Marky Ramone lleva escrita en el rostro la historia del punk. El batería con más solera de cuantos han pasado por los Ramones se suelta la lengua en “Punk Rock Blitzkrieg: Mi vida en los Ramones (Planeta, 15). Nos encontramos con él a orillas del Manzanares para hacer un repaso de su trayectoria. Sin sensacionalismos. En carne viva.

Teniendo en cuenta que tanto Johnny (“Commando”) como Dee Dee (“Lobotomy: suriving the Ramones”) publicaron en su momento sus respectivas biografías, ¿Crees que todavía quedan aspectos que no conozcamos de los Ramones?
Bueno, realmente mi libro no trata sólo sobre los Ramones. Es un libro sobre mí, sobre mis experiencias personales. Necesitaba hacer balance y creo que cuento muchas cosas interesantes. Cinco años antes de entrar en la banda yo ya estaba tocando con otra gente. Además quería plasmar también mis opiniones sobre todo tipo de cuestiones: políticas, sociales… sobretodo es un libro acerca del paso del tiempo.

Empecemos por el principio entonces… ¿Qué te llevó a meterte en esto? ¿Por qué decidiste ser batería?
Mi primer interés en la música llegó cuando era muy pequeño. Como a todos los niños me encantaba ver los dibujos animados en la televisión… joder ¡Pasaba horas delante de la tele! Un día, entre programas infantiles, aparecieron los Beatles. Me quedé alucinado. Me encantaron. La música, las pintas, los cortes de pelo… todo. Era tan pequeño que pensaba que eran dibujos animados (risas). No me parecían personas de verdad. Yo quería ser como ellos. Mi favorito era Ringo, así que creo que sencillamente por eso empecé a tocar la batería.

De todos modos tú primer grupo, Dust, era más bien proto-heavy ¿Qué te aportó aquella experiencia en tu trayectoria?
¡Muchísimo! Entonces no lo sabíamos, pero fuimos una de las primeras bandas de heavy metal. Nuestro primer disco (“Dust”, 71) se publicó antes incluso de que el primero de Black sabbath llegase a Estados Unidos. Lo más parecido que había a algo así en nuestro país eran grupos como Mountain o Blue Cheer, mucho más blues. En esa época definí mi forma de tocar la batería. Estaba muy influido por Keith Moon, Mitch Mitchell, Ginger Baker….

Poco después te adentras en la escena punk de Nueva York, ¿Cómo recuerdas el ambiente en la ciudad en aquella época?
Sí, me metí en todo el meollo (risas). Fueron unos años interesantes, con una escena musical increíble. Primero hice una audición para tocar la batería con los New York Dolls, justo cuando murió Billy Murcia. Estuve a punto de entrar, pero al final cogieron a Jerry Nolan… afortunadamente (risas). ¡Qué diferente hubiese sido la historia si aquello llega a funcionar! En su lugar acabé tocando con Wayne County, que era un travesti de verdad. En aquella época todavía no se llamaba Jane. Era uno de los primeros travestis que hacían rock… Era un poco cursi, pero tenía canciones muy chulas. Tocábamos mucho en el CBGB y el Max’s Kansas City, allí conocí a toda la gente de la escena: Blondie, Talking Heads….

“Si tanta gente conoce y ama a los Ramones es gracias a otros grupos”

Y a Richard Hell…
¡Claro! Con Richard grabé “Blank Generation” (Sire, 77), que es un disco seminal del punk. Hubo un momento en que parecía que aquello iba a ir lejos. Fuimos de gira a Reino Unido, tocamos con The Clash. Todos amaban a Richard: Joe Strummer, Johnny Rotten, Billy Idol… Pero de pronto todo eso se esfumo. De la noche a la mañana Richard llegó y me dijo que ya no quería volver a salir de gira. Creo que hubo muchas fricciones con la discográfica y demás, pero sobre todo era por las drogas. Hell era un yonki. Estaba muy metido en la heroína y así no se puede llegar a nada.

Es entonces cuando finalmente pasas a ser un Ramone ¿Cómo te lo propusieron?
Me lo propuso Dee Dee. Eramos buenos amigos desde hacía mucho tiempo, nos conocíamos del barrio desde jóvenes. De hecho, Dee Dee venía a menudo a ver los conciertos de Dust. En aquel momento, Tommy (batería original) decidió dejar la banda y dedicarse a producir, quería ver como era el negocio desde el otro lado del cristal. Yo creo que lo que le pasaba es que estaba harto de que el resto de la banda se metiera con él. Siempre se reían de él, le ponían motes… Además a Tommy siempre le gusto el folk y el bluegrass… igual ese era el principal motivo por el que se metían con él (risas)

¿Cómo reaccionaste cuando te lo dijo?
¿Qué cómo reaccioné? Pues encantado. Los Ramones eran sin ninguna duda la banda más cool de Nueva York… junto con Kiss (risas). Además me sabía todas sus canciones y ya entonces vestía igual que ellos (risas), así que era perfecto.

