Ya en los tiempos al frente de The Delgados, Emma Pollock disfrutaba de unas peculiaridades que, amparadas por una encantadora discreción, le permitían lucir como una interprete diferente. La escocesa publica ahora su tercer disco en solitario, “In Search Of Harperfield” (Chemikal Undergound/Popstock!, 16), en el que extiende con lógica el legado de su añorada banda. Unas canciones que la vocalista presentará en directo durante los meses de marzo y abril en Barcelona (12 marzo, La Capsa del Prat de Llobregat), Zaragoza (13 marzo, Centro Cívico Delicias), Ourense (30 marzo, La Salvaje), A Coruña (1 abril, MAC) y Madrid (2 abril, Café Berlín).


 

¿Qué hay de inédito en “In Search Of Harperfield” (Chemikal Undergound/Popstock!, 16) con respecto a tus dos anteriores discos de estudio? ¿Cuáles son, en tu opinión, las principales novedades que incluye este trabajo?
Creo que las canciones son más grandiosas, más expansivas y tal vez más atemporales. Los arreglos también han sido muy importantes: me refiero al uso de los arreglos para dar consistencia a las canciones, pero también a la sensación ambiental que crean en temas como “Clemency And Monster In The Pack”. También hay momentos de pop explícito como “Parks And Recreation” o “Don’t Make Me Wait”, que son muy divertidos de tocar pero a la vez mantienen esos arreglos lujosos.

¿De dónde ha venido la inspiración en este disco? ¿Qué te ha motivado a la hora de componer estas nuevas canciones?
Bueno, siempre estoy escribiendo… siempre, no importa que más esté haciendo. Estas canciones fueron escritas durante los últimos cuatro años ¡y todavía tengo las demos de algunas en mi teléfono! Las escribí como canciones completas, dejándolas listas para arreglarlas en el estudio. Una gran parte del álbum fue escrito mientras mi madre estaba muy enferma. Eso influyó en el motivo de muchas de las letras, y también la historia familiar, como “Intermission” o “Cannot Keep A Secret”. Supongo que el anterior álbum, “The Law Of Large Numbers” (Chemikal Undergound, 10), fue más de un álbum de banda, con un sonido más simple y directo. Este nuevo disco tiene una gama más amplia de colores y sonidos, y la textura está realmente adaptada a las canciones.

Precisamente quería preguntarte por esos arreglos de corte clásico que incluye el disco ¿Qué te impulsó a incluir este tipo de instrumentación como forma de rematar las canciones?
Supongo que se remonta a la época de The Delgados, cuando utilizábamos arreglos de cuerda para crear densas melodía que impulsasen al acompañamiento, sumergiendo así al oyente por completo. La suma de todas las diferentes texturas crea un sonido dinámico. Tanto las canciones íntimas como las más potentes funcionan igual de bien con arreglos de cuerdas. Es un sonido tan puro… Disfruté especialmente trabajando en “Intermission” y viendo como se convertía en una grabación tan maravillosamente eficaz ¡Fue escrita en el piano, grabada con cuerdas y yo a menudo la toco con la guitarra en los conciertos!

“In Search Of Harperfield” (Chemikal Undergound/Popstock!, 16) también cuenta con apropiados cambios de ritmo que impiden que el oyente se relaje… ¿Querías hacer un disco evidentemente cuidado pero que a la vez tuviese nervio intrínseco?
Sí, creo que eso está en la propia composición. Me encanta escribir progresiones de acordes impredecibles y un poco sorprendentes, y también cambiar el ritmo de vez en cuando para mezclar las cosas. El oyente puede sorprenderse al principio, pero es de esperar que eso haga que la canción sea más interesante… No tienes que seguir únicamente patrones predecibles. Para mí de eso va la música: encontrar algo único y arrebatador utilizando las mismas herramientas que cualquier otro escritor.

