Llega la octava edición del festival Resurrection que se celebrará en la localidad gallega de Viveiro durante los días 1, 2 y 3 de agosto. Y allí actuarán, entre los principales cabezas de cartel (Slayer, Lamb Of God, Black Flag, etcétera), Bad Religion, una de las bandas indispensables del hardcore y el punk rock estadounidenses.

“True North” (Epitaph/PIAS, 12) es el disco número dieciséis en la carrera de Bad Religion, lo que no impide que conserven toda la excitación de los primeros días. Nos lo cuenta Brian Baker. “Una de las cosas que más me gusta de pertenecer a Bad Religion es la pasión con la que vivimos el grupo, del primero al último. Todavía nos excita escribir nuevas canciones, de hecho para los discos cada uno aporta temas y, a partir de ahí, trabajamos en base a las letras de Brett Gurewitz. Además, si te fijas, cada dos años sacamos material nuevo, y eso hace que la banda esté viva, no que estemos a expensas del pasado o haciendo giras únicamente de grandes éxitos”.
El sonido de Bad Religion es reconocible al instante. A veces puede dar la sensación de que todos los discos son iguales, pero no es así. “Nosotros trabajamos en base a unos ciclos. Dependiendo del tipo de letras que escribimos, así suenan después las canciones. En este caso, son canciones muy rápidas, ya que el mensaje es agrio, es de queja por la situación global que estamos viviendo, y cómo todo va cambiando, incluso nuestros derechos, nos adaptamos a las circunstancias. En el disco anterior las canciones eran más melódicas porque nuestros sentimientos y sensaciones eran distintos. Y otro detalle, esta vez no está ni el negro ni el rojo en la portada. Eso es una señal”.

Siendo un músico que ha pasado por distintas escenas y que ha vivido mucho, nunca está de más descubrir cómo ve la actualidad musical. “Yo todavía compró discos en tiendas especializadas. Hay una a la que voy a menudo, es un sitio muy antiguo, pero tienen novedades y están al día. Siempre voy con la intención de descubrir discos nuevos, pero al final me acabo comprando títulos que ya he tenido y que he perdido en mudanzas o que he dejado a un amigo y nunca me lo ha devuelto. La última vez compré Discharge y The Smiths”.

En el currículum de Brian Baker, que se incorporó a la banda en 1994, figuran nombres como los de Minor Treat, Dag Nasty y… la banda de sleazy Junkyard. “Recuerdo con mucho cariño ese periodo con Junkyard, me lo pasé muy bien. El año pasado hice dos conciertos con ellos, y no descarto hacer alguno más”.