Dos años después de “Room On Fire”, la banda neoyorquina vuelve con “First Impressions Of Earth”(BMG), respondiendo con un indiscutible cambio estilístico a todos aquellos que les acusaron de mimetizar en su segundo disco la fórmula del seminal “Is This It”. Desafortunadamente, la (r)evolución se queda a medio camino y el trabajo, pese a sus buenos momentos, no logra estar a la altura de sus obras anteriores.

Fueron los reyes del nuevo rock, uno de los impulsores esenciales que volvieron a catapultar el género rey a las revistas de tendencias y a los primeros puestos de las listas de éxitos, abriendo camino y mercado a grupos de menor calado comercial como Kings Of Leon, BRMC, Libertines o tantos otros. También han sabido combinar con inteligencia y buen marketing la música y la imagen, ejerciendo, de manera plenamente consciente, de modelos de estética masculina, creando un patrón que luego han seguido, en algún caso con mayor acierto, grupos como Franz Ferdinand o The Bravery. Probablemente sigan siendo la banda más importante del mundo de las nacidas en el nuevo milenio. Son abanderados de una generación que ha encontrado en estas nuevas bandas sus propias referencias de actitud, de la misma manera en la que pocos años antes otros las encontraron en combos como Green Day u Offspring, o en Nirvana y Pearl Jam. Sus dos primeros discos, especialmente su estreno, “Is This It”, destaca de entre lo más memorable que se ha editado en los últimos cinco años. Por ello, todas las miradas están puestas en ese tercer trabajo, que los debe consolidar o frenar en su ascenso.

“Aunque parezca mentira, afrontamos la composición de los nuevos temas sin ninguna presión”

La esperanza de una nueva banda que no muera más allá del segundo disco vuelve a aparecer, más aún después de que Julian Casablancas prometiera realizar un giro al sonido que envolvía “Is This It”, y que luego calcaron en “Room On Fire”. La confianza pasa por dar por confirmado ese nuevo valor seguro que asuma con su calidad probada el testigo de banda aspirante a icono generacional. Lamentablemente, “First Impressions Of Earth” no queda a la altura del interés suscitado. Probablemente, todos estemos de acuerdo en que en “Is This It”, y en menor medida en “Room On Fire”, Strokes recuperaban el espíritu del Nueva York de los setenta, de la ciudad de Television y Talking Heads y las noches salvajes de sexo, droga y baile, heredadas directamente de los adelantados Velvet Underground. Pues bien, en “First Impressions Of Earth”, Casablancas, Hammond Jr. y cía. se dejan impregnar por la flema del Nueva York aséptico y apático de la actualidad, más rockero y menos bailable, con sus noches de clubes aseados, perfumados, modernos y de todo menos peligrosos. Y eso que a priori, la apuesta apuntaba buenas maneras, tal como relata Nick Valensi, nuestro interlocutor.

“Tampoco somos Marilyn Manson, así que no se puede pretender una negación radical del pasado”

