Dave Grohl es alguien grande. Sigue siendo alguien grande. Y todo lo que presenta puede llegar a ser muy recordado, como ocurre hasta el momento con Foo Fighters. Aunque la sombra de “The Colour And The Shape” –y la de Nirvana- es muy larga, él sigue esforzándose en “Echoes, Silence, Patience And Grace” (Sony BMG) por exprimir su creatividad.

Cuando empiezas una entrevista y los protagonistas arrancan hablando del tiempo es que has hecho algo mal desde el principio. Una mirada equivocada, un apretón de manos demasiado rudo… algo. Dave Grohl y Chris Shiflet descansan en un sofá y parecen divertirse hablando sobre la tromba de agua que ha caído en Ámsterdam, ciudad en la que nos hemos citado, esta mañana. La excusa que motiva nuestra charla es la publicación de “Echoes, Silence, Patience And Grace”, que verá la luz a finales de septiembre, un disco que engloba las dos caras que la banda ofrecía por separado en su anterior trabajo, “In Your Honor”: por una parte los temas acústicos y por la otra los eléctricos.

“Cada disco de los que hemos publicado hasta ahora es diferente y es el mejor a su manera”

Ahora, ambos espíritus parecen haberse fundido en un único álbum en el que las canciones adquieren un carácter inaudito hasta la fecha en el repertorio del cuarteto estadounidense. “Para presentar el anterior disco primero hicimos una gira eléctrica y después una acústica. En esta faceta fuimos ocho sobre el escenario, con acordeones, violines, etcétera, y resultó una lección para la banda. Nos abrimos a un nuevo concepto de grupo y nos dimos cuenta de que hay vida más allá de la formación clásica de cuatro componentes”. Vamos, que se han cansado de hacer discos de rock al uso y han decidido reinventarse en la medida de sus posibilidades, aunque estemos hablando todavía de un disco de rock, pero con matices. Con seis largos a sus espaldas, el líder sigue afirmando que estamos ante su mejor trabajo.

“Tampoco te vas a pasar la vida gritando. Creo que está bien explorar nuevos territorios también en cuanto a mi voz se refiere”

“Es una sensación buenísima cuando acabas un disco y crees que es el mejor, pero cada uno de los que hemos publicado hasta ahora es diferente y es el mejor a su manera. Con éste me da la sensación de que musicalmente y, en cuanto a sonido, hemos alcanzado cosas a las que no pudimos llegar con el resto”. Y es verdad que “Echoes, Silence, Patience And Grace” ofrece una mayor variedad de sonidos, de manera que, en ocasiones, da la sensación de que estamos ante unos nuevos Foo Fighters. Guitarras acústicas, pianos o teclados son elementos a partir de los que los americanos juegan con nuevas sonoridades. “Lo que tengo claro es que no voy a salir al escenario con un gran piano de cola y vestido de blanco. Sólo llevo tocándolo en serio un año, pero creo que intentaré tocarlo en directo. No sé cómo funcionará, pero lo intentaré”. En todo caso, no cabe duda de que, de una forma u otra, Foo Fighters siempre han sido una banda de melodías, de estribillos, de singles radiables y, en definitiva, de fácil escucha. Ahora, en cambio, algo ha cambiado en la forma de cantar de Grohl, quien parece preocuparse por dar cuerpo a las mejores melodías posibles. “Tampoco vas a pasarte la vida gritando. Creo que es positivo explorar nuevos territorios con mi voz. Sigo siendo tan fan de Metallica o AC/DC como antes, pero ahora mismo no estoy en esa onda por lo que se refiere a mi propia música”. A lo largo de su carrera, Foo Fighters se han caracterizado por sacarle el máximo de jugo posible a cada uno de sus discos, llegando a extraer unos cuatro o cinco singles. En este caso, la primera escucha no resulta tan sencilla, por mucho que ambos guitarristas vean doce singles en “Echoes, Silence, Patience And Grace”. No hay más que escuchar “The Ballad Of The Beaconfield Miners”, con su carácter country algo acelerado y algo difícil de digerir para el público europeo, o “Strange Things Have Happened”, con un poso blues al que no estarán acostumbrados sus seguidores de toda la vida. En el momento de la entrevista, el cuarteto acababa de llegar de actuar en Live Earth, el festival contra el cambio climático que se ha celebrado en distintas ciudades del mundo, así provechamos para interesarnos por cómo suenan las nuevas piezas sobre un escenario. “En realidad tocamos cinco canciones que todo el mundo conoce porque solamente teníamos veinte minutos. De todas formas, hemos probado varias canciones en algunos de los shows que hicimos hace poco en Estados Unidos y han funcionado bastante bien”. De todos modos, es de suponer que la gente continuará reclamando los hits de “The Colour And The Shape”, segundo disco de la banda que acaba de reeditarse aprovechando el décimo aniversario de su lanzamiento. “Evidentemente, no es una cuestión que haya salido de nosotros, sino más bien de la compañía. Aun así, supongo que está bien que la gente que en su momento no pudo disfrutar del disco, pueda comprar ahora la versión remasterizada”. Lo dicho, que nadie espere de “Echoes, Silence, Patience And Grace” un disco lleno de melodías, guitarras distorsionadas y voces controladamente rabiosas, porque ni Dave Grohl ni sus compañeros están en esa onda.