Luchadora infatigable, con sonrisa permanente y energía a prueba de bombas, Sharon Jones estuvo en España con The Dap Kings y nosotros aprovechamos para pedirle que nos dejara sus seis discos preferidos,


James Brown “Live At The Apollo”
(1963)

La presencia de James Brown en los sesenta intimidaba, con su piel brillante. Era puro soul negro, música negra, energía pura. Era el espejo en el que todos nos mirábamos, el verdadero soul survivor. Nunca existirá nadie como él y nunca habrá un disco como “Live At The Apollo”, que es pura dinamita.

Aretha Franklin “Amazing Grace” (1972)

Cuando Aretha canta gospel es cuando más me gusta, es su mejor registro. Su voz suena apasionada y ceremoniosa al mismo tiempo, como si fuese un ángel. Este disco es fantástico. Me gusta escuchar como suena la combinación de piano y voz. Es el reflejo del temperamento de un estilo que ha sido una gran inspiración para mí.



The Jackson 5 “ABC” (1970)

Ver a The Jackson 5 en televisión fue un impacto de grandiosas dimensiones, una auténtica revolución para muchos de nosotros. Descubrir a Michael Jackson, apreciar cómo cantaba y sobre todo como bailaba fue increíble. No ha habido nada como su irrupción en el mundo del pop.
 


Whitney Houston “Whitney”
(1987)

En la década de los ochenta muchas cosas cambiaron en el mundo del pop, y hasta diría que la música soul no pasaba por su mejor momento. Por ello estuvo bien que llegase Whitney Houston con su frescura y sus bonitas canciones. Recordar este disco es tener una buena muestra de lo que fue aquella época.

Amy Winehouse “Back To Black” (2006)

Tener a una chica así como ella tan cerca y con ese potencial fue privilegio, avivó de nuevo la llama de la música soul. Le tenemos que estar agradecidos. Era muy buena, tenía mucho talento, “Back To Black” es uno de los discos más importantes de la historia de la música.

Eli ‘Paperboy’ Reed “Roll With You” (2008)
En la misma línea que Amy Winehouse, pero en su versión masculina. Es un artista rebosante de energía, con un gran carisma y, aunque sea blanco, es un buen reflejo de lo que fueron los soulmen de los setenta. En este disco tenía una personalidad clara y muy arrebatadora.