“Aunque parezca mentira, afrontamos la composición de los nuevos temas sin ninguna presión. Al principio, no teníamos ni la menor idea de qué hacer. El ambiente era de experimentación, de curiosear y probar nuevas cosas e instrumentos. Nos fuimos cuatro días al campo, a despejarnos de la rutina y empezar a elaborar cosas. Para que te hagas una idea, el tema estrella allí fue ´Strawberry Fields Forever´, de The Beatles. El ambiente era fantástico. La intención era tomarnos nuestro tiempo y variar radicalmente la fórmula de los discos anteriores”. Y, efectivamente, el cambio respecto a los dos primeros álbumes de la banda, sin ser radical, sí es claramente perceptible. La producción de David Khane aporta nuevas texturas al sonido, alejándolo del art-rock garagero pero emocional de Television e impregnándole “profesionalidad”, tal como lo ha definido el propio Casablancas. Las guitarras se vuelven más feroces y el conjunto gana en matices y tonalidades. “Sí, todo ello es en parte trabajo de Khane. Llegamos a él por Sean Lennon, amigo de Albert (Hammond Jr.), que había trabajado anteriormente con él. Albert lo trajo un día al estudio, sentimos que había conexión entre nosotros y decidimos seguir adelante juntos”. Fue una de las sorpresas relacionadas con el lanzamiento de este tercer trabajo, teniendo en cuenta la nómina de artistas con los que ha trabajado Khane: Paul McCartney, KD Lang, Sugar Ray… “Al principio estábamos algo dudosos. Parecía pertenecer a una categoría diferente a la nuestra; pero una vez nos pusimos a trabajar juntos, demostró ser muy inteligente. No podemos negar que el trabajo fue muy duro. Es muy técnico, muy meticuloso con cada uno de los recovecos que forman las canciones. Es un apasionado del detalle y nos ha acabado contagiando ese perfeccionismo a todos los miembros de la banda”. Da la sensación de que con una producción diferente, quizás en las manos de Gordon Raphael, responsable de los primeros largos de Strokes, el resultado hubiera sido muy distinto, más cercano al sonido al que nos tenían acostumbrados. Por alguno de los comentarios de Valensi da cierta sensación que el giro de los creadores de “Last Nite” es más una respuesta a las críticas vertidas sobre “Room On Fire” que a una evolución realmente sentida: “Para nada es así. Siempre pensamos que la composición y edición de ´Room On Fire´ había sido algo precipitada. Esta vez quisimos tomarnos nuestro tiempo y decidir el camino que queríamos seguir”. Otra de las novedades de “First Impressions Of Earth” es que las tareas de composición dejan de ser asunto casi exclusivo de Julian Casablancas y se comparten entre todos los miembros. “Julian sigue siendo la cabeza visible, pero esta vez ha sido mucho más receptivo a las ideas de los demás. Todos hemos aportado nuestra visión y, al final, hemos conseguido el primer disco de Strokes como banda”. Todo ello resulta, al final, en un disco que conserva buenos momentos, como esos “Razorblade” y “You Only Live Once”, que nos recuerdan lo mejor del pasado de los neoyorquinos, el particular timbre de Casablancas modulándose deliciosamente en “Ask Me Anything” o el juguetón single “Juicebox”, pero poco más. Una sensación de medianía, de trivialidad y hasta de una cierta insignificancia deambula a lo largo de muchos de los temas y nos deja al final de “Red Light” un sabor insípido y con pocas ganas de degustarlo de nuevo. En el mejor de los casos, los neoyorquinos han pretendido dar una patada a la accesibilidad de su producción anterior y han optado por un giro hacia un mayor reconocimiento y respeto, bañando el sonido de una indeleble actitud rockera. “Nada ha sido preconcebido. Es cierto que el tratamiento de guitarras destaca más en el conjunto. Musicalmente, nos encontramos ahora en un lugar muy alejado de ´Is This It´. Tampoco somos Marilyn Manson, así que no se puede pretender una negación radical del pasado. Nos hemos limitado a concentrar energía e ideas, para luego darles una vuelta y jugar con ellas”. Entre las curiosidades de “First Impressions Of Earth” está la comentada “Ask Me Anything”, un ejercicio a mellotron y voz de Casablancas, que “nace de la intención, incluso obsesión, que teníamos de querer utilizar el mellotron en algún tema; también de incluir algunos overdubs. Es una pieza que surge de ese ambiente de inspiración y experimentación que te comentaba anteriormente. Es uno de los temas que mejor aporta la sensación que los Strokes son ahora una nueva banda”. También hay guiños divertidos, no sabemos si todos ellos intencionados,
como el logo de la banda que aparece en la portada del single
“Juicebox”, de la misma tipografía que el de Status Quo, o el inicio de
“You Only Live Once”, que calca el de “I Want To Break Free” de Queen;
incluso detectamos, en temas como “Heart In A Cage” o en la misma
portada del disco, rastros de influencias del rock progresivo de los
setenta. “Nada de ello tiene un significado especial. En el caso de
Queen, fue idea de Albert. Había oído el tema en un anuncio de la tele
la noche anterior y andaba obsesionado con él. Descubrimos que
quedaba perfecto como intro para nuestra canción”
. A cambio, no queda
mucho rastro de vocoders, filtros ni de esos riffs repetitivos pero
efectivos que nos obligaban a bailar en las fiestas más cool de la
ciudad. Nos preguntamos qué lugar le corresponde a los nuevos Strokes en
el escenario musical actual, tan tremendamente activo como mudable, y
de un nivel mayor que el de hace unos años. “Quién sabe. Es cierto
que hay nuevas grandes bandas con nuevos grandes discos cada mes. Grupos
más o menos consolidados siguen editando obras antológicas, como System
Of A Down o Foo Fighters, pero luego descubres otros trabajos geniales,
como los de Franz Ferdinand, Kings Of Leon o todo lo que ha editado
Muse”
. Y ése es probablemente el principal problema de Strokes. Con
lanzamientos que quitan el hipo a la orden del día, su propuesta se
queda descafeinada. “First Impressions Of Earth” deja el sabor de un
disco aceptable, agradable, simpático, pero para nada la genialidad que
nos esperábamos todos aquellos que tanto hemos disfrutado con “Is This
It” y que tanto defendimos “Room On Fire”. Es el “Be Here Now” de los de
Nueva York -esperemos que su evolución a partir de ahora no siga la
misma senda descendente que la de los Gallagher- y no está a la altura
de las grandes obras que han aparecido en los últimos meses. Son muchos
ya los alumnos aventajados como Arctic Monkeys o incluso los suecos
Mando Diao mejoran sustancialmente con sus propuestas el presente de
Strokes, que deberá refugiarse en su imagen de marca y en los
automatismos del mercado para seguir cosechando buenas ventas y seguir
llenando pabellones.