“Todo el mundo lo sabe” (Del Palo/K Industria), el tercer disco de Sólo Los Solo, devuelve al grupo al sonido más street y contundente de su discurso. Después de los experimentos y el barroquismo de “Quimera”, Juan Solo y Griffi han optado por enfocar su regreso como un ejercicio de libertad e inmediatez que se traduce, pues cómo no, en el mejor disco nacional de lo que llevamos de año.

Tres años más viejos, tres años más listos. Sólo Los Solo necesitan su propio tiempo y espacio para ir sumando episodios en su trayectoria: desde 2002, cuando publicaron su segundo disco, “Quimera”, sólo tuvimos noticias del dúo por separado. Griffi con sus sesiones en algunos clubes, sus producciones externas para Tote King o Shotta y su proyecto personal para Tremendo; Juan Solo con sus featurings en algunos discos de rap patrio y su oído fino para esto del hip hop. Y todo sucede, en parte, porque su dinámica no responde a las exigencias más férreas de la industria. (Griffi) “La verdad es que hemos estado bastante ocupados con el estudio nuevo, no queríamos ponernos a fondo hasta saber cómo llevarlo perfectamente. O sea, que primero tuvimos que aprender cómo funcionaba y después ponernos en marcha. Juan estuvo con sus movidas y yo estuve con el disco de Tremendo, así que no es que hayamos estado sin hacer nada, sino que simplemente tuvimos que solucionar algunas cosas antes de ponernos con el álbum”. (Juan Solo) “Sí que es cierto que no tenemos prisa para sacar los discos, eso también cuenta. Es un poco una suma de todo: los temas que no tienen nada que ver con el propio disco y la tranquilidad con la que nos tomamos la grabación”. Sólo Los Solo vuelven cuando quieren y cuando saben que tienen un producto entre sus manos capaz de abrir bocas, cerrar bocazas y, por encima de todo, despertar las ganas de escucharles, sin consultas previas ni dudas razonables.

“El nuevo disco no podía sonar como ´Quimera´ desde ningún punto de vista. Así es como funcionamos…”

Como paso previo a la publicación de su nuevo disco, los de Rubí decidieron tirar adelante dos apuestas arriesgadas: crear su propio estudio y desvincularse, otra vez, del sello para el que grababan, concretamente El Diablo. Quemados por la negligencia de las compañías, invirtieron en su propia libertad para seguir adelante. De ahí nace Strictly Jabugo, un estudio destinado a escupir las mejores producciones del país, una decisión que empieza a ser práctica habitual entre los grupos más importantes del país. Que cada uno extraiga las conclusiones pertinentes ante el desengaño y la nefasta opinión que despierta la industria española en la actualidad. (Griffi) “Los sellos básicamente no saben trabajar el producto, es así de triste. Así que hemos decidido montárnoslo por nuestra propia cuenta y potenciar todo el curro de promoción, que es básico para que la gente conozca lo que haces. Antes no lo teníamos y eso te jode como grupo, porque ves que tu producto no se promociona como es debido”. (Juan Solo) “Estuvimos un tiempo consiguiendo dinero para poder invertirlo en un estudio y poder trabajar a nuestro aire, con total libertad. Cuando estás en un estudio alquilado tienes la sensación de estar fichando: sabes que si en un día determinado no has acabado, eso te cuesta un dinero, y así es complicado currar con tranquilidad”. “Todo el mundo lo sabe” es el disco idóneo para los Sólo Los Solo de 2005: sin florituras, sin mirada interior, sin barroquismo en el estudio. Un disco que puede sonar en los clubes sin miedo al sonrojo o al ceño fruncido: una cosa es jugar al crossover para ganar algunos euros y otra muy distinta saber hacer hits bailables con la mentalidad y el modus operandi de siempre.

