Sentarse a charlar con Chuck D impresiona: supone tener delante de uno a una figura clave en la historia del hip hop desde aquel lejano 1987 en el que Public Enemy dieron arranque a una de las carreras más influyentes del género con su debut “Yo! Bum Rush the Show“, y supone la posibilidad de conversar con una de las mentes más lucidas que ha ofrecido la música norteamericana en los últimos treinta años.

Se conjugan en él la constancia y la coherencia necesarias para mantener un inequívoco mensaje político articulado a través de la música durante más de tres décadas, y a pesar de su sonrisa bonachona y de decidir empezar la entrevista comentando entre carcajadas una serie de memes graciosos de perritos vemos que esa actitud crítica y contestataria sigue intacta en Prophets of Rage, la nueva aventura político-musical en la que se ha embarcado junto a un plantel de auténtico lujo: Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk (Rage Against the Machine), Dj Lord (Public Enemy) y B-Real (Cypress Hill).

“Las ideologías y las filosofías deben trabajar para la mejora constante del mundo, y nuestra música gira en torno a la idea de que es necesario no olvidar nunca esas ideas”. 

Da la sensación de que Prophets of Rage surge de la necesidad de reaccionar ante la situación político-social que se ha vivido durante estos últimos años en vuestro país
Querrás decir el circo en el que parece que se está convirtiendo mi país, no? (risas)

No lo quería decir así, pero sí, a eso me refiero…¿de qué manera todo este contexto ha influido en el proceso de composición del álbum?
Por eso hicimos estas canciones. Tom lo dijo de una forma muy clara: la idea de montar la banda salió de él, dijo “Tenemos que hacer algo, tenemos que intentar cambiar las cosas, el mundo no se va a arreglar por sí mismo y nosotros tenemos que hacer algo más que tuitear lo jodido que está todo”. Nos dimos cuenta de que el mensaje de Rage Against the Machine, Public Enemy y Cypress Hill todavía era relevante, ahora incluso más que antes, y Tom nos dijo que deberíamos considerarnos un comando revolucionario de músicos. Él ya había hablado con Tim y Brad y me llamó para proponérmelo. Yo hablé primero con mi mujer, decidimos que valía la pena hacerlo y llamé a Dj Lord, se nos unió B.Real y de repente la banda era algo real. Nos dijimos que a partir de ese momento teníamos una misión: intentar hacer música que diera respuestas a todo lo que estaba pasando a nuestro alrededor, no podíamos observar toda esa locura y no hacer nada al respecto.

¿Así que el activismo es la principal razón de existencia de Prophets of Rage, por delante de la música?
No deseamos que ocurran catástrofes en el mundo para poder montar una banda, pero es que tío, hay tantas cosas sobre las que hablar. El mundo es enorme, hay un montón de cosas jodidas de las que hablar en nuestras canciones. La locura no está solamente en EEUU, mira en Europa lo que os está pasando con la nueva derecha, mira el Brexit, es todo una locura, mira lo que está provocando la religión en todo el mundo… desgraciadamente es fácil escoger temas sobre los que cantar para ser un grupo serio y decir cosas importantes, es triste pero es un signo de los tiempos que estamos viviendo.

El disco suena a banda, no a suma de individuos, ¿Os preocupaba al entrar a grabar que el estatus de “superbanda” eclipsara el contenido musical del disco? Las exitosas carreras musicales de cada uno de vosotros y el respeto general que se tiene hacia todas vuestras bandas anteriores no tenían por qué ser garantías de que el proyecto funcionara
Bueno, ya sabes, sobre el papel todo tenía muy buena pinta, pero no necesariamente tenía que funcionar, así que al entrar en el estudio la intención primera era la de escucharnos unos a otros y ver si realmente la cosa tenía sentido. Escucharnos unos a otros y sobretodo aportar ideas. B.Real y yo nos sentábamos a observar como Tim y Brad trabajaban sobre riffs mientras Dj Lord buscaba samples que encajaran sobre lo que estaban tocando, y poco a poco se fue creando una buena armonía entre todos. Sentimos que cada uno debía sentirse cómodo y que cada uno debía poner ideas sobre la mesa, y creo que lo conseguimos, cada uno aportó cosas y todos terminamos sintiéndonos cómodos y en conexión, y cuando eso pasa es lo mejor del mundo.
Han pasado un montón de cosas en la preparación del disco y en su grabación, ha sido un proceso conjunto. Tom podía estar escribiendo una letra y a lo mejor a mi se me podían ocurrir elementos que añadir a esa letra, o simplemente me podía limitar a cantar lo que él había escrito porque ya estaba perfecto, mientras B.Real podía estar dándole vueltas en su cabeza a un riff que después Tim tocaría, o Dj Lord podía estar trabajando en algo con sus platos y de repente Tom podía decir “ok, ahora intentemos hacer eso pero con la guitarra”…

