James Murphy está aquí de nuevo. El hombre con más ritmo de la ciudad de Nueva York viene dispuesto a patear traseros por segunda vez consecutiva con “Sound Of Silver” (DFA/EMI). Agárrense con cadenas a la silla si no tienen intención de menear sus culos gordos.

Hablábamos el pasado mes de “Sound Of Silver” y lo hacíamos con excitación, tras escuchar las nueve piezas que lo componen, a lo largo de las cuales James Murphy ha dado forma a una obra en la que pop, rock y electrónica se complementan redondeando un disco que mantiene a su creador en pleno centro de la actualidad. Las guitarras, los sintetizadores, las programaciones, los cencerros, las baterías y las voces encajan en un puzzle cuya máxima pretensión es divertir y hacernos bailar. Y es que Murphy se ha tomado su parte muy en serio, manteniendo siempre los pies en el suelo, conociendo sus limitaciones, sus vicios y sus virtudes. Ahora nuestra obligación es pasarlo en grande sin rechistar.

El mundo está lleno de gente que hace música terrible, terrible, terrible…”

Para más datos sobre canciones concretas, les remito a la reseña que publicamos el pasado mes o les emplazo a repasarla en nuestra web, pero no dejen de leer todavía porque estuvimos charlando vía telefónica con el propio Murphy para que nos desvelase cuáles han sido sus intenciones y qué buscaba conseguir a lo largo de “Sound Of Silver”. Nuestro protagonista se muestra abierto y parlanchín, pura simpatía que puede sorprender en un artista que apenas se dirige a la audiencia cuando está sobre las tablas de un escenario. Empiezo diciéndole que “Sound Of Silver” es uno de mis discos favoritos del momento. No le miento; soy todo sinceridad. “Me alegro, sobre todo porque es la opinión de otra persona. Yo he compuesto estas canciones, las he trabajado durante semanas y son demasiado mías como para juzgarlas”. Le comento también que suena menos post-punk y menos rock. “Sound Of Silver” apuesta por el pop y por la electrónica.

“Cuando era más joven, tener éxito era algo muy importante para mí y eso me impedía divertirme de verdad”

