Con 22 años, el proyecto aún en pañales y forjando su identidad sonora sobre la marcha, Gabriela Casero comenzó a cimentar uno de los grandes hypes del pop alternativo de autor del último año. Esa especie de alter ego llamado MOW incorporó a Solo Astra como base rítmica, grabó sus primeros temas con Brian Hunt y fue cazada por Subterfuge cuando aún no había aterrizado del todo en el circuito.

Ahora reúne sus primeros singles en el EP WOM (Subterfuge, 2017), tan solo un año después de aquella vorágine que erige a MOW como uno de los grupos con mayor proyección del circuito estatal. Después de sentarse en la mesa de un bar madrileño y decirme “no me parece que yo vaya a contar nada interesante a nadie”, la tímida Gabriela hizo todo lo contrario.


¿En qué momento aparece MOW y convive con Gabriela? ¿Creaste una especie de alter ego?
Nunca tuve la intención de crear un personaje paralelo ni ninguna cosa así. Simplemente había tenido mis grupos que tuvieron diferentes nombres pero al fin y al cabo siempre eran lo mismo: yo haciendo canciones y gente tocando conmigo..

¿Alguno de esos grupos consiguió trascender a algún nivel?
No. Creo que he conseguido esconder mi pasado exitosamente (risas). Eran nombres muy cutres, por lo general. Uno de ellos se llamaba Hola.

Un poco difícil de encontrar en Google eso, ¿no?
(Ríe) Sí, un poco. Al final me quise librar de todo eso que he estado haciendo un poco de manera descontrolada y decidí empezar de nuevo, haciéndolo mejor, con más orden; y ahí es donde formé un grupo que se llamaba MOW que era la antesala de lo que es ahora el proyecto: el chico con el que tocaba se marchó a otro país y me quedé con el nombre y seguí adelante con los canarios.

¿Y cómo fue el encuentro con Solo Astra, o “los canarios” como los llamas tú?
Dani, que es el batería de “los canarios”, es amigo mío desde hace muchísimo tiempo. De hecho, el tocó conmigo en aquella banda que se llamaba Hola. Incluso tocó el bajo conmigo. Como nos conocíamos, me propuso ser telonera de Solo Astra en un concierto suyo, les dije que sí, y cuando me vieron me propusieron ser mi banda. Pero fue todo muy normal, muy natural.

¿Pero hasta qué punto están integrados en MOW? ¿Son tu banda de acompañamiento o participan en las ideas de las canciones? ¿Ellos se pueden ir y seguiría existiendo MOW?Yo siempre suelo decir que MOW es el grupo y no “mi alter ego”; pero a estas alturas creo que eso no es verdad, me parece que se ha vuelto una mentira. Si ellos decidieran irse yo seguiría con MOW con el formato que sea, pero me dolería mucho que no estuviesen: sin duda, el sonido de la banda sería muy diferente. Es cierto que yo hago las canciones y decido por dónde quiero que vaya la cosa, pero si se fuesen sería porque o ellos no están a gusto o yo quiero que mis canciones suenen diferente o por el motivo que sea, pero ahora mismo no se da ninguno de ellos. Mi idea no es estar ahora con ellos y en un tiempo con otra gente, pero nunca se sabe qué va a pasar.

Y en ese camino se cruza Subterfuge, hace aproximadamente un año, cuando habías mostrado alguna cosa del proyecto pero en una fase muy inicial…
Sí, lo poco que había era alguna versión acústica, grabada de manera bastante doméstica y colgada en YouTube, pero no había ninguna grabación seria ni profesional. Conocí a Brian Hunt en una fiesta, me ofreció grabar con él tres canciones y en cuanto sacamos la primera, Subterfuge me dijo que le gustaba mucho y que quería llevarnos…

¿Y no te da vértigo que casi sin ver cómo respiraba el proyecto ya aparecía uno de los sellos punteros del circuito alternativo?
No me da vértigo, en realidad. Supongo que porque no soy una persona que ha estado intentando e intentando y por fin conseguí que un sello se fijara en mi música. No sé lo que es eso. No he tenido ninguna intención: hice canciones porque me gusta, pero en ningún momento tenía intención de dedicarme a la música. Estoy contenta y me parece muy bien lo que me está pasando, pero no tengo otras experiencias previas con las que compararlo. Ni vengo de una decepción ni de la intención de que pase lo que está pasando ni nada por el estilo.

