El músico oscense acaba de publicar “El incendio perfecto”, su disco más ambicioso y en el que mejor ha volcado sus múltiples influencias musicales

Me gusta entrevistar a un músico como Pecker. Es el tipo de artista que cree en lo que hace y ama la música sin condición. El motivo de nuestra penúltima conversación fue el lanzamiento de su nuevo disco, “El incendio perfecto”, posiblemente su colección de canciones más heterogénea pero a la vez más compacta.

El primer tema a tratar es el abandono de su discográfica, Warner, para lanzarse de lleno al crowdfunding. “La ventaja es que acortas distancias entre música y público. Además, el enfoque de este disco me obligaba a tomar otras direcciones que de la otra manera no me satisfacía. No me refiero sólo a la libertad creativa, que nunca he tenido problemas, sino a todo lo que rodea al disco y a que el resultado es mío. También debo reconocer que tenía mucho miedo, porque este sistema te devuelve a la realidad. Sin embargo, la reacción ha sido alucinante. Es increíble ver cómo la gente apuesta por la valentía de un artista. La cantidad que pedí era muy alta para este tipo de proyectos y la he superado con creces. Todo esto te hace replantear muchas cosas: he vendido más de este disco por mi cuenta que del anterior con una gran discográfica”.

En la primera escucha, “El incendio perfecto” me pareció un paso a terrenos menos alegres a los que tiene acostumbrados, con sacudidas eléctricas incluidas, pero con unas letras que son un canto a la libertad y al optimismo. Encontramos hits marca de la casa (“Acapulco“, “No es solamente euforia”), medios tiempos acústicos (“Despertar”) y sorpresas oscuras (“Puñales”).

Raúl Usieto, la persona que se esconde tras Pecker, está de acuerdo, con matices. “Al principio tenía la sensación de haber compuesto un disco muy oscuro y agresivo, pero al escucharlo en el orden adecuado, la sensación fue precisamente la contraria”. Sí coincidimos en que posiblemente es su mejor trabajo o, por lo menos, el más completo. “Me parece brutal y tengo derecho a decirlo porque no lo he hecho yo sólo. Tenía al lado a unos grandes productores”. Se refiere a Martí Perarnau IV (Mucho), Ramiro Nieto (The Right Ons), y Karim Burkhalter (que ha mezclado a Xoel López o Maga, entre otros). “Nos puso en contacto, Ricky Falkner, quien en un principio iba a producir el disco pero no pudo por agenda. Tenía un poco de incertidumbre al principio, porque siempre lo he producido todo yo, pero nada más ver cómo colocaban las baterías supe que nos íbamos a entender. Comprendieron perfectamente lo que tenía en mi cabeza: LCD Soundsystem, Arcade Fire, Beck, Phantogram…”.

Los conciertos es otro de los puntos fuertes de Pecker y la puesta de largo de estas nuevas composiciones comenzará en marzo. La industria del indie está en pleno apogeo y el artista oscense también busca su jugoso hueco. “Creo que aporto algo que no existe: la libertad creativa absoluta. No tengo ningún prejuicio musical y jamás pienso en una dirección concreta para agradar al gran público. Busco el eclecticismo, algo nuevo, salir siempre de la zona de confort”.