¿En que punto te encuentras la banda cuando te incorporas?
Pues en un momento de transito muy interesante. Y no sólo por la marcha de Tommy. Hasta entonces habían publicado tres discos: “Ramones” (Sire, 76), “Leave Home” (Sire, 77) y “Rocket to Russia” (Sire, 77). Tres discos estupendos, sin duda. Marcaron totalmente lo que es el sonido de los Ramones. Pero necesitábamos más. Llegar más lejos. Añadir más elementos a la música de los Ramones para conseguir sonar en la radio y que nos conociese más gente. El primer disco que grabé con ellos fue “Road To Ruin” (Sire, 78), que por primera vez incluye guitarras acústicas y algunas canciones que duraban más de tres minutos (risas). Queríamos llegar a más gente.

Supongo que por eso grabasteis la película (“Rock N’ Roll High School”, 79) ¿Cómo surgió esa idea?
Pues fue Roger Corman, el productor, quien se puso en contacto con nosotros. En un principio pensaban hacer algo totalmente diferente. Querían hacer “Disco High school”, con música Disco y tal. Pero alguien debió darse cuenta de que aquello iba a ser una basura y en su lugar decidieron hacer “Rock N’ Roll High School”. ¿Y qué banda representaba mejor el rock ‘n’ roll en 1979? Pues obviamente los Ramones. Al menos eso es lo que nos dijo Roger (risas). Nos pareció una idea muy divertida, además de una oportunidad para llegar al gran público.

Phil Spector os conoció por la película y se interesó en producir vuestro siguiente álbum “End of the Century” (Sire, 80), ¿Cómo os tomasteis aquello?
Fue muy raro (risas) ¿Phil Spector quiere trabajar con nosotros? Joey estaba emocionado. Él siempre había sido muy fan de las Ronettes, las Crystals y todas sus producciones. supongo que Phil percibió esa influencia. Tenía unos planes muy ambiciosos. Quería aplicar su “wall of sound” a los Ramones, conseguir que realmente sonáramos como las Ronettes. Normalmente tardábamos 3 semanas en grabar un disco y con él estuvimos 6 meses. Utilizó todo tipo de efectos avanzados de producción, amplificaciones… modernizó el sonido de los Ramones.

Hay mucha división entre los fans e incluso entre los miembros de la banda sobre el resultado…
Sí, es verdad. Cuando salió muchos puristas del punk dijeron que aquello no eran los Ramones. Johnny siempre despotricaba contra él. Pero yo creo que es un gran disco. Tiene algunas de nuestras mejores canciones: “Do You Remember Rock ‘n’ Roll Radio?”, “Chinese Rock”, “Danny Says”… Yo creo que cualquiera que lo escuche ahora puede ver que es un buen disco. Personalmente, me siento muy agradecido de haber podido trabajar con él. Es el mejor productor que hemos tenido y su disciplina de trabajo nos aportó mucho.

De todos modos la relación con Phil Spector fue un tanto “accidentada”, por decirlo de algún modo. ¿No llegó a amenazaros a punta de pistola?
No. Eso es totalmente falso. Es basura sensacionalista. No tengo ni idea de dónde salió esa historia. La he oído cientos de veces, pero yo estaba allí y te aseguro que Jamás ocurrió. Nadie apunto a nadie con una pistola. Había pistolas en el estudio, porque Phil tenía licencia para llevarlas, pero obviamente nunca nos apuntó con ella. Nunca fuimos sus rehenes ni nada parecido. Y nunca obligó a Johnny a tocar un riff a punta de pistola. En serio, nunca ocurrió. Entendería que se contase esa historia sobre John Lennon o Leonard Cohen o cualquier otra persona, pero ¿sobre nosotros? Quiero decir, Phil era un tipo intimidante en muchos sentidos, pero en fin… nosotros éramos cuatro macarras de Brooklyn. De ninguna manera se hubiese atrevido a meterse con nosotros. Es verdad que tanto Dee Dee como Johnny se sentían un poco intimidados por él, pero creo que era más porque no le entendían, no porque le tuvieran miedo. Joey y yo le comprendimos mejor.

“El único de los cuatro que nunca fue adicto a nada fue Joey… Con la heroína es imposible. Dee Dee arrastró ese problema desde el principio… y se lo llevó a la tumba”.

Ahora sabemos que Joey y Johnny estaban prácticamente en desacuerdo en todo… ¿Cómo fueron capaces de estar juntos en una banda durante tantísimo tiempo?
Porque sabían que lo que tenían juntos, los Ramones, era algo muy grande. Realmente no se soportaban, tenían formas de ver la vida totalmente diferentes. Joey era un liberal y Johnny era muy derechas. Además ya sabes que Johnny se casó con el amor de juventud de Joey y eso tampoco ayudó. Durante los últimos años prácticamente no se hablaban. Pero supieron seguir adelante y gracias a eso tenemos un montón de discos geniales.