“Me da la sensación de que la prensa utiliza mucho ese recurso: si eres una chica joven que canta sus propias canciones en inglés, ya tienes que ser como Russian Red”

A pesar de que ha estado (y sigue estando) en muchos proyectos, a Brian Hunt se lo sigue recordando por haber producido los debuts de Russian Red y Anni B. Sweet. De algún modo a casi todas las mujeres que aparecieron en los últimos años con un perfil de cantautora se las ha intentado comparar con ellas. ¿Crees que el hecho de trabajar con Brian puede acentuar más esa comparación?
No creo. Todo aquello pasó hace muchos años, y aparte creo que lo que ellas hacían era otra cosa, un estilo diferente que se convirtió en una moda, y a Brian lo pilló entremedias y muchos acabaron recurriendo a él para sonar a aquello. Pero él me dijo en los días que estuvimos grabando que no suele grabar grupos como el nuestro, como si fuera la primera vez que grababa algo de nuestro perfil. De hecho, una vez en el estudio estábamos todos con la sensación de estar haciendo algo nuevo, de estar improvisando a la hora de tomar decisiones porque no encontrábamos un referente claro en nuestra música. De siempre me han comparado con Russian Red, de todos modos, pero me da la sensación de que la prensa utiliza mucho ese recurso: si eres una chica joven que canta sus propias canciones en inglés, ya tienes que ser como Russian Red. Cuando hacía canciones en formato acústico puedo llegar a encontrar alguna similitud (en cuanto a formato), pero el sonido de MOW de este último año no tiene nada que ver con eso.

Fuiste soltando singles de a uno, y el EP que sacas ahora incluye esas tres canciones y dos más. ¿Por qué hacerlo de esta manera? ¿No te sientes identificada con el formato de disco largo, como pasa con la gente más joven?
Yo no me siento para nada identificada con el formato de disco largo, pero no es solo eso: Subterfuge se ha dado cuenta que eso no es lo que está funcionando. Yo, personalmente, aunque me encante un artista, nunca escucho un disco suyo: escucho una canción y luego otra de manera aleatoria, saltando entre canción y canción sin saber a qué disco pertenece cada uno. Sé que suena muy paleto, pero es la verdad.

Bueno, es la manera en la que se consume música ahora, por lo general. De todos modos, la mayoría de los artistas sí que hablan muchas veces de los discos largos como la representación del sonido de un momento, o con cierta motivación conceptual detrás. ¿Tú no te ves encontrando un concepto detrás de un grupo de diez canciones?
Es que yo creo que la gente se ha vuelto muy vaga, y yo me incluyo dentro de esa gente. Quizás antes fue un poco radical: sí que hay artistas que me gustan mucho y escucho sus discos enteros y sé a qué disco o época forma parte cada canción… pero son tan pocos, quizás son tres. Es absurdo aspirar a ser uno de esos grupos para otra persona. Creo que ahora mismo puedo generar más emociones mostrando canciones por separado que obligándome a preparar un repertorio más amplio para cumplir con los cánones de la industria.

De todos modos, reunir estas cinco canciones en un EP sí que le da cierto cuerpo. ¿Por qué no dejarlas como singles, sin ese cuerpo pseudo-conceptual que le da el EP?
Esto fue algo más mío: sí que veía que estas cinco canciones tienen cierta relación, forman parte de una misma época creativa. Creo que luego cambiaré y haré otras cinco o seis canciones que representen un momento común. O quizás son diez o doce y forman parte de un disco largo, no lo sé. Pero de todos modos me gusta más la idea de ir mostrando canción por canción, porque si saco el disco entero la gente vaga como yo se quedará con el single que se elija o con la primera canción del disco, y al final la obra va a perder profundidad. No quiero abrumar a la gente con muchísima información a la vez.

