A pocos días de su primera actuación en Madrid, la banda más buscada de la escena underground de Buenos Aires disfruta de un calor nada propio del mes de octubre en España, pero no parece importarles. Me reciben con camisas de flores estampadas las dos personas que ponen voz a Los Espíritus: Maxi Prietto y Santiago Moraes.

Antes de la charla, tomamos asiento y para mi sorpresa ninguna tabla de ouija preside nuestra mesa, tan solo patatas con salsa y cerveza fría.


Primera vez en España y ya habéis visitado Barcelona, Zaragoza, San Sebastián y Bilbao. ¿Cómo veis el público de aquí?
Fue muy distinto en todos lados. En Barcelona tocamos en la Sala Razzmatazz y estaba lleno de gente joven. En Zaragoza tocamos al aire libre, había una gran convocatoria de gente porque eran las fiestas y el ambiente era mucho más familiar. En San Sebastián fue algo más pequeño y en Bilbao hubo gente muy distinta a la que hubo en los otros lugares, era un público más adulto.

En los últimos años habéis crecido mucho en Latinoamérica y también en Europa. ¿Qué creéis que es lo que ha cambiado?
No tenemos ni idea, la verdad. Cada vez viene más gente a vernos y a nosotros también nos gustaría saber que ha pasado.

En el año 2013 os nombraron ‘Mejor Banda Revelación’ en Argentina. ¿Qué supuso este título en vuestra carrera?
Supuso mucho, porque antes de ese reconocimiento nos movíamos en circuitos más pequeños y después de eso, empezó a venir más gente a vernos, lo notamos mucho. Es muy importante en Argentina.

Agua Ardiente, está editado en la era de la música digital pero hecho para escucharse de principio a fin. ¿Cuánto valor le dais al concepto tradicional de álbum?
Le damos todo el valor, es la forma en la que nos gusta escuchar música a nosotros porque crecimos con eso. Podemos escuchar una canción sola pero después de haber oído el álbum completo.

El disco fue grabado en analógico y en vivo en el estudio. ¿Era vuestra intención sonar como las bandas de décadas atrás?
(Maxi) Sí, totalmente. Con Prietto, mi proyecto solista, hicimos un cuarteto de sonido tipo blues, con contrabajo y piano. Fuimos a grabar a un estudio que se llama El Attic, con el técnico Patricio Claypole, porque estaba muy metido en el tema de las cintas, los equipos antiguos y todo esto. Así que, después de esta experiencia, cuando le mostramos el disco al resto de los chicos, dijimos de volver allí.

Grabamos en vivo porque queríamos retratar el sonido del directo. Además, nos benefició a la hora de tocar las canciones en un recital, en los otros discos había muchas grabaciones y efectos y resultó más dificil pasarlas al directo.

“Nuestro planeta ya está diciendo basta y los fenómenos meteorológicos se ven por todos lados”

Vuestra canción La Rueda reflexiona sobre el trabajo y el consumismo descontrolado en el que vivimos. ¿A dónde se dirige nuestro mundo?
La letra alerta sobre cosas que son obvias. Los que controlan la economía en un país normalmente dicen: “hagamos mierda esta montaña” y no ven a la naturaleza como algo que cuidar, como algo que lo sostiene todo; mientras esa gente busque el petróleo, el oro y todo lo que da la tierra no van a parar.

Por otro lado, nuestro planeta ya está diciendo basta y los fenómenos meteorológicos se ven por todos lados. Esperamos que el mundo tome conciencia pero es muy complicado porque viene del poder, que está ligado a las corporaciones y a tener cada vez más plata. El hombre no toma conciencia hasta que no está en un peligro real y cercano, y en el fondo es normal, me pasa incluso con mi propia vida.

Las letras tienen un sentido reflexivo y poético. ¿De dónde vienen estas ideas?
Todo lo que uno vivencia, ya sea un libro, música, o una conversación, suma información y se te queda dando vueltas en la cabeza a la hora de componer.

De hecho una de las canciones de este álbum está basada en un libro
(Santiago)
Sí, la canción es Perdida en el fuego y está hecha después de leer un cuento que se llama Las cosas que perdimos en el fuego de la escritora argentina Mariana Enríquez. Lo he hecho en varias ocasiones, lo de componer algo después de leer un libro, me gusta contar cuentos o hacer referencias en las canciones, es algo que me divierte.

Blues, rock, psicodelia y aires latinos. ¿Qué artistas dirías que son antecedentes en el sonido de Los Espíritus?
El Kinto, de Uruguay, el folclore de Argentina como Atahualpa Yupanqui. Nos gusta el rock psicodélico de Jimi Hendrix, The Zombies, Thirteenth Floor Elevators. El blues tradicional de John Lee Hooker, Muddy Waters, Howlin’ Wolf o Lightnin’ Hopkins, y actualmente también estamos escuchando mucha salsa y música cubana. Realmente tenemos una mezcla de todo y hay cosas que metemos en los discos y cosas que no, las que no entran las dejamos en espera, pero el universo de Los Espíritus no tiene filtro.

Además, somos seis y no hay una voz que resalte sobre la otra, todos aportamos lo que sabemos y todo es bien recibido. Lo único en lo que coincidimos es que a todos nos gusta la música tradicional y de raíz.

Con este sentimiento misterioso que rodea a la banda. ¿Existe ritual antes de salir al escenario?
Sobre el escenario tiene que haber cerveza y jugo (zumo) para Fer. Solo eso.

Habéis trabajado de manera independiente desde el principio, ¿cambiaríais a una multinacional de ser una oferta con las mejores condiciones?
Creo que sería absurdo, porque ya nos acostumbramos a trabajar así, lo resolvemos todo de esta manera y es parte del grupo. De hecho, en la banda somos seis pero tenemos un séptimo integrante, Nacho Perotti, él se encarga de proyectar al grupo, armar las giras y está todo bien así.

Este es un medio español, ¿qué tal si nos decís algunos nombres que respetéis de la escena actual en Argentina?
Las Edades, Shaman Herrera y nombres de blues muy buenos como Las Sombras o Knei. La verdad es que la escena Argentina está muy bien ahora, salen un montón de bandas que hacen cosas interesantes. Han surgido muchos sellos, festivales y grupos como Nde Ramírez o Mi Amigo Invencible que están generando escena en otras partes del país. Se está empezando a repartir lo que antes estaba centralizado en la capital y esto explica que hay una movida tremenda en Argentina.

¿Qué planes tenéis para los próximos meses?
Nuestro último concierto de la gira es el de Madrid en la Sala Copérnico, después volvemos a Argentina pero haremos un minigira por el norte del país, en Tucumán, Salta y Jujuy. Luego iremos a Costa Rica, México y Chile, y ya en diciembre cerramos el año en el Estadio Malvinas Argentinas, en Buenos Aires. Este será el show más grande que hemos hecho nunca.