Vocalista y fundador de The Unfinished Sympathy, Éric Fuentes es uno de esos músicos que mira adelante sin arrepentirse del pasado. En todo caso, la carretera es su segundo hogar y la mejor forma de mantenerse a pleno rendimiento. Veremos qué tal responde a nuestras preguntas más inoportunas.

¿Si algún día os echan de Subterfuge crees que os acogerían de nuevo en B-Core?
Ya hundimos a B-Core en la miseria hace años y ahora estamos trabajando para la bancarrota de Subterfuge. El tercer paso sería hundir a una multi.

¿Es cierto eso de que te fías más de la opinión de tu amigo Marc Parramón que de toda la crítica musical española a la hora de valorar tus discos?
No desde que le gusta Manel.

¿Qué le dirías a todos aquellos que jamás han escuchado tu primer disco en solitario, “Descarrilant”, publicado hace muchos años?
Estás hablando de un grupo muy reducido, prácticamente insignificante de gente, piensa que lo tiene casi todo el mundo. Ahí está, en el imaginario colectivo de toda una generación.

¿Usaste el nombre de Bahía Paraíso para que nadie te pudiera echar en cara los resultados?
Lo hice para intentar subirme al carro del tropicalismo, pero no coló porque en realidad la única relación que tengo con esta tendencia musical es que un primo lejano mío se fue a Cuba a hacer turismo sexual y volvió con unas maracas.

¿Cuál es la pronunciación más extraña que has escuchado del nombre de tu grupo?
Unfainishaid Saimpazai

Ahora que ya te has sacado de encima a todos los miembros originales de The Unfinished Sympathy, ¿cuál es el siguiente paso?

Largarme yo y dejar a Colomo al frente.

¿Podrías decirnos algún motivo por el que debamos escuchar a Rosa Luxemburg, el grupo de tu hermano?
Que les gustan mucho los animales.

¿Es cierto eso de que hace años que no te gastas más de un euro en un disco?
Me sale más a cuenta más gastarme un euro en un disco de segunda mano de Creedence Clearwater Revival que quince en uno nuevo de Wilco.

Corre el rumor de que compras a los chicos de la prensa española con vinilos de ABC y cosas por el estilo. ¿Qué hay de cierto en ese rumor?
Totalmente cierto. Tengo una escala de obsequios para sobornos en función de las características y calidad de los contenidos de la revista: por eso a los del Rockdelux les envío discos de El Capullo de Jerez que encuentro en las gasolineras de Trebujena (Cádiz), a los del Rockzone camisetas piratas de Emily The Strange del mercadillo de Santa Coloma, a los del Go! tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín de los Encantes y al Mondo Sonoro singles de ABC del Cash Converters. Son inversiones asequibles que repercuten directamente en los piropos que recibe Unfinished de los amables redactores de esas revistas.

Ahora que John Peel ya no está entre nosotros, ¿podrías contarnos la verdad sobre esas Peel Sessions que os grabó hace unos años?
Me lo inventé todo para impresionar a los periodistas radiofónicos españoles, y funcionó.

Hablando de famosos, cuentan que trabaste una gran amistad con Daniel Johnston. ¿Qué puedes explicarnos al respecto?
Grandísima amistad, me lo cuenta todo, pero permíteme ser discreto porque son cosas íntimas.

¿Jimmy Eat World, Justin Timberlake o Aina?
Iron Maiden, Duran Duran y Bad Religion.

¿Es cierto que compones tus canciones tirado en un camping andaluz sin siquiera mover un dedo?

Efectivamente, aunque sí que tengo que mover los dedos porque los porros no se lían solos. Tengo un amigo ahí que los hace con los dedos de los pies.

¿Qué dirías si te dijéramos que tus amigos de Half Foot Outside van diciendo por ahí que tocan más fuerte y rápido que tú y que The New Raemon nos ha comentado que es mucho mejor cantante?
Eso lo sabe todo el mundo, pero discrepo con lo de Half Foot porque con el paso de los años Edu ya solo llega a tocar rancheras en Muy Fellini.

¿Le romperíais las piernas a algún crítico musical de este país?
Qué va, son tope buena peña todos, gente super chachi.