En las letras y en los títulos de las canciones hay cierto sarcasmo de fondo. ¿Te gusta esa idea de ser como “sarcásticamente seria”, con tanto de melancólico como de irónico?
Me da vergüenza que todo sea muy serio. Por eso me gusta quitarle hierro al asunto.

¿Pero es una representación de ti también?
Sí. Yo soy un poco eso: soy muy tímida, hay gente que puede verme como alguien serio, pero me da vergüenza la gente súper intensa que se lo toma todo tan en serio. Y yo no quiero dar esa imagen. Y para no darla, evito hacer una canción melancólica con una letra súper seria y ponerle de título RIP porque me da vergüenza (risas).

Dices que las canciones “hablan del paso de la adolescencia a la madurez”. ¿Dirías que es uno de los temas que puede llegar a englobar estas cinco canciones?
Hasta hace poco me daba la sensación de que seguía siendo adolescente aunque tenía bastantes más años que los adolescentes. Y le di vueltas a ese tema: tenía la impresión de que había empezado a madurar mucho más tarde que la gente normal, era como un animal que andaba por ahí y que empecé a “pensar” muy tarde. Por eso creo que al hacer una canción con 20 años suena como si la estuviera haciendo una niña de 14 años. Creo que, ahora, visto desde la distancia, veo que las canciones tienen un punto naif, como de adolescente adulta o al revés.

¿Crees que a través de las canciones conseguiste una madurez que no te la veías?
No creo que sean canciones que hablen de la transición en sí, sino más bien que son canciones que me han ayudado a mí a ver lo tonta o lo pava que era antes. Si ordenas las canciones cronológicamente sí que sirven como diario, como de ir ganando en madurez y quitarme esas cosas de niña tonta poco a poco.

Entre las referencias que has comentado mencionas a Lana Del Rey, Sucre, Angel Olsen… ¿Te ves en esa onda? ¿No te da miedo que se te encasille en la “languidez” de este tipo de artistas?
No me da miedo, porque si se me encasillase ya le daría yo la vuelta a todo para sonar diferente y que ese encasillamiento pierda sentido. Sí que creo que todo el mundo, o al menos a mí me pasa, cuando empieza a componer una canción tiene referencias, cosas a las que le suena más o menos parecido; pero cuando luego entran los canarios a aportar lo suyo, teniendo otras referencias, la canción pierde esa referencia del principio. A mí me gusta mucho hablar de Angel Olsen, pero cualquiera que ponga una canción mía y otra de ella no verá tan claras esas similitudes.

Sí encontré cosas en común con algunas listas de Spotify que hiciste: Sevdaliza, San Holo, La Chica… gente que juega con cadencias medio urban o indietrónica pero con una estructura de canción pop.
Sí creo que lo que yo hago tiene bastante de ese sonido. Pero son artistas de los que igual me gustan solo una o dos canciones, pero que entre todos sí que consiguen crear un universo sonoro particular, que creo que es el mío. Sí que tengo esa atmósfera medio urbana muchas veces…

Y acercándote tanto a la música urbana, ¿te ves haciendo trap o algo parecido a ello?(Piensa un momento) Quizás en alguna canción en concreto sí que puedo llegar a acercarme a ese sonido, pero sería algo más concreto, más circunstancial: no me veo como una artista “potencialmente trapera”, por decirlo de alguna manera. Los chicos de la banda siempre me van intentando encaminar para que el sonido de MOW tenga coherencia, porque si fuera por mí cada una haría guiños a una cosa diferente.

Hay algún vídeo que sobrevive en internet con un formato muy acústico tocando en directo en el Búho Real, muy de cantautora. ¿Te ves lejos de aquello? ¿Crees que tus canciones de ahora cuando las tocas en acústico hacen justicia?
Me cuesta despegarme de todo aquello, la verdad. Al fin y al cabo, así es como hago las canciones; y cuando llevo escuchándola cien veces, una vez que empezamos a vestirla y meterle cosas me cuesta despegarme de lo que era esa cáscara inicial. No creo que en acústico pierda, o al menos no es que vea que la canción empieza a ser buena cuando le agregamos otros sonidos. Me gustan tanto de una manera como de otra, pero asumo que en algunos casos son completamente diferentes. Lo que pasa es que incluso cuando tocaba en el Búho Real en formato acústico, y antes de que los chicos de Solo Astra comenzasen a acompañarme en el proyecto, yo ya estaba jugando con incorporar matices electrónicos, como experimentos.

