Minor Victories es el resultado de juntar a un guitarrista de Editors (Justin Lockey), otro de Mogwai (Stuart Braithwaite) y Rachel Goswell, cantante de Slowdive. Cerrando el círculo está James Lockey (Hands Held Cine Club), que es quien a través del e-mail responde a esta entrevista. Fríos sintetizadores, letras oscuras, guitarras extra saturadas y un excelente trabajo en las baterías mezclando patrones sintéticos con percusiones reales, crean ambientes congelados en los que la delicada voz de Rachel Goswell nos remite a los pasajes más eléctricos de Slowdive y que tienen en los visuales de Hands Held Cine Club (proyecto de vídeo de los hermanos Lockey) su contrapunto ideal.

¿Os sentís cómodos cuando la prensa dice que sois un súper grupo?
Personalmente lo siento como algo muy raro. No entiendo cómo pueden decir eso. Somos una banda de gente muy simpática, así  que se podría decir que sí somos un súper grupo.

“Somos una banda de gente muy simpática, así  que se podría decir que sí somos un súper grupo”.

Teniendo cada uno de vosotros vuestros proyectos por separado, ¿cómo surgió la idea de montar Minor Victories?
La historia resumida es que en 2014 Justin pensó en hacer un álbum muy ruidoso, pero quería una voz delicada de mujer por encima. Él conocía un poco a Rachel porque habían coincidido en varios festivales europeos, y se pusieron en contacto a través de su agencia de management. A ella le encantó la idea pero estaba muy ocupada con la gira de Slowdive. Encontró tiempo para grabar las voces de “Out of Sea”, que fue una de las canciones que terminaron en el disco. A partir de ahí, todo fue como una bola de nieve. Necesitaban algunas guitarras, así que Rachel implicó a Stuart. Justin me preguntó si quería tocar el bajo en algunas ideas que él tenía, y si quería aportar algo a lo que estaba construyendo.

Escuchando el disco, nadie pensaría que no habíais coincidido en la misma habitación antes de entrar en el estudio. ¿Cómo fueron las sesiones de grabación?
No hubo una grabación tradicional al estilo de “toda la banda en una habitación”. Lo hicimos todo cada uno por su cuenta. Todos tenemos capacidad para grabar en casa, así que entre medias estaban nuestras familias, grupo, grabaciones de videos y nuestras propias vidas. Si tienes en cuenta la cantidad de grabaciones que han hecho cada uno de los miembros del grupo por separado es fácil saber que conocemos el proceso y que confiamos en las decisiones musicales, contribuciones y habilidades de cada uno de nosotros.
En tu caso, que estás centrado en tu proyecto de vídeo junto a tu hermano Justin, Hands Held Cine Club ¿cómo lo enfocaste?
Personalmente, pasaba de editar video a encender el ProTools o el Logic y grabar ideas o añadir las mías a las de los demás. Fue un momento muy excitante y sentí como un descanso. No fue nada complicado.

¿Cómo ha sido la experiencia de escribir canciones desde la distancia?
¡Estupenda! Sin ninguna presión. No teníamos ninguna restricción de tiempo, pudimos grabar tranquilamente. Nunca lo hemos discutido, pero había un sentimiento de confianza muy natural. No quiero sonar pretencioso pero todos somos buenos en lo que hacemos, así que confiamos los unos en los otros. No puedo explicar realmente cómo fue, pero simplemente sucedió. Supongo que la experiencia de Justin será diferente, porque él tuvo que juntar todas las partes y la mayoría de los arreglos.

Para un proyecto que nació en la distancia, el disco suena muy cálido. ¿Os llevaron mucho tiempo los ensayos antes de empezar a grabar?
¡No hubo ensayos antes de grabar! Todas las ideas se grabaron de manera individual y se enviaron a los demás para que añadieran sus partes. Finalmente, volvían a Justin, que era el encargado de unirlo todo y escribir los arreglos. No estuvimos todos juntos hasta el mes de marzo, cuando empezamos a ensayar para los conciertos.

¿Qué tenías en la cabeza cuando empezasteis con todo el proceso?
La idea era grabar unas pocas canciones, probablemente para lanzarlas en un EP que se distribuyera exclusivamente en digital, o hacer una tirada física corta en algún sello pequeño, y después ver qué pasaba. No teníamos pensado ni siquiera tocar. Supongo que la única ambición era hacer buena música, lo de montar una banda surgió después cuando nos dimos cuenta de que teníamos material para un disco fabuloso.

Los estilos musicales de cada uno de vosotros son bastante reconocibles. ¿Qué hace que cuando tocáis juntos sea mejor el todo que la suma de las partes?
Es difícil responder a esto sin preguntar a cada uno de nosotros por separado. No creo que Minor Victories sea mejor que Editors, Slowdive o Mogwai. Es algo diferente y ciertamente distinto para cada una de las personas involucradas, una oportunidad para escribir música que no necesariamente funcionaría en las otras bandas. En este disco, todos hemos llegado a algo realmente bonito mientras que escribíamos y grabábamos, ¡no había ninguna idea mala! No hubo reuniones ni conversaciones muy largas sobre cómo deberían sonar las cosas, simplemente lo hicimos.

¿Quedó alguna canción fuera del disco?
Recuerdo que al principio hubo algunas ideas muy buenas, riffs y patrones que no funcionaron en el disco, pero estoy seguro de que los retomaremos en algún momento.

Me parece muy interesante el trabajo con las baterías. ¿Cómo enfocasteis este instrumento en el disco?
Todas las baterías las hicimos entre Stuart, Justin y yo, así que se grabaron de diferente manera en sitios distintos. Las pistas de bacteria que grabé yo se hicieron en el studio de un amigo en Doncaster. A veces grababa la pista y otras eran simplemente patrones a los que hacíamos loops infinitos. Elegía las partes que más me gustaban y le mandaba los archivos a Justin para que trabajara en los arreglos o los incorporara a las canciones. Otras veces empezaba con una idea de bacteria o percusión, como en “The Thief”, que surgió a partir de un instrumento africano, el Mbira, con el que hicimos un loop y después añadimos una bacteria de verdad y un bajo muteado.

¿Habéis tenido invitados en el estudio?
Tenemos a Mark Kozelek, que co-escribió “For You Always”, un dueto con Rachel, y también a James Graham (The Twilight Sad), que aparece en “Scattered Ashes (A Song for Richard)”.

Una vez qu e el disco ya está terminado y disponible, ¿vais a salir de gira?
Haremos unos cuanto festivales y tocaremos en clubs. Hay muy buen ambiente con lo de tocar en directo. Todo el mundo en la banda es encantador y nos llevamos muy bien. No hay egos, sólo gente maja.

¿Qué relación tiene el proyecto Minor Victories con los visuales?
Tanto Justin como yo hacemos películas como Handsheldcineclub, de manera que era algo natural que termináramos grabando cosas para este proyecto. ¿Por qué íbamos a querer que alguien interpretara las canciones cuando nosotros mismos hacemos la música? Alguno de los visuales fueron una oportunidad para probar unas cuantas cosas que no podemos hacer cuando trabajamos para otra gente. Reduciéndolo a la esencia, se trataba de convertir lo mundano en extraordinario, que lo veas y pienses ¿qué está pasando allí? ¿Por qué está él ahí? Este es el tipo de material que me resulta más interesante, mucho más que una banda en una habitación repitiendo la misma canción cincuenta veces. Las películas, incluyendo “A Hundred Ropes”, “Film One” and “Film Two” se grabaron en Lancaster, donde yo vivo, en el sur de Yorkshire, y creo que es muy importante utilizar a la gente y el lugar como foco para la música.