Mesodesma Project es una ecléctica banda que tiende puentes entre géneros de latitudes alejadas entre sí. En su autoproducido EP de cinco temas, “Hombre del espacio”, rinden pleitesía a Morphine y lanzan guiños al Bowie más sideral. Emilio Vidanski, bajista y creador del proyecto responde a nuestras preguntas.


¿Qué significa exactamente Mesodesma, un término que suena a científico o a espacial así a bote pronto?
Mesodesma es el término científico de la Macha, un molusco típico que vive en las costas del Pacífico de América del Sur, donde se encuentran mis raíces. Cuando buscábamos nombres para la banda me puse a leer la información de los productos de la despensa para ver si encontraba algo interesante. Pues llegue a esta lata que había comprado en el super y me atrajo el nombre científico que además, también tenía algo parecido a un nombre espacial.

¿Qué background tenéis los miembros de la banda?¿En qué otras formaciones musicales os habéis curtido además de en Mesodesma?
El saxofonista, Juan Tamayo, ha grabado y girado con La Cabra Mecánica, Iguana Tango y con varias bandas de jazz, de flamenco y big bands. El teclista, Ale Fer, ha sido integrante de la banda de funky Watch Out y ha tocado en bandas de jazz y funk. El batería, Iván Vaquero, estuvo en una banda que versionaba a Black Sabbath y luego se dedicó a tocar en bandas de jazz. Yo, que soy el bajista, he tocado en bandas de stoner como Craneón y en bandas de rock progresivo y de grunge.

¿Se hace difícil que cohabiten en el mismo saco estilos como el latin-jazz, el rock progresivo, la psicodelia o el hard-rock? ¿Tenéis que utilizar calzador para que las melodías encajen o surgen de forma más bien natural y no de forma rebuscada?
Cuando escuchas y bebes de muchos estilos, no se hace difícil componer y fusionar la música. Nace todo por ósmosis. Cuando componemos con el batería, siempre lanzamos melodías y figuras musicales que nos gustan, muy ligadas al jazz rock de Crimson, al blues más clásico o al afrobeat, y así vamos componiendo los puentes, riff y vamos generando ideas. O en algunas ocasiones se me ocurre una melodía y le vamos dando vida con el batería y el saxo. Creo que es muy natural nuestro estilo de composición. Nos gusta tocar en directo porque nos sentimos más libres y así grabamos los temas en el estudio. Somos lo más sinceros posibles al momento de expresar la música y eso se transmite en los temas.

¿Cuántos trabajos tenéis hasta la fecha?
Con esta formación (bajo-voz, órgano, batería y saxo) sólo hemos publicado el EP CD. Hemos querido publicar 5 temas para ver la reacción de la gente que no ha ido a nuestros conciertos. Y la verdad que esta ha sido muy buena. Incluso en el ambiente del jazz que es muy cerrado y perfeccionista. Antes la banda tenía un guitarra pero no funcionó, ya que a la mayoría de los guitars que probaron no les molaba fusionar diferentes estilos. Sin embargo, alcanzamos a grabar un EP con guitarra, pero de forma muy artesanal. Seguramente estará rulando por ahí.
Luego de dos años de tocar por garitos fueron abandonando la formación los primeros integrantes del primer Mesodesma Project. Aprovechando este impasse le propuse a Iván (que le conocía de la escuela ESMUVA) ponernos a improvisar en la sala de ensayo y tocar los temas que había compuesto. El había venido a nuestros conciertos y le molaba el estilo. En un golpe suerte logramos dar con Juan, el saxofonista, quien nos planteó dejar sin guitarra la formación y tirar más hacia Morphine. Así nació la segunda versión de Mesodesma. Tras algunos bolos, grabamos unas pistas que le dejamos a Ale, que además de teclista es técnico de sonido. Escuchó los temas y comenzó a introducir sonidos de Hammond. A excepción de este EP y la primera grabación, hasta ahora nos hemos centrado más en tocar en vivo en garitos, en cohesionar el proyecto musicalmente, que en meternos en el estudio. Cosa que va a empezar a cambiar porque nos estamos planteando un segundo EP ya que dejamos cinco temas afuera del que acabamos de publicar. Nos ha picado el bichito de grabar .

“Somos el sonido del mar. Podemos ser la reverberancia de la concha del molusco más pequeño hasta el golpe en la arena de la ola más poderosa”. ¿Os atrae mucho el mar? ¿A que es debida esta atracción?
Cuando miras el mar y lo escuchas, sientes una tranquilidad inmensa, una libertad mental que te aleja de los problemas cotidianos y de la selva de cemento. Te calma y te llena de fuerza para pensar más claramente. Cuando está agitado nos atrae por su poder y fuerza, esa potencia que tienen sus olas. Claro, el mar puede ser tranquilo pero de repente te golpea. Es una fuerza incomprensible y eso nos gusta. Creo que la música es muy similar al mar porque genere esa paz interior o te lleva a niveles muy altos de conciencia. La música es mejor que cualquier droga y puede sanar el espíritu.

