Empezaron hace once años a tocar cada lunes y por diversión en un pub llamado Molly Malone. Allí Dave King, un irlandés emigrado a Los Ángeles y cansado de hacer hard rock, recuperó sus orígenes musicales y formó Flogging Molly. Acaban de publicar “Float” (Side One Dummy/Rude Recorz, 08), y vienen de gira a España este mes.

Desde entonces son Flogging Molly. Si quieres delimitar su música puedes echar mano de adjetivos tales como celta, punk, rock, pero se definen por su tremenda energía y por su implicación social. Los responsables de Side One Dummy Records les vieron en directo y no dudaron en ficharles.

“Estar girando es genial, pero siempre echas de menos a tu familia”

“Si una banda no tiene acordeón mandolina, violín y Whistler (flauta típica irlandesa), podría ser una banda de punk rock, pero si no tiene guitarras, bajo y batería entonces podría ser una banda de música tradicional irlandesa. Nosotros tocamos todo eso, así que no debes preocuparte por las etiquetas”, afirma Dennis. Su quinto disco “Float”, grabado por primera vez en Irlanda y cantado en irlandés, sigue teniendo himnos instantáneos como “Paddy Lament” o “You Won’t Make a Fool Out Of Me”, con letras que presentan un nuevo enfoque sobre Irlanda o Estados Unidos, aunque siempre críticos con el sistema. Producido por Ryan Hewitt (Red Hot Chilli Peppers) es sin duda su disco más maduro. Y no se enfadan por hablar de The Pogues para definirles, pero les gusta más oír nombres como Mano Negra, The Clash o sus amigos Gogol Bordello. “Compararnos con estas bandas es un cumplido para nosotros. Tenemos influencias de todos ellos, aunque somos siete personas de distintos lugares del mundo, distintas edades y experiencias. Nos une que la música surge del corazón”. Para una banda que empezó en los bares, el contacto con su público es vital. Llevan años participando en el Warped Tour y ahora iniciarán una gira de dos años que les llevará por medio mundo y que les acercará hasta Barcelona (23 mayo, Apolo), Madrid (24 mayo, Live!!) y Bilbao (25 mayo, Bilborock). Y es que para Flogging Molly sólo hay algo peor que estar de gira, y es no estarlo. “Amo tocar con esta gente, son mi segunda familia. Estar girando es genial, pero siempre echas de menos a tu familia. Cuando paras es un shock, pero al poco tiempo quieres volver de nuevo. Flogging Molly no es un trabajo para mí, no es un hobby, es nuestra vida”.