“Los sellos básicamente no saben trabajar el producto, es así de triste. Así que hemos decidido montárnoslo por nuestra propia cuenta…”

Los Sólo han entregado su obra más abierta y diversificada, con una perspectiva que aúna un sonido más street y algunos momentos de empatía con las necesidades del club. Se respira el aroma funk de toda la vida, pero en algunas canciones, como “No cabe nadie”, “Baila o te mato” o el tema titular, también se aprecia un tono más festivo y desenfadado, diametralmente opuesto a la mirada interior y claustrofóbica de “Quimera”. No mentimos si afirmamos que son las canciones más accesibles de su carrera, pero su gran mérito o valor añadido estriba en el arrollador ramalazo funk que enseñan sus estribillos y sus ritmos sensuales. (Juan Solo) “Hay canciones de club que siguen teniendo ese rollito que nos gusta tanto. Queríamos demostrar que también somos capaces de hacer ese tipo de canciones, temas para que la peña pueda bailar sin ser una mierda o un pastelazo”. (Griffi) “Nos apetecía tirarnos a ese rollito porque en ‘Quimera’ realmente no había ningún tipo de movida parecida. La idea es que se pueden hacer ese tipo de temas y que suenen de verdad, del palorro”. Por un lado, el nuevo álbum alecciona en su capacidad para ensanchar los márgenes del discurso de la banda sin traicionar en ningún momento las señas de identidad de su música. Por el otro, paradójicamente, aporta los momentos más contundentes, dinámicos y callejeros de su carrera. El disco tiene mucha miga: “Como podamos ser” contiene la mejor base que se ha escuchado en España en mucho tiempo; “Almas al desnudo”, con el apoyo de Tremendo, maravilla con su funk aplastante; o “Pudiste”, a medias con Tote King, combina coros soul y aspecto crudo sin desequilibrar la balanza en favor de ninguno de los dos. El dúo recupera o expone su sabor más de calle, sin contemplaciones. (Griffi) “Tiene más pegada, las bases están más marcadas que en ´Quimera´, lo teníamos claro desde el principio. Es una respuesta al disco anterior en el sentido que siempre nos empeñamos en hacer algo que sea inmediatamente diferente a lo que hemos hecho antes, así que para nosotros el nuevo disco no podía sonar como ´Quimera´ desde ningún punto de vista. Así es como funcionamos, es la clave para que el grupo siga sonando fresco tantos años después. Y de hecho, creo que este disco suena más a Sólo Los Solo que ninguno de los que hemos sacado antes”. (Juan Solo) “Creo que está muy equilibrado, en ese sentido. Hay temas del palorro, hay temas más para la peña, hay canciones más duras y hay mucho funk. Para nosotros es una manera ideal de demostrar que somos capaces de hacer todo lo que nos venga en gana de la misma manera. Que todo suene bien y muy Sólo Los Solo, ya sabes”. Y para ello, además, cuenta con la ayuda de Shotta y Tote King, entre otras colaboraciones del disco, como las de Mucho Muchacho, Quiroga, Aqeel o Chacho Brodas. (Juan Solo) “Nos apetecía tener a algunos colegas en el disco. Es un placer poder contar con gente con talento que, además, son amigos. Tampoco queríamos convertir el disco en una pasarela de colaboraciones, como sucede habitualmente en el rap actual, donde te encuentras colaboraciones hasta en la intro, pero sí echar mano de peña que nos gusta y con la que, además, hay amistad personal”. Si en el segundo álbum el referente imprescindible y palpable era el Madlib post-Lootpack, aquí parece que la influencia más evidente es el Jay Dilla de los últimos tiempos, tan capaz de facturar street bangers como de inspeccionar los soulful beats sin acusar en ningún caso su movilidad estética. (Griffi) “Madlib me sigue molando, aunque las últimas cosas que ha hecho ya no me sorprenden tanto como antes. Jay Dee me gusta muchísimo, la manera que tiene de tratar los samples y los beats me sigue flipando, posiblemente sea el mejor productor del mundo para mí, sí. De todas maneras, no escucho mucha música, la verdad, me dejo guiar más por lo que me trae Juan o los colegas, que están más puestos en el tema que yo. No estoy muy al tanto de lo que sale ni tampoco escucho música en el coche porque no me mola dejarme influenciar por la música de los demás”. (Juan Solo) “Cada vez es más difícil encontrar un disco de rap que me interese y últimamente estoy en una onda distinta. Me gu