Cuando apenas se ha cumplido un año desde su aparición en escena su segundo largo, “Modo eterno”, confirma todo lo bueno que habíamos dicho de los valencianos Cuello. Hoy por hoy ellos son los verdaderos guardianes de una sudorosa y vitalista tradición indie-rock.

Estando los cuatro implicados en otros proyectos ¿puedes profundizar en la razón de ser para empezar a hacer música como Cuello? O dicho de otro modo, ¿qué es aquello a lo que le ibais a dar cabida en Cuello que no entraba en otros proyectos?

(José Guerrero): La cosa empezó porque siempre me había apetecido montar algo del estilo de Cuello. Me puse a componer y cuando tuve unas cuantas canciones monté una banda con gente que pudiesen aportar a esas canciones. Primero empecé con Nick y Óscar, y finalmente Uba completó la banda. Desde ese momento hemos hecho algunas giras, tocado en algunos festivales y publicado dos discos, el último, este “Modo eterno”.


Aunque siempre he estado metido en bandas de otros estilos, soy muy fan también de algunos discos donde lo que manda es la sencillez, las melodías y la energía positiva. Siempre había tenido en mente que me apetecía tocar en un grupo así y un día me puse a componer canciones buscando algo de ese estilo en concreto. Supongo que es una simple necesidad emocional de estar involucrado en cosas que me apasionan, y además de cosas mas experimentales o extremas también me apasionan las melodías. Luego quería que esas canciones sonaran intensas y con fuerza, y por eso lo mejor eran mis compañeros de grupo que vienen de cosas mas cercanas al punk pero les gustan también las melodías. Más que tratarse de un proyecto en el que dar cabida a cosas que no entran en otros proyectos, es simplemente el placer y necesidad de hacer cosas diferentes y creo que cuanto más amplíes tus puntos de vista mejores cosas podrás aportar en cada uno de esos proyectos.

Inevitablemente, porque ahí delante está tu voz y una manera muy peculiar de tocar la guitarra, son inevitables las comparaciones con Betunizer. ¿Cuáles son las diferencias esenciales entre ambas formaciones más allá de la obviedad de que no compartan el resto de componentes? ¿Cómo funciona una y otra a nivel compositivo?

Para mi la música de Cuello y la de Betunizer no tienen nada que ver. En Cuello la música está mas cercana al modelo tradicional del “rock”, tanto en su estructura, armonía, métrica o ritmos, y en cambio en Betunizer, aunque no tratamos de hacer catedrales ni complicarnos la vida, se parte de ingredientes más complejos y buscamos un discurso más personal con el groove que se genera entre los instrumentos.
Por otro lado aunque el cantante sea el mismo y el timbre de voz evidentemente también, la forma de cantar no es igual. En Cuello es totalmente melódica y tiene mucho protagonismo y en Betunizer, aunque a veces también puede ser melódica, es mucho más rítmica y abstracta, y es utilizada como un instrumento más. También es muy diferente como he querido plantear mi guitarra en Cuello, donde toco casi siempre con acordes con cejilla o quintas, dejando el papel más de solista a Uba, y en Betunizer casi no hago acordes habituales y trabajo más con disonancias y armonías menos clásicas partiendo principalmente del ritmo más que de la melodía. Experimento mucho más con la guitarra en Betunizer.

En cuanto a la composición tampoco tienen nada que ver las dos bandas. En Cuello compongo yo buscando un tipo de canción concreta donde lo importante es la melodía y ser mas directo y sencillo, y luego le muestro al resto la canción para que aporten con su instrumento. Y en Betunizer componemos los tres juntos en el local partiendo de improvisaciones y trabajando las ideas que nos dan buenas vibraciones, muy basadas en la combinación de todos los instrumentos.
Las letras tampoco las planteo igual, en Betunizer son más viscerales, instintos primarios, jungla…, y en Cuello son más directas y sobre cosas que pasan a mi alrededor.
En definitiva, no tienen nada que ver Cuello y Betunizer. Monté Cuello con la idea de montar algo totalmente diferente, para explorar otros aspectos de la música, al igual que hago en Jupiter Lion, Rastrejo o La Orquesta del Caballo Ganador. Me atrae la idea de involucrarme en proyectos cuanto más diferentes entre ellos mejor. Para montar algo parecido a Betunizer, ya tengo a Betunizer.

Reconozco que no me entero prácticamente de nada de lo que contáis en vuestras letras, lo que por otra parte no me impide corear vuestros estribillos a voz en grito… ¿Tengo un problema? ¿Qué es lo que me estoy perdiendo?

No creo que sea muy necesario explicar qué significan las letras, prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones. En general me gusta lo sugerente y los diferentes significados que pueda tener una misma frase. Incluso en un momento dado el no significado también es un significado en sí mismo. También me encanta lo absurdo y en el castellano tenemos la ventaja de que se puede jugar mucho con el idioma, es muy divertido en el fondo.

¿Qué es para ti el punk? ¿Quién para ti es el punk?

En mi opinión el punk no es sólo un tipo de música o una indumentaria, también es una forma de vida basado en el “hazlo tú mismo”, ser independiente, en la ayuda desinteresada a los demás, la confianza mutua y no sucumbir al modelo de vida establecido por los que gobiernan, que lo único que quieren es nadar en dinero y dejar de lado los aspectos sociales. Nunca me he sentido totalmente afín a un movimiento concreto pero desde luego conecto con los valores del punk más que de cualquier otro movimiento.
Sobre quién es para mi el punk, hay muchísimos ejemplos, pero por poner uno podrían ser bandas como los alemanes Don Vito que no paran de girar y girar y que ellos solitos y sin ayuda de nadie se han creado una sólida red de fieles seguidores que se han ganado a pulso con su sudor, horas de furgoneta y trabajo incansable. Ayudan a los demás siempre que pueden y viven la vida a su manera sin molestar a nadie.

