Supernova(Autoeditado, 2015), disco de debut de los pamploneses Los Graves, supone un excelente punto de partida para que, desde un pasado que siempre se pretende actual y vivo, se alcance un rock’n’roll que no debe necesitar el tiempo como medida. Suena a historia del rock, pero a la vez suena a ellos mismos, un grupo con ideas claras, amor por lo buscado y un embriagador conocimiento de lo que se traen entre manos. Así que nos ponemos al habla con ellos para que nos lo cuenten por sí mismos.

Los Graves se forman en 2013, pero, ¿venís de otras formaciones, hay historia musical previa?
Gipo: En mi caso siempre he tratado de tocar con alguien independientemente de hacer directos o no. Es algo que me aporta mucho… Con los grupos con los que he tocado y hecho muchos directos son Los Supermirafioris y en Super Big Mama…

Pablo: Siempre he sido un músico que ha trabajado con muchas formaciones desde hace por lo menos más de 15 años. He colaborado al lado de músicos de la talla de Osvi Grecco (guitarra solista de Ariel Rot), Maestro Reverendo (Gran Wayoming), Totó Munilla (El gusto es mío), Carlos Montesano, etc… También he estado colaborando con grupos como Zutik!, Rojo Vivo Reggea Band, Matti en Rne3, Amor de Tokyo (360 festival) y actualmente también formo parte de Chit Chat Sex Band junto al mítico dj productor Iñaki Kreator y Samuel Fich, de escena electrónica underground.

Pet: Yo tuve un grupo seminal cuando tenía 15 o 16 años. Y digo seminal porque nunca llegamos a tocar en directo. Desde entonces me convertí en un músico solitario. Siempre he hecho canciones.

Cristina Martínez formaba parte de la primera encarnación. Dani Ulecia produce. Pero vuestro estilo se antoja alejado del de El Columpio Asesino. ¿Los vasos comunicantes en una ciudad como Pamplona están muy interconectados?
Pet: Más de lo que podrías imaginar. Pamplona es muy pequeña. Con los Columpios, con Dani y con la mayoría de músicos de rock’n’roll de la ciudad tenemos una bonita y noctámbula relación de amistad. Musicalmente, guardamos una escasa relación.

Gipo: Los vasos comunicantes en el caso que expones son la amistad que tenemos entre nosotros, en estilo es obvio que no nos parecemos.

Pablo: Ha sido un verdadero placer el poder trabajar con Cris y Dani. Muy buenos artistas y grandes personas.

Hablando de Pamplona, siempre parece tener la capacidad de sacar grupos con planteamientos musicales inquietos. Tanto por los músicos, como por los sentimientos inquietantes que producen. Desde los ya seminales Los Bichos, hasta los actuales Monte del Oso o Juárez incluidos. ¿Cómo veis la escena por allí, cómo la vivís?
Gipo: Siempre ha habido gente haciendo música. Conocidos y no conocidos, buenos y malos, con mayor o mejor gloria, que me gustan y que no me gustan… Ahora siento lo mismo… Respecto a las salas, casi siempre hemos tenido que salir fuera a ver lo que más nos  interesaba… por cercanía a Donosti, Bilbao, Vitoria, Zaragoza y pueblitos en donde había gente inquieta que organizaba buenos conciertos. Sin ir más lejos, en el Ilargi tuve la suerte de ver a los Ramones etc… La serie B que se hacía en Pradejón, los súper conciertos que había en la sala En Bruto de Zaragoza… En fin, que siempre tuve la sensación y la ofuscación de que en mi ciudad no se hacía nada, salvo en ocasiones. Hoy gracias a la nueva sala Zentral tenemos oportunidad de ver grupos más gordos y sobre todo gracias mil al Nebula. Tenemos una gran afición a meternos en su sótano… todo resulta muy cercano.

Pablo: Yo ahora veo una variedad más amplia de grupos en cuanto al estilo y actitud.  Sobre todo más underground y menos comercial.