¿Cómo te posicionabas tú en ese conflicto?
Pues con cierta equidistancia… aunque por mi forma de pensar siempre estaba más cerca de Joey. Realmente Joey no era una persona conflictiva. Pero tampoco quiero juzgar a Johnny… cada uno es como es. No quiero entrar en sensacionalismos ni nada de eso. Algunas personas no se llevan bien y ya está. Ellos nunca se llevaron bien y no pasa nada, así es la vida. Los Ramones éramos una banda de hermanos y a veces los hermanos se llevan mal. Lo importante es que cuando subíamos al escenario éramos capaces de dejar todo eso a un lado y dar un buen concierto.

Imagino que otros conflictos eran más difíciles de obviar, como los problemas de alcohol y drogas…
Desde luego. El único de los cuatro que nunca fue adicto a nada fue Joey… Con la heroína es imposible. Dee Dee arrastró ese problema desde el principio… y se lo llevó a la tumba. Yo tuve la suerte de dejar el grupo durante una temporada y ahora llevo casi 30 años sobrio.

¿Te fuiste por voluntad propia o te echaron?
No, no, ¡me echaron! (risas), pero me vino muy bien. En aquel momento estaba jodiendo mi vida con el alcohol. Estuve fuera de la banda entre 1983 y 1987. Durante ese tiempo pasé por dos rehabilitaciones y eso fue lo que me salvó. Me puse serio conmigo mismo. Me dije “Marky, basta ya de gilipolleces”. En esos años me puse a trabajar como repartidor en bicicleta y también trabajé demoliendo edificios. Todo eso me sirvió para centrarme y dejar el alcohol para siempre.

¿Cómo surge la posibilidad de volver a la banda? ¿Era lo que tú tenías planeado?
Yo quería estar en los Ramones, pero no quería destruir mi vida. Así que hasta que no estuve totalmente rehabilitado y totalmente seguro de que no iba a recaer ni siquiera me lo planteé. En aquellos años Richie tocaba la batería con ellos, pero tuvieron algunos problemas con él, así que me propusieron que volviera. Recuerdo perfectamente aquel momento. Como entré en el estudio para grabar “Pet Sementery”, que es una de mis canciones favoritas de los Ramones.

Poco después de tu regreso es tu amigo Dee Dee el que se marcha definitivamente de la banda…
Sí. Dee Dee se convirtió en Dee Dee King (sonríe). Quería hacer Hip-Hop. Era lo que le gustaba en aquel momento y decidió hacerlo… sé que todo el mundo piensa que aquel disco es horrible, ¡pero tiene algunas canciones que no están tan mal!

¿La ausencia de Dee Dee fue uno de los motivos para que finalmente decidieses dar la banda por finiquitada?
Mira, llevábamos tocando varias década y hay que saber decir adiós. Hicimos una gran despedida en Lollapalooza, con un montón de invitados, gente de Pearl Jam, Soundgarden, Lemmy de Mötorhead… Creo que fue lo mejor. Tengo un gran recuerdo de aquel momento.

Desde entonces, los Ramones se han ido revalorizando cada vez más y ahora todo el mundo os considera una de las bandas más importantes de la historia del rock ¿Cómo te hace sentir eso?
Pues muy agradecido. Por desgracia soy el único que puedo continuar disfrutándolo. Los demás se han ido. Tres de cáncer (Joey, Johnny y Tommy) y otro de sobredosis (Dee Dee). Lo más bonito es que otras bandas nos consideren una influencia. Al final si tanta gente conoce y ama a los Ramones es gracias a otros grupos. Porque nos nombran en entrevistas o porque nos eligen como modelo a seguir: Green Day, The Offspring, Rancid, Metallica, Red Hot Chilli Peppers… bueno, los Ramones siempre hemos sido un grupo de grupos. Ya en su momento fuimos una gran influencia para los Sex Pistols, The Clash, The Damned… todo el punk británico. En los Estados Unidos tardamos más… bueno varias décadas (risas), pero llegamos.

Tú sigues llevando el legado de los Ramones al directo con tu banda Marky Ramone’s Blitzkrieg, ¿No te cansa continuar en la carretera después de todo este tiempo?
Pues no, porque es mi vida. Es el sentido de mi existencia. No me planteo dejarlo. Quiero seguir hasta que el cuerpo aguante. Como Frank Sinatra. Hasta que realmente no pueda más. Necesito tocar en directo, estar en contacto con los fans… es mi responsabilidad. Pero además es que me apasiona. Ojalá pudiera hacerlo siempre.