¿Y cuál la canción perfecta?
La canción perfecta supongo que es simplemente cualquier canción que te emocione, y esta puede ser diferente según el momento en el que te encuentres en tu vida, incluso la hora del día en la que la escuches.

¿Existe alguna posibilidad de evolución en Cuello o habéis quedado condenados a dar vueltas precisamente alrededor de esas canción perfecta (siempre en un contexto punk-rock, por supuesto)?
No sé hacia donde puede evolucionar Cuello, ni me lo planteo, pero por ahora no tengo ninguna intención de inventar nada nuevo ni experimentar con esta banda, sólo de crear canciones directas y sencillas, pero intentando estrujarme el cerebro para buscar melodías que me parezcan interesantes y no la enésima copia.

¿Os ha pillado por sorpresa la gran acogida que tuvo en su momento “Mi brazo que te sobre”? ¿Ha condicionado de alguna forma (sobre todo en los tiempos) el lanzamiento de “Modo eterno”? ¿Con cuál de los dos discos de Cuello te quedas y por qué?

Evidentemente es genial que la gente escuche lo que haces y lo valoren, te da fuerzas para seguir currando, pero no ha condicionado en absoluto para que “Modo eterno” haya salido antes o después, simplemente teníamos otras diez canciones y pusimos una fecha para grabarlas. Para mí el último disco está un poco más elaborado y es más redondo, pero también es normal que los músicos digamos eso de lo ultimo que hemos grabado. No tengo ni idea de si uno es mejor que el otro y tampoco quiero pensar mucho en ello, sólo quiero seguir hacia delante, seguir tocando, grabando, tocando, grabando, tocando…

Es inevitable que os pregunte por esa escena valenciana en la que todo el mundo colabora con el resto y no cesan de surgir proyectos interesantísimos que muchas veces no tienen mucho que ver entre sí en lo musical. ¿Cuál es el germen? ¿Tenéis vosotros una percepción de “escena” y de que efectivamente algo se mueve en tierras valencianas? ¿Qué echáis de menos y qué medallas estáis orgullosos de colgaros? ¿Cuál es la injusticia más flagrante que la prensa de Madrid/Barcelonaha cometido con alguno de los grupos valencianos de los que participáis o sois fans?

Lo que está ocurriendo en Valencia se debe principalmente a locales como La Residencia o Magazine que han dado la oportunidad de tocar a bandas que no tienen cabida en otras salas de la cuidad, tanto bandas de fuera como locales, y a precios populares. Esto ha generado poco a poco un público de diferentes escenas o edades que ha ido conociéndose y montando cosas juntos. Ver que a tu alrededor están pasando cosas, que tus amigos tienen una banda con la que tocan, hace que inevitablemente se active algo en tu cabeza y quieras formar parte de ello, e incluso te apetezca aprender a tocar un instrumento aunque no lo hubieses hecho antes. Es una retroalimentación cultural muy positiva y si en cualquier ciudad se dispusiera de algún espacio parecido, estoy seguro que ocurriría lo mismo que en Valencia.

Vamos a hacer sangre (o no). ¿Qué os parece lo nuevo de Pixies? ¿Cuál es la banda indie-rock que en vuestra opinión ha envejecido con mayor dignidad de los 90 para acá?

Soy muy fan de los Pixies, pero lo nuevo no me ha gustado nada. Aunque Uba (guitarra de Cuello) también es muy fan y no le ha disgustado tanto…

No muchas bandas indie-rock interesantes de los 90 continúan activas y algunas que siguen hace tiempo que no graban algo que esté al nivel de lo que hacían antes. Pero sí que hay gente digna de mención. Por ejemplo nombraría a esa fábrica de hacer buenas canciones que es Robert Pollard, que ya sea en solitario o con Guided By Voices, sigue a su bola produciendo obsesivamente cantidades abrumadoras de canciones después de más de treinta años de carrera. Realmente empezó en los ochenta, pero sus mejores discos se publicaron en los noventa. No todo lo que edita es una maravilla, pero uno de los discos que sacó bajo su nombre a finales del año pasado, “Blazing Gentlemen”, es para mí uno de los mejores discos publicados ultimamente.

Aunque no sea indie-rock exactamente, hablando de cómo han envejecido gente de los noventa, también me sigue gustando lo que publican los japoneses Guitar Wolf: siguen muy a tope con su macarra y cerdo rock’n’roll desde los noventa, y aunque escuchar un disco entero puede cansar por eso de que cantando en japonés no es de fácil escucha, me flipa su encarnizada energía y su actitud megacerda. Lo último de Boards Of Canada también me ha gustado. Unsane siguen sacando buenos discos. Flaming Lips también están haciendo cosas muy interesantes y creativas. Y no hay que olvidar a Yo La Tengo, otros que empezaron en los ochenta pero se les conoce más por su trabajo en los noventa. Nunca han sacado un disco malo. Fan total también de todo lo que sigue publicando Bill Callahan, que en los noventa se hacía llamar Smog. Una autentica maravilla.

Planes de futuro…

Pues tenemos conciertos, giras y festivales próximamente y ese es el futuro, seguir tocando todo lo que se pueda. También empezaremos a trabajar en nuevas canciones en cuanto haya hueco, la historia es seguir seguir y seguir.