Ya está aquí. Tras un buen puñado de doce pulgadas brillantes que han hecho que los indies vuelvan a bailar al son de la electrónica, James Murphy asesta la puñalada definitiva con un disco, “LCD Soundsystem” (DFA/Emi) que sintetiza lo mejor de la historia del pop a la vez que le da un empujoncito hacia adelante. El futuro de la música está en sus manos. ¿Te lo crees?

Es curioso, pero el responsable en buena medida del revival del rock bailable (dos de los discos señeros del estilo “Echoes” de The Rapture y “Gotham” de Radio 4 pasaron por sus manos) que nos ha perseguido estos dos últimos años haya sido el que más ha tardado en editar un álbum. Murphy, que nos atiende vía telefónica se explica. “Me llevó tanto tiempo hacer un álbum porque estoy muy ocupado con otras cosas. Colaborando con otros grupos, llevando DFA (Death From Above, su sello discográfico), tengo un montón de ocupaciones, y normalmente a lo último que presto atención es a mí mismo”. Si a eso le sumamos que la mayor parte del disco la ha grabado el solito, la cosa se aclara. “Si, la mayoría del disco la grabé yo. Y no, no fue duro, fue mucho más fácil que grabar con una banda. Cuando grabas con gente tienes que negociar con ellos y encima explicarles como tienen que tocar. A veces alguna persona me ayuda y hace una parte de la canción, no sé, si necesito una voz, o una guitarra determinada”. Lejos de querer aprovecharse de la coyuntura, Murphy edita su debut cuando las aguas ya están calmadas. Desde que editará el rompepistas “Losing My Edge” en el 2002, el líder e única cabeza pensante de LCD Soundsystem ha ido aumentado su leyenda gracias a su tarea como jefe del sello DFA (dirección compartida con su amigo Tim Goldsworthy), sus sesiones como DJ y sus contadas apariciones en directo. Entre ellas veinte minutos en el Primavera Sound de hace unos años y una antológica en el pasado Festival de Benicassim que los allí presentes tardaremos en olvidar.

“Cuando grabas con gente tienes que negociar con ellos y encima explicarles como tienen que tocar”

“Fue una de mis actuaciones preferidas del pasado año, con un público excelente. Perdimos nuestros instrumentos en el vuelo que nos llevó al festival. Así que los instrumentos con los que tocamos en Benicassim nos los prestaron Soulwax. Poco antes de salir al escenario estábamos en el backstage reprogramando las bases, los teclados… Nancy –Whang, teclista y vocalista de la banda en directo- estaba muy disgustada porque los teclados no eran de su estilo, pero por suerte el resto de equipo si que nos venía bien. Poco antes de subir al escenario estábamos aterrorizados. Pero ya te digo, fue mi show preferido de todo el tour”. Esa actuación de apenas cuarenta minutos nos puso sobre aviso de una cosa. LCD Soundsystem eran mucho más que una simple banda de música de baile. La cabecita de Murphy es un pequeño almacén de mil influencias que pueden surgir en cualquier momento. Buena prueba de ello son las nueve canciones que forman “LCD Soundsytem” un disco que defraudará a los que esperan doce “Yeah”. “Quería hacer un álbum que tocara diferentes palos y formatos. Me encantan un montón de tipos de música e intento con la manera en que toco en directo que la gente se prepare y sepa ver que no solo hago canciones de baile. También con el siete pulgadas ´Give It Up´ intenté poner sobre aviso a la gente, porque era un rollo totalmente diferente a lo que venía haciendo con anterioridad”. Operación esta última que ha repetido con “Movement”, una canción eminentemente punk que ha despistado a más de uno. No solo de música de baile vive el hombre. “No sé, es simplemente lo que quería hacer en ese momento. Y estoy convencido que mucha gente estará decepcionada, porque han escuchado ´Losing My Edge´ y ahora se encuentran con algo diferente. Puedo hacer singles claramente orientados a las pistas de baile y otros que no. Como ´Give it Up´ que es una canción que recuerda al punk de finales de los setenta. Y en el directo lo que me gusta es la energía”.

“Mucha gente miente sobre sus influencias y eso es algo que rebaja tu arte”

