ni idea de adónde nos dirigíamos, ni teníamos idea de qué podíamos llegar a hacer. Es justo ahí donde te vuelves más creativo. Con Ire recuperamos ese sentimiento de ‘todo es nuevo’ de nuestros inicios.

No os ha ido tan mal el cambio, incluso había por ahí una petición de Change.org para hacer de Vice Grip himno nacional de Australia (risas).
Algo he oído… ¡eso, siendo honestos, fue muy extraño! (risas).

Uno de los cambios que más sorprendió de Ire es que tomaras clases de canto para ampliar tu rango vocal. ¿Has seguido con eso para vuestro próximo trabajo?
Te daré un sí como respuesta, aunque no quiero anticipar nada todavía. El rango vocal no es algo que necesariamente deba cambiar en próximos álbumes. No es imprescindible, pero creo que, a partir de ahora, con cualquier cambio que hagaos os sorprenderemos. De alguna manera, nuestro nuevo disco será más suave que los anteriores. Ya veréis.

No se puede decir que “Ire” sea un álbum conceptual, pero esa rabia está muy presente en todas las canciones del disco de una manera u otra.
Cuando decidimos el título nos preocupaba por si la gente lo entendería. El mensaje de “Ire” es algo más que “hey, ¡estad cabreados!” Quedarse con eso sería un mensaje muy simple. Nosotros queríamos contar que puedes coger toda esa rabia, ese enfado y hacer algo más con él, construir algo con la fuerza de esa ira.

Viendo el contexto social actual, ¿Seguiréis manteniendo esa rabia en vuestro próximo trabajo?
El próximo disco será mucho más personal y está sonando más suave de lo que esperábamos. Seguirá teniendo esa parte más heavy y enfadada, pero a la vez tiene mucho más de nosotros mismos. Este último año ha sido el más loco como banda y a la vez hemos vivido experiencias increíbles que se verán reflejadas en él de una manera única.

Como influencias de “Ire” hablasteis en su momento de Rage Against The Machine, Nick Cave… tenéis la década de los noventa muy presente.
¡Los noventa… siempre! Es la música que escuchamos cuando éramos adolescentes. Toda la música que escuchas durante esos años de instituto acaba volviendo a ti, creces con ella y aunque no te des cuenta gravitas a su alrededor. Cuando componemos todas esas influencias, muchas más allá del metal, nos acaban influenciando aunque es difícil decir en qué medida. Siempre vuelve.

Habéis llegado a un punto de vuestra carrera en los que estáis del otro lado y vosotros sois la influencia. ¿Cómo os sentís cuando bandas como Northlane hablan de vosotros como inspiración?
Es una locura. La primera vez que coincidimos con Northlane recuerdo que nos dijeron lo mucho que les gustaba nuestro primer álbum y nosotros no nos lo creíamos. Nos había encantado su primer disco. Es genial influenciar de esa manera a otra banda local tan grande como Northlane tanto como a otras bandas. Cada vez que alguien nos cita como influencia nos hace sentir muy agradecidos de formar parte del arte de otros. Es algo con lo que somos muy humildes.

Parkway Drive estarán tocando el 25 de abril en la Razzmatazz de  Barcelona y el 27 de abril en La Riviera de Madrid.