Primer gran acierto, vuestro nombre. Su significado en castellano es interesante, pero todo adquiere un espléndido doble sentido con el correspondiente en inglés, muy cercano además a postulados garageros. ¿Cómo se os ocurrió, de quién fue la genialidad?
Pet: A mí siempre me ha flipado el garage revivalista de los 80, incluida su iconografía. Las portadas de Protrudi o de los recopilatorios “Back from the grave”, con ese estilo comiquero bastante hijodeputa. Sugerí varios nombres, antes de ver la luz. Gipo también lo vio enseguida. Inicialmente iba a ser en inglés, The Graves, pero preferimos enfatizar el juego de palabras idiomático.

Uno comienza a escuchar “Pride”, y a pesar de esas guitarras de surf desértico, la voz rasgada y los ritmos intermedios le acercan más al garage que a otra cosa. Pero con “Revenge is all around” toca recular y volver a la idea del rock americano. ¿Cuántas almas conjugáis, cómo se llevan unas con otras?
Pet: No es algo premeditado. Supongo que lo que nos interesa, permeabiliza. Después, sale de forma natural. No pensamos en estilos, pero nuestros gustos van inevitablemente hacia el garage, el rock’n’roll, la psicodelia, el surf, el pop o el punk, así que en las canciones aflora todo eso. Creo que un modelo de conjugación de almas diferentes es The Sadies, banda de cabecera, sin duda.

Pablo: Por supuesto que en Los Graves hay un gran abanico de estilos, pero esto no quiere decir que sea un “batiburrillo”. Para nada.

Y la presencia de Lou Reed y The Velvet Underground es también más que bienvenida en vuestro sonido. Incluso en vuestra canción más arrebatadora de primeras, “Mirror in love” ¿Es buscado el amparo del llorado cabrón?
Pet: En absoluto. Si el fantasma de Lou aparece en las canciones no es porque lo hayamos invocado. Como le ocurrirá a muchísima gente, Lou Reed forma parte de nuestras vidas y emociones. Que aparezca su espíritu en alguna canción es un honor.

Pablo: Es un halago que en cierta medida recuerde a Lou. Para mí, es un verdadero temazo.

“Heat” es una canción capaz de instalarse en la cabeza y repetir continuamente el riff sobre el que cabalga. Y tanto en ritmo como en entonación vocal, no está alejada, y uno enseguida lanza cables, con las cosas que anda desarrollando en los dos últimos discos un tipo como Kurt Vile. ¿Lo teníais en mente? ¿Seguís la actualidad, cómo valoráis el momento musical?
Pet: Nunca se nos hubiese ocurrido la comparación. Personalmente, creo que Kurt Vile es uno de los mejores “cantautores” actuales, un magnífico creador de canciones. Es posible que cuando hice “Heat”, estuviese bastante colgado con el disco “Smoke ring for my halo”, pero, desde luego no éramos conscientes de esa similitud. Respecto al momento musical actual creo que las cosas más interesantes se escuchan en garitos pequeños y de mala muerte. Estoy al tanto de lo que se hace, pero sin un excesivo interés. Me sigue interesando más el pasado. Pero me encantaría descubrir cada día a un grupazo nuevo actual.

Pablo: Yo echo de menos que las discográficas no apuesten más por grupos noveles.

“Supernova” tiene un irrefrenable halo sixties, posiblemente llevado por el francés y esos ecos, aunque sean imaginarios, a Gainsbourg y Birkin, acentuados por la voz femenina. ¿Cómo surgió lo de cantar en francés? ¿Hasta qué punto los ecos del pasado son parte del presente y del futuro?
Pet: Esta canción parte de un tema instrumental surfero, como muy cinematográfico. Cuando lo llevamos a la sala de ensayo, pensamos que le vendría bien un texto medio hablado y en francés. Escribí la letra en castellano y Gipo la tradujo, con la colaboración de nuestra buena amiga francesa Maud Roussel. A mí siempre me han encantado las canciones dialogadas chico-chica. Me flipa Gainsbourg, pero también Lee Hazlewood y Nancy Sinatra o Ike y Tina… Pero en ese momento, creo que la influencia procedía más del dúo francés actual The Limiñanas –pese a que en Los Graves no hay atisbo de electrónica–, que bebe directamente del inabarcable maná sonoro que es Gainsbourg.