“La gente que conozco de fuera de España reacciona mejor, les llega más, les gusta más que a los de aquí”

De momento se ha hablado de ti más desde medios extranjeros que españoles, a pesar de que sí has tenido mucha repercusión en reproducciones y te apadrina un sello que conoce todo el mundo. ¿Por qué crees que de momento en España no has sido tan hype como sí lo estás siendo fuera?
No sé por qué pasa esto. Hay una razón obvia, que es la del idioma, que en España muchas veces es difícil cuajar con canciones en inglés. No sé las razones detrás de eso. Aquí parece que hay que seguir haciendo canciones como Loquillo (sin tener nada en contra de Loquillo)…

¿Pero en tu cabeza MOW tiene una vocación más internacionalista que estatal?
Si me pongo a imaginar, veo el proyecto más fuera que dentro de España. Pero no sé si es porque me gustaría que fuera así o porque realmente veo que tiene más potencial fuera de aquí que dentro. Me haría muchísima ilusión poder hacer giras internacionales. La gente que conozco de fuera de España reacciona mejor, les llega más, les gusta más que a los de aquí. Los que me escriben más emocionados son los que no viven en España. Supongo que hay una mezcla de eso; y no sé si incluso inconscientemente estoy haciendo canciones para dirigirme hacia ese público de fuera…

¿Pero te sientes una incomprendida aquí? ¿Tienes miedo de que te pase como a las Hinds?
Creo que es un poco pronto aún. Pero sí creo que cada país tiene una tendencia de cosas que gustan en cada sitio. Por mucho que se hable de la democratización de internet, cada región tiene unos gustos tipo en general: sabes que el techno en Berlín tiene mucho más arraigo que en otro sitio, que en Francia está el electro-pop, y en España funcionan canciones más pop-rock. No creo que España sea el sitio de mi música, pero no me siento una incomprendida: también sé que hay gente a la que le gusta.

¿Y crees que hay grupos afines, una escena o un circuito para tu música por mucho que pueda ser minoritario?
No me siento parte de nada. Los chicos de Solo Astra sí que tienen un circuito más concreto, el de la psicodelia, y se conocen entre los grupos que forman parte de ello y son amigos, incluso. A mí no me pasa eso con nadie: no sé si es porque soy una antisocial o porque si de verdad no existe, no me he visto en esa situación. Pero sí que hay proyectos, como PAVVLA, que creo que hace algo parecido a lo que hago yo. De hecho, a ella en España se la ve poco, pero cuando sale fuera tiene más repercusión. También lo que escuché de Ganges puede tener similitudes con lo que hago.

¿Cómo te gustaría que se mueva el EP en estos primeros meses, qué crees que va a pasar?Me encantaría que a la gente le gustase y pudiese salir fuera de gira. Me da la sensación de que tengo un montón de cosas que aprender: quiero poder manejar las cosas yo y no tener que pedir ayuda a la gente sin saber ni cómo explicarme. Quiero entender cómo funciona mi música, tener más el control (espero que no suene muy nazi) y poder hacer yo las cosas, tener más autonomía. Me da la sensación de que tengo todo un poco fuera de control…

¿En qué sentido?
Pues que no sé bien qué estoy haciendo. Lo hago, pero no sé bien cómo ni sé cómo explicar en qué punto me encuentro ni cómo he llegado hasta aquí: no sé cómo funcionan las cosas técnica y metafóricamente. Tiene su puntito, también, como un rollo más natural, pero no puede durar así para siempre. Quiero tener la sensación de que lo que hago es mío y de que lo he hecho bien, que es algo que no siento del todo ahora.