Siempre has tenido una gran personalidad interpretativa, concretamente una que sin presunciones ni grandes alardes, luce como tremendamente peculiar y diferenciable ¿Qué crees que te hace “única”? ¿Cómo definirías tu forma de interpretar?
¡Eso que dices es precioso! Lo único exclusivo que tiene un intérprete son sus canciones. No puedo “actuar” en el escenario porque me sentiría muy poco natural. Sólo quiero concentrarme y ser transportada por la música, así que me esfuerzo en permitir que eso ocurra en el escenario. Trabajar con grandes músicos ayuda a ello: puedo centrarme en lo que estoy haciendo, dejar que los demás hagan lo suyo y seguiremos sonando compactos. Ahora también me gusta tocar en solitario. Lo hice durante unos años y ahora he recuperado la técnica. Al principio fue difícil, pero ahora me siento más cómoda conmigo misma y espero poder seguir dándole suficiente dinamismo a las canciones acompañada solo de guitarra.

El caso es que tu ejecución vocal siempre ha resultado irresistible: tan cercana como poderosa… ¿Cómo alcanzas ese equilibrio?
Esa es una pregunta difícil de responder. Supongo que canto lo más natural posible para mantener un buen tono. Es algo que he intentado desarrollar durante los años, pero no era tan expresiva con The Delgados como lo soy ahora en solitario. Creo que ahora me concentro en mi voz más que antes, sobre todo desde que canto para mí misma y puedo oír mi propia voz mucho más. Es muy importante no cantar demasiado y hacer un uso tan dinámico de la voz como sea posible.

Al final, tu caso es un ejemplo del triunfo del buen gusto latente en una relativa discreción (me refiero a que tu música no contiene aditivos ni elementos artificiales) ¿Qué efecto persigues en una canción cuando compones?
Una vez más… ¡Gracias! El objetivo es siempre hacer la mejor canción que haya escrito nunca. Cuando escucho música de otros artistas a menudo me maravilla lo eficaz que una canción puede llegar a ser, pero dudo de que sea capaz de reconocer eso cuando me siento a escribir mis propias canciones. Es difícil definir una gran canción, y sin embargo cuando la oímos todos sabemos que lo es. Es algo con un gran gancho o una gran fuerza o la atmósfera… o incluso algo imposible de definir. Eso es lo que busco cada vez que escribo.

¿Dirías que tu carrera en solitario es una continuación lógica después de la disolución de The Delgados? ¿Resultó complicado pasar a publicar en solitario o fue un paso natural sin demasiada dificultad?
Sí, creo que es una buena manera de decirlo. Tuvimos una progresión como banda que ahora se transfiere a mi carrera en solitario. Fue difícil al principio. Todavía quería tener una banda alrededor para ayudarme a dar cuerpo a las canciones, y me llevó un par de años desarrollar la confianza necesaria para empezar a organizar las canciones por mi cuenta y hacer más trabajo en el estudio, en lugar de depender de otras personas. Como artista en solitario la figura del productor es muy importante para mí, y el trabajo de mi marido Paul Savage ha sido absolutamente brillante en este nuevo disco. Él me ayudó a dar forma a su sonido global, y sin embargo le dio un carácter distintivo a todas las canciones.

¿Cómo recuerdas todos aquellos años con The Delgados y cómo crees que ha cambiado la industria musical desde entonces? ¿Añoras algo de aquella época?
Nos divertimos mucho (¡la mayor parte del tiempo!) e hicimos muchas cosas juntos. Giramos por Estados Unidos un montón de veces, y lo mismo pasó con Europa y Reino Unido. A veces era muy difícil afrontar las relaciones dentro de la banda, pero eso pasa en uno u otro momento en todas las bandas. La música siempre te mantiene unido. Lamento no haber prestado más atención y dormir demasiado en el autobús de la gira ¡Creo que debería haber pasado más tiempo paseando por las ciudades que hemos visitado, pero cuando eres más joven tiendes a perder el tiempo!

“La música va de encontrar algo único y arrebatador utilizando las mismas herramientas que cualquier otro escritor”

El movimiento del Britpop os pilló sólo de refilón… En realidad, a pesar de estar por allí en los 90, la prensa no llegó a meteros en el saco ¿Cuáles crees que fueron los motivos? Hubo otras bandas que, como vosotros, hacían música que no era estrictamente Britpop pero que en cambio tuvieron su “trozo del pastel”…
Esa es una bonita manera de decirlo. Sí, llegamos de la nada como una banda escocesa de garage (en nuestros primerísimos inicios) e influenciados por grupos americanos como Pavement, etc., mientras que en el resto del Reino Unido todo giraba en torno al Britpop y al sonido Inglés de Blur, Oasis y Pulp. Siempre me pareció que teníamos más en común con la escena de Estados Unidos, y no tanto con la de la Inglaterra de ese momento. Esto siempre ha sido un poco peculiar, porque habitualmente ha habido una afinidad entre bandas escocesas y los Estados Unidos, pero por el contario la escena musical de Londres tiene muy poco que ver con lo que está pasando en Escocia.