A propósito del deceso de David Bowie hace escasas fechas a vosotros también os atrae el espacio a tenor del título “Hombre del Espacio”. ¿Habéis avistado ovnis o vivido fenómenos paranormales alguna vez? ¿Qué os sugiere el espacio?
No hemos tenido experiencias paranormales, aunque a veces los amplis hacen unos sonidos raros (jajaja). Creo que la música hoy en día es una experiencia paranormal, teniendo en cuenta lo difícil que es vivir de la música y sacar adelante un proyecto independiente que no tenga que ver con el mainstream. Sí te puedo decir que cuando tocamos en directo nos transportamos a otra galaxia. Sobre el espacio, es como el mar y el desierto. Es un ente hermoso,   pero inabarcable y misterioso. Eso es lo que nos atrae que es infinito y la música te puede ayudar a viajar por ese camino espacial.

Contadnos así en breves líneas como fue vuestra última grabación y si hubo alguna anécdota curiosa en el estudio.
La grabación fue en directo. Nos planteamos esta modalidad porque nos gusta la frescura que expresa la compenetración de los instrumentos, de los músicos en directo. El hammond se grabó en la casa del teclista. Los temas los teníamos muy claros e hicimos 3 tomas por cada uno de ellos. Elegimos los mejores y pa adelante. La verdad es que es muy jazzero nuestro estilo de grabación. Como lo hacían los músicos de los 50 o 60. Unos buenos micros y a grabar.
Una anécdota : En medio de la grabación, alguien del estudio tocó un botón que dejó la pista de la batería con un sonido defectuoso y tuvimos que grabarla de nuevo. Casi nos da in infarto cuando nos dimos cuenta, pero logramos salvar la grabación. En eso hay que felicitar a Iván que es un batería muy versátil, que comprende completamente la teoría mesodésmica. Y a Ale que es un crack en el estudio.

Cinco años dan para mucho ¿Qué es lo más divertido y por el contrario lo más dramático que os ha ocurrido durante este quinquenio de carrera?
Lo mejor es conocer a gente que se involucra en tu proyecto y cree en él, pese a la dificultad de que el estilo no cuaje en la audiencia o en los medios mainstream. Además, tocar con músicos que saben componer y conectan muy bien con lo que estás creando, es una pasada. Es la felicidad total. Lo peor es tocar ante 5 personas. Eso nos ha pasado en algunos bolos donde incluso, dejando la entrada libre, la gente no se pasa. Pero lo importante es que luego vuelven y así vamos sumando una legión de fans. Aunque nos apena un poco que la gente no tenga esa cultura de ver conciertos de bandas locales que tienen una propuesta diferente, más underground, que mostrar. Y hay muchas bandas en Madrid y en España que son muy buenas pero que finalmente se pierden en el limbo de la indiferencia. La gente prefiera meterse a beber en una discoteca o acudir a conciertos masivos o escuchar bandas tributos antes que descubrir nuevas tendencias musicales.

Rendís homenaje a Morphine en “A Head With Wings” ¿Tocáis alguna versión de algún artista que os apasione en vuestro repertorio habitual?
De Morphine tocamos tres temas de su disco más conocido y creativo, “Cure For Pain”. También hacemos temas de Radiohead y de John Zorn, porque son de nuestro rollo, y no tienen miedo a probar estilos diferentes. Estamos preparando una versión de Depeche Mode ahora.

¿Cuál es la filosofía de la banda?
Gozar con la música e intentar traspasar eso al público. Otra parte de la filosofía de la banda es no cerrarse ni encasillarse en un único estilo musical. Nunca sabes cuál va a ser la fórmula mágica que toque la fibra del público.

¿Habéis participado en algún festival o sois más una banda de clubs pequeños y espacios en los que la cercanía se impone?
Somos de garitos más pequeños porque así la relación con el público es más cercana. Hay mejor feedback. Pero ¡claro que nos encantaría tocar en un festival! Que nos llamen, estaríamos encantados…jajaj … no es chiste.. Llámennos, ajajaja.

¿Qué planes tenéis a corto plazo?
Seguir tocando en directo, grabar otro disco y continuar por el camino que nos hemos trazado que es dejar una impronta musical distinta sin miedo a probar y fusionar todo lo posible. De hecho, el próximo 18 de febrero tenemos la presentación del EP en la Sala Clamores. ¡Estáis invitados!