Hyde Abbey es una banda catalana formada hace seis años. Aunque su formación ha ido cambiando con los años, el grupo sigue en pie y los proyectos siguen adelante. Hace unos meses sacaron su último trabajo, “The Devil Spokesman”, en el cual cambian un poco el sonido respecto de los anteriores discos. Han tocado en dos Resurrection Fest y con grupos de la talla de Parkway Drive o Crisix. ¿Qué tienen estos chicos para que cada vez más gente conozca su nombre?

¿Qué tiene de nuevo y especial este último trabajo?

En este disco, a diferencia de los anteriores, solo hay un cantante. Se tienen que cubrir dos voces con una sola y creemos que se ha realizado bastante bien. Los temas nuevos, por tanto, están preparados en base a una voz. Ahora, estando solo una voz, hay temas en directo que es un caos porque están pensados para dos.

¿Creéis que las actuaciones en el Resu os han aportado algo? Es decir, ¿habéis notado que vendáis más discos o tengáis más fans desde entonces?

Hacer un festival grande siempre te da beneficios a nivel de fans y a nivel de autoestima también. Claro que se ha notado, aunque quizás no se ha notado tanto como en el primer Resurrection Fest, porque, en el primero, al ser más nuevos, hubo más público que no nos conocía. En este no se ha notado tanto; a nivel de “me gusta” de Facebook no ha subido como pasó con el primer festival o con Parkway Drive. Pero, a nivel de opinión de público, es mucho mejor. Además, del primero al segundo hubo una diferencia muy grande y es que tocamos en cartel y no en la pre-fiesta. Empezamos súper temprano en un escenario muy grande y había gente, pero no tanta como en la fiesta. El feedback con el público en la carpa es más recíproco porque te responden mejor: es el primer día, tienen ganas de festival, etc. A opinión general de personas que nos vieron, la reacción fue más positiva en este Resu que en el anterior. En cuanto a redes sociales, más en el anterior. También hay más gente que ya nos ha visto alguna vez y no pueden darle a “me gusta” a la página dos veces jaja.

Habéis tocado tanto en festivales grandes (Resurrection Fest), como en pequeños (Howling Fest). ¿Qué preferís vosotros?

Las dos cosas molan un montón. Nos lo pasamos bomba en los dos festivales. Son filosofías distintas. Vas al Howling para estar con los colegas, estar de fiesta y dar un concierto. Y el Resu mola porque es el Resu. Tocas en un escenario grande, tienes todo el equipo que te hace falta para tocar bien en directo, cosa que cuando tocas en sala no pasa. Te apañas como puedes en algunas salas. Todo tiene su qué. A nosotros nos gusta tocar en todos lados. Las salas pequeñas también molan. Yo (Presta) propuse Rocksound porque es un sitio al que he ido a un montón de conciertos. Pero quizás no era una buena opción para presentar disco o para ser en Barcelona. Si es en Oviedo, por ejemplo, pues sí, me vale, porque es gente nueva a la que le va a gustar tu música y va a estar ahí para hacer mosh y cricle pits porque es lo que le mola a este tipo de público y vas a estar con ellos y es lo guay.

¿Cómo os veis ahora respecto a cuando empezasteis en 2010? ¿Qué cambios apreciáis en vuestros trabajos desde entonces?

Pues quedamos tres ahora jaja. Si cuentas desde el EP que lanzamos antes de 2010 solo quedamos dos. Empieza siendo un grupo de colegas y a todo el mundo le parece bien porque vas al local, te tomas unas birras, tocas un poco y guay. Empiezas a tocar por tu pueblo, el pueblo de al lado, las fiestas mayores, etc. Pero cuando creces y hay que poner más compromiso…No es gente con poco compromiso, sino que es gente que no puede darle ese compromiso a la banda y son ellos mismos los que se van. Nosotros no hemos echado a nadie y no hay malos rollos. Pero cuanto más tiempo pasa y más creces, necesitas ser más constante con la banda. Cuando te haces mayor tema curros o novias hacen que todo sea más complicado de compaginar con la vida de uno.

¿Creéis que habéis conseguido un sonido “Hyde Abbey” en estos años o que seguís inspirados en vuestras bandas referente?

Son dos cosas a las que te voy a decir que sí a ambas. Sí que el hecho de que se haya cambiado la mano de composición (en los antiguos discos quien componía era el otro guitarra), el sonido sigue siendo Hyde Abbey desde los principios. De hecho, cuando escuchamos el “Hall of Shame”, que se editó en 2012, suena a Hyde Abbey. De hecho, seguimos tocando temas de ese disco. Pero siempre tienes a tus referentes, a tus grupos clave y quieras o no siempre te acaban saliendo cosas de lo que escuchas. Además, una banda en transcurso de X años tiene que evolucionar y es inevitable. Nuestro estilo de música es algo súper cambiante, incluso tus referentes varían. Es como si tu referente es Metallica, no me dirás que suena igual el “Ride the Lightning” que el “Death Magnetic”. Pues no. Todo esto es como una marea que va subiendo y va bajando según el qué. Este disco ha cambiado un poco. Es más rápido de tempos pero también tiene cosas más melódicas que el otro.

Hay muchas bandas que tocan el mismo género que vosotros. ¿Qué podéis ofrecer vosotros que no hagan los demás?

Yo creo que ahora mismo dentro del metalcore o el deathcore, España está viviendo una oleada de brutalidad. Hay bandas emergentes que maman mucho debandas que ya existen y que cuanto más bestia sean, mejor, cuanto más gordo y rápido suene, mejor, y nosotros nos separamos un poco de eso, porque sí que hacemos deathcore pero intentamos darle un punto melódico a lo que sale en España.