¿Os hubiese gustado formar parte de aquello, desde un punto de vista popular o habiendo obtenido mayor atención por parte de la prensa?
Hubiese sido precioso conseguir mayor atención para vender más discos y que así todo hubiese sido más fácil para la gente de nuestro sello Chemikal Underground y, por supuesto, para nosotros mismos. Pero el objetivo principal siempre fue escribir la música que queríamos y poder vivir con eso en el futuro. En realidad nunca nos identificamos con el Britpop. Me pareció algo tremendamente impulsado por los medios, y ni siquiera parecía ir sobre música. Blur escribieron canciones mucho mejores que “Country House”, pero fue la única que se escuchaba en ese momento. Yo era una gran fan del disco “This Is Hardcore” (Island, 98) de Pulp, y sin embargo salió unos años después de todo aquello. La canción que daba título al disco es fantástica.

Lo digo porque tengo la impresión de que fuisteis un grupo muy respetado, pero que quizá no consiguió toda la atención o repercusión que por calidad merecíais… ¿Tienes esa misma sensación?
Sí, la tengo, pero eso es algo tan común entre tantas bandas… No teníamos mucho dinero apoyándonos, y nuestro sonido al principio realmente nos marginó, ya que estaba bastante poco producido. Conseguimos cierto reconocimiento con los discos “The Great Eastern” (Beggars Banquet, 00) y “Hate” (Mantra, 02), pero incluso entonces todavía estábamos considerados exclusivamente como una banda indie y era difícil irrumpir en la corriente manistream. Lo más difícil para una banda es verse a sí misma tal y como la ven los demás. Tal vez tardemos años en entender cómo nos percibían los demás

¿Cómo es actualmente tu relación con Alun Woodward? ¿Te ves trabajando con él en el futuro?
Veo mucho a Alun, pero realmente ya no toco música con él. Todavía está implicado en Chemikal Underground, y recientemente ha escrito una banda sonora para una película de David Street llamada “Battle Mountain”, que gira en torno al ciclista escocés Graeme Obree y su obsesión por batir el récord mundial de velocidad. Deberías echar un vistazo al trailer en Vimeo, es realmente fantástico. La banda sonora saldrá publicada en breve en Chemikal Underground. Todavía tengo que ver la película completa, pero espero hacerlo a lo largo de este año.

Escocia siempre ha sido un país especialmente dotado para el pop ¿Cuál crees que es el motivo?
Parece que tenemos nuestro propio oasis particular en Escocia. Glasgow está lo suficientemente lejos de Londres como sentir que tenemos una identidad propia. Escocia siempre ha tenido su propia identidad, y artísticamente aún más, sobre todo desde el referéndum de independencia. Por supuesto la buena música empezó a emerger en Escocia hace décadas, pero la escena pop realmente comenzó a despegar en la década de los ochenta, con una enorme cantidad de bandas como Simple Minds, Altered Images, Deacon Blue, etc. Aunque no todas las bandas que han surgido en Escocia desde entonces tienen el perfil de estos artistas tan grandes, artísticamente todos ellos son muy válidos y únicos, y su sonido sobrevivirá como el fondo de catálogo de la creciente Glasgow ¡Hay música surgiendo en todo el país, pero parece que Glasgow produce una cantidad desproporcionadamente grande!

En unas semanas estarás girando por España ¿Qué clase de conciertos vas a ofrecer? ¿Qué debe esperar el público que acuda a verte en directo?
Sí, estoy deseando volver a España para tocar. Esta vez va a ser en formato dúo, sólo otro músico y yo. Los dos solos podemos hacer una muy buena selección: las canciones del nuevo disco son muy flexibles y por lo tanto se pueden tocar con pocos instrumentos. Voy a tocar un buen número de canciones del nuevo álbum, pero también unas cuantas más antiguas de mi época de solista.