Gipo: Sin duda los culpables fueron los Limiñanas.

Vosotros mismos os definís, y es realmente certero: en vuestros sonidos hay surf, psicodelia, garage, power-pop, paisley underground… ¿Es difícil establecer una línea roja entre el simple ejercicio de estilo y la propia personalidad con influencias bien asentadas?
Pet: Yo siempre he tenido muy claro que no quería estar en una banda de género, así que me gustaría pensar que en Los Graves no hay ejercicios de estilo. Creo que la comparación con el paisley underground es muy acertada. Y no tanto por el sonido, como por la actitud de bandas como Green on Red o The Dream Syndicate. Sus discos, de principios de los 80 suenan completamente actuales. Ellos también habían digerido un montón de influencias del pasado para catalizarlas en propuestas novedosas.

Pablo: Vente a un concierto de Los Graves y juzga por ti mismo.

Sin embargo, hoy en día las etiquetas también pierden sentido, ya que parecen usarse en demasía sin mucho ton ni son. No todo es garage ni psicodelia y a demasiadas cosas se les llama así. ¿Es tal vez un intento de conseguir el “prestigio”, dicho entre comillas, que da el underground, si es que éste da algo más allá de quebraderos de cabeza y el ego del malditismo?
Pet: Las etiquetas no dejan de ser lugares comunes. Cumplen su función: en el caso de la música, acotar verbalmente algo que va a entrar por tus oídos. Pueden ser por tanto vagas e imprecisas. Y creo que hay que ser muy majadero para etiquetarte con algo por su aureola maldita. Muy gilipollas.

¿Busca el grupo algún tipo de mensaje en las letras, entenderlas como algo más que un simple acompañamiento?
Pet: Yo me lo tomo bastante en serio. Normalmente utilizo sentimientos que he vivido para ponerlos en la piel de personajes ficticios. Los temas son los de siempre: amor, desamor, muerte, dolor, alguna más macarrilla y alguna más descarnada.

Cuáles son vuestros próximos pasos: conciertos, presentaciones, más grabaciones…
Pet: El 25 de diciembre nos estrenamos en la principal sala de Pamplona, el Zentral. Agradecemos desde aquí el gesto de El Columpio por invitarnos. Va a ser un día de Navidad muy divertido… Para entonces tendremos el disco en CD, una tirada pequeña. Nuestra idea es movernos en salas de capitales limítrofes para presentar “Supernova”. Llevamos ya meses trabajando en nuevas canciones, que son un puto cañonazo.

¿El disco es autoeditado? ¿Cómo veis el actual panorama discográfico en cuanto a sellos, posibilidades de edición, apoyos…? ¿Tendrá edición en vinilo, es algo que por música, estilo y posibles oyentes entra en vuestros planes?
Pet: Sí. Es autoeditado. Hay muchos sellos pequeños que aguantan como el bardo en el árbol esta enorme crisis de “la industria”. Por cierto y, hablando de bardos, queremos expresar  nuestro profundo agradecimiento a Iñigo Cabezafuego y Olaia, los padres de esa maravillosa criatura que es los estudios Color Hits, donde grabamos el disco y en donde metimos miles de horas de ensayo antes de mudarnos a otro local, el de Los Columpios (todo queda en casa!). Siempre se han portado genial. Afortunadamente ha vuelto el vinilo y ahí está nuestra guerra. Sí. Habrá un maravilloso LP.