Antes hablabas del mensaje de Public Enemy y Rage Against the Machine siendo relevante hoy en día, como si de alguna manera se hubieran olvidado en los últimos años una serie de ideas y de luchas sociales de larga tradición en EEUU. Parece que en 2017 estamos viviendo un renacer del espíritu de la contracultura y el activismo político de los años ’60: Me vienen a la cabeza las protestas indígenas en Little Rock, el movimiento Black Lives Matter, el retorno del feminismo militante…
Cincuenta años es mucho tiempo en el mundo de la música, pero muy poco tiempo en la vida “real”, en el mundo. Van llegando nuevas generaciones y a lo mejor las generaciones anteriores están al tanto de los problemas y tuvieron grandes ideas en su momento, pero si las ideas no se implementan, mueren. Las ideas mueren, tío. Llega gente joven y hay gente mayor que desaparece, y así es como funciona el mundo. Si las ideas de los que se van no se llevan a la práctica, esas ideas estarán muertas para los que llegan. Las ideologías y las filosofías deben trabajar para la mejora constante del mundo, y nuestra música gira en torno a la idea de que es necesario no olvidar nunca esas ideas, porque somos conscientes de que habrá mucha gente joven que las oirá por primera vez al escucharnos.

Me parece realmente admirable que después de tantos años no os haya vencido el cinismo y sigáis teniendo esa energía y ese nivel de compromiso
Las ideas no se mantienen, hay que luchar para que una idea siga siendo relevante. Podemos hablar todo lo que queramos sobre los ’60 pero la mayoría de gente no estuvo allí. Yo estuve allí y viví todo aquello en mi infancia, pero de nada sirve decir “oh, yo ya luché por todas estas cosas en los ’70”. Eso no sirve porque toda la gente joven no estaba allí y no sabe que sus luchas hoy son las mismas que las nuestras entonces. Las ideas deben actualizarse y hay que luchar para que sigan siendo útiles, y la música puede hacer eso, la música puede servir para actualizar ideas y así afectar a la realidad de nuestro presente. La gente joven quiere respuestas que muchas veces no encuentran en la sociedad, y nuestra forma de luchar es intentar ofrecer algunas respuestas a través de la música.

Desde Europa muchos vivimos con una cierta ilusión y esperanza la campaña de Bernie Sanders y las posibilidades de cambio que parecían adivinarse con él, precisamente por esa conexión intergeneracional a la que te refieres: un electorado muy joven entrando en contacto a través de Sanders con valores e ideas herederos directos de la contracultura americana de los años 60
Sí tío, eso fue emocionante y fue triste también. Supongo que habrá mucha gente agradecida con Hillary por haber impedido que todo aquello triunfara (risas). Al eliminar las posibilidades de Bernie, Hillary dejó el camino abierto para que ganara Trump. Es algo muy loco que finalmente Trump ganara, me sigo sorprendiendo cada vez que lo pienso, de verdad. Una de las canciones del disco, que se titula “Hail to the Chief”, habla precisamente de todo esto. De todas formas, sigue habiendo esperanza, no creo que Trump vaya a seguir donde está durante muchos años.

Muchísimas gracias por tu tiempo. ¿Algún mensaje final que quieras enviar a quien lea esto?
Muchas gracias a ti por el interés. No olvidemos nunca que la música es un pasaporte al mundo, es un lenguaje universal. La música debe ser compartida, y los músicos debemos entender que si compartimos ideas y extendemos el mensaje sobre lo que es correcto y justo y verdadero el resto del mundo lo recibirá como una ayuda para entender cómo podrían ser las cosas y lo bien que podríamos llegar a funcionar como sociedad.