“Quizás tengas razón en que no hay otro ‘Movement’, pero estás juzgando una canción y yo veo el disco en su conjunto. Además no entiendo mi música como electrónica. Nosotros somos una banda de música pop”. ¿Una banda? “Bueno, fundamentalmente LCD Soundsystem es James Murphy. Compongo y grabó la mayor parte de lo que escuchas, aunque la gente que me acompaña en directo también aparece en algún momento en el estudio. No he pensado mucho en eso, pero sí en cuántas canciones podríamos hacer en los conciertos. Piensa que, cuando actuamos, somos una especie de grupo de versiones de LCD Soundsystem (risas) y es importante ver qué canciones podemos adaptar y cuáles no”. Muchos fueron los que se sorprendieron por el éxito de los primeros maxisingles de James Murphy, por la repercusión que obtuvo como cincuenta por ciento de DFA y por la cancha que se le dio a “LCD Soundsystem”, su anterior largo, en los medios. Tanto es así que son multitud quienes esperan con las uñas afiladas que “Sound Of Silver” no alcance una repercusión similar al de su predecesor, lo cual –atendiendo a su contenido- es de una candidez abrumadora. En todo caso, el éxito no parece ser algo que le quite el sueño a su creador. “Cuando era más joven, tener éxito era algo muy importante para mí y eso me impedía divertirme de verdad. Ahora lo veo todo como un gran experimento y eso deja mucho más espacio para la diversión. Estoy realmente interesado en descubrir hasta dónde seré capaz de llegar, pero las ventas no son tan importantes. Es muy probable que, funcione o no el disco, tampoco gane dinero con él, así que lo principal para mí es cómo va a afectar el éxito a mi siguiente disco. ‘Sound Of Silver’ es una reacción a la repercusión de ‘LCD Soundsystem’. Si mi disco no gusta, no pasa nada. No digo que me traiga sin cuidado, pero ya soy mayor, tengo treinta y seis años, estoy casado y he aprendido a disfrutar de la vida, de las pequeñas cosas, de pasear con mi mujer y mi perro (risas). Puede, pero imagino que uno debe sentirse más satisfecho si su música se vende, se baila y se aprecia, sobre todo cuando antes se ha tenido tan poca repercusión con aventuras musicales anteriores (Murphy formó parte de Pony y Speedking). “Es divertido escuchar esos discos. Es como verte protagonizando una película. Cuando la gente ve tu actuación puede juzgarla sin pensarlo demasiado, mientras que tú ves también las decisiones que tomaste, y a veces eso es duro porque cuesta reconocer tus carencias o equivocaciones. Si hubiera tenido éxito con Pony, es muy probable que ahora mi música fuera una mierda, porque lo único que me preocupaba entonces era hacerme famoso a toda costa. Hubiera agotado todas mis energías en mantener el éxito. Esa es la peor forma posible de hacer música y el mundo ya está lleno de gente que hace música terrible, terrible, terrible”. Uno de los aspectos que siempre ha caracterizado a James Murphy es su irónico sentido del humor, la mala leche que impregna buena parte de sus textos. Recordemos canciones como “Losing My Edge” o “Daft Punk Is Playing In My House”. En “Sound Of Silver” no faltan los ejemplos, aunque resulta más complicado descubrir hasta qué punto bromea el americano en temas como “New York I Love You” o sobre todo “North American Scum”. “Sé que puede ser complicado verlo si tienes el inglés como segunda lengua, sobre todo porque me gusta moverme siempre por el filo entre ser serio o estar bromeando. No me gusta la palabra ‘ironía’ porque se ha usado tanto que ha perdido su sentido hasta el punto de que no permite ver cuándo estás siendo realmente irónico o cuando sólo pretendes bromear. Pero no me entiendas mal, no digo que esté bromeando, sino que hablo en serio y me río de todo al mismo tiempo. Se supone que ‘North American Scum’ tiene que ser divertida, para mí quiero decir, y triste al mismo tiempo. Hablar sobre ser americano es complicado; me gusta serlo, me gusta ser de Nueva York, amo la ciudad, pero al mismo tiempo hay una parte oscura y desagradable en el hecho de ser americano, de ser de Nueva York. Es algo muy complejo, pero no soy de los que se pasa la vida justificándose. Supongo que es algo parecido a lo que pudieron sentir los alemanes durante los años posteriores a la II Guerra Mundial. Debían estar constantemente pidiendo disculpas por ser alemanes, lo cual es extraño. No se consigue nada con eso. Debemos criticar a los Estados Unidos cuando es necesario, pero no podemos estar siempre sintiéndonos mal por ser americanos”. No todas las novedades discográficas que se refieren a LCD Soundsystem se recogen en “Sound Of Silver”. Meses atrás, Murphy compuso una pieza de tres cuartos de hora para la muy criticada marca deportiva Nike, de comercialización exclusiva en Internet y que lleva por título “45:33”, atendiendo a su duración. En ella encontraremos ya algunas de las claves de “Sound Of Silver”, como prácticamente el esqueloto completo de “Someone Great”. “Mi manager me envió un email en el que decía: ‘sé que dirás que no, pero…’. Estaba convencido de que no aceptaría, aunque debía proponérmelo igualmente. Como él imaginaba le dije que no, que no me interesaba trabajar con ellos, pero estuve pensando en un disco antiguo de Göttsching (se refiere a Manuel Göttsching, miembro de Ash Ra Tempel) que se titula ‘E2E4’. Es una única canción dividida en partes que dura todo el disco. Lo adoro y pensé en crear algo así. Fue entonces cuando me di cuenta de que podía intentarlo con la propuesta de Nike. Querían cuarenta y cinco minutos de música para correr con siete minutos iniciales más tranquilos, siete para refrescar al final… Esas reglas me ayudaron, aunque estaba convencido de que cuando les enviase la música iban a rechazarla. Pero se la envié y les gustó. Fue un paso previo que me ayudó a que ‘Sound Of Silver’ sea mejor”.
En unos meses tendremos a LCD Soundsystem en nuestro país presentando
“Sound Of Silver”
, formando parte del cartel del festival Summercase (13
y 14 de julio, Barcelona y Madrid), pero antes los barceloneses tendrán
la oportunidad de escuchar sus nuevas canciones en directo (26 de
marzo, Razzmatazz 2). “Adoro Barcelona. Siempre es agradable volver
porque la gente me trata muy bien y porque allí puedo comer la mejor
paella que jamás haya probado. ¿Conoces un sitio llamado Set Portes?
Nunca voy a Barcelona sin intentar pasarme por allí. Me gusta comer bien
y tengo restaurantes favoritos en casi todas las ciudades en las que
toco. Sí una ciudad no tiene un buen lugar en el que comer me lo pienso
dos veces antes de tocar allí”
. A propósito, y para acabar, si
tuviese la oportunidad de ampliar la lista de artistas que citaba en su
clásico “Losing My Edge”, me gustaría saber qué nombres añadiría. “Supongo
que probablemente empezaría por Yes, sí, esos Yes. En segundo lugar
incluiría a Fleetwood Mac y en tercero a Rub N Tug. De hecho, creo que
los debería haber incluido ya cuando grabé la canción”
.