Eso sí, las sorpresas no se acaban con ese primer single, Murphy se tira de moto firmando un par de canciones-homenaje que nada tienen que envidar sus padres. La primera “Never As Tired As When I’m Waking Up”, una pequeña joya lo Beatles. “Esa es una canción que compuse yo solo en una noche sin intención de editarla, la hice con el piano que tengo en casa. Y esto pasó unos años atrás, cuando estaba trabajando en el disco de The Rapture. Estábamos acabando una de las canciones del disco, ´Open Up Your Heart´, y cuando The Rapture se fueron de mi casa hacia la madrugada, dejé todos los micros abiertos del estudio de grabación casero y me puse ha grabar todos los instrumentos que forman el tema. Cuando escuché la canción sólo con el bajo y el piano, sonaba de una manera. Pero cuando le añadí la guitarra era casi igual al ´Dear Prudence´ de The Beatles. Al darme cuanto de eso, decidí hacer una canción a lo Beatles. Al final hasta metí un solo a lo George Harrison. De ahí que no sea un homenaje premeditado, sino accidental. En principio no iba ser editada, pero Tim –Goldsworthy- le gustó un montón y me animó para que la publicase. Me dijo que sería un reto para mi crear un álbum donde esa canción encajara. De hecho eso se puede aplicar a todas las canciones del disco. Crear una casa para todas ellas en la que convivan bien y que en conjunto funcionen…” La segunda a ese visionario de la música que un día fue Brian Eno con “The Great Release”, la composición que cierra el disco. “Es una historia muy similar a la anterior. Cuando hice esa canción en el estudio era muy diferente. Al principio era muy rock, con guitarras, baterías, bajos y demás. Pero entonces decidí apagar parte de los instrumentos y lo que salió era una canción muy del estilo de Brian Eno. Me gustó y la dejé así”. Salvando estos dos accidentes, la cuota dance del álbum es la más numerosa. Hits no faltan: “Daft Punk Is Playing At My House” (donde al igual que en “Losing My Edge” vuelve a nombrar al dúo francés, “no los conozco de nada, bueno sí, los vi una vez, apenas unos segundos el pasado año en París y solo nos dijimos hola y ya está. Me gusta mucho su música y lo que representan. Buena y divertida música de baile”), “Too Much Love”, “On Repeat”, ·”Disco Infilrator” (“esa es la canción más antigua del disco, la grabé hace poco pero está escrita antes de ´Losing My Edge´. En n cierta manera habla sobre que soy un infiltrado en la música disco”) y “Tribulations”. Esta última un hitazo que descoloca por su sana orientación al electroclash, estilo hoy en día denostado -de hecho des del día de su creación-. Pero Murphy, que no le teme ni al mismísimo Bush, se atreve con todo. Su gran abanico de influencias se lo permite. “Eso es una cosa que me suelen preguntar muchas veces. La gente suele entrevistarme y quieren hacerme hablar mal sobre el electroclash. Y eso es algo que encuentro muy estúpido. La gente se cree que son intelectuales y que ellos son los mejores, los más auténticos… Y eso me suele volver loco porque algunas de las cosas surgidas del electroclash son muy malas, pero es un estilo, como todos, que también ha dado cosas buenas. Siempre hay un par de canciones, o par de grupos que son realmente excelentes. Y no importa el estilo, siempre pasa igual. El otro día estaba pensando que sería muy divertido sacar ahora en los Estados Unidos un recopilatorio con las mejores canciones surgidas del electroclash. Mis artista favoritos son Tok Tok vs Soffy O, pero sobre todo Crossover…” Come ven Murphy huye de lo cool como si le fuera la vida en ello. De hecho esa algo que demuestra en sus sesiones como DJ. Unas sesiones donde tienen cabida Joy Division, The Stooges, lo más granado del mutant disco o ese “I Feel Love” de Donna Summer que suele coronarlas. Toda una declaración de principios. “Si es verdad, la pongo casi cada noche que pincho, es impresionante. Creo que a veces los DJ´s se avergüenzan de poner canciones que son muy populares. La pinché una vez en un club francés muy chic, también puse ‘Around The World’ de Daft Punk. Eso fue cuando ya no estaban de moda y menos en París. La gente se cabreó mucho, se cachondeaban y pasaban de bailar. A mi no importa si la canción es cool o no, lo importante es que sea una buena canción y punto. Normalmente mezclo ´I Feel Love´ con el ´High State Of Consciouness´ de Josh Wink, algo que mucha gente considera inaceptable. De hecho esa canción de Josh Wink me inspiró a la hora de crear algunas bases para ´Yeah´“. Por cierto, ¿qué opinas de Giorgio Moroder? “No es uno de mis productores favoritos, pero considero ´I Feel Love´ una cumbre absoluta de la música disco. Del artista de la época disco que me siento más cercano y es una gran influencia para mi es Arthur Russell”. Como habrán notado en esta entrevista el cabecilla del sello DFA no tiene miedo de reconocer sus deudas con el pasado y sus fuentes de inspiración –algo así como un Tarantino del punk funk-. De hecho, Murphy basa su creación artística en un principio teórico poético. El propio entrevistado nos lo explica. “A la hora de componer canciones me baso en una teoría del arte conocida como ´The Anxiety Of Influence´ de Harold Bloom. Cuando uno crea tiene la ansiedad y la presión de no querer parecerse a nadie o nada de los que se ha hecho con anterioridad. Te da miedo ser como otro artista, ser igual, hacer lo mismo. Creo que es algo con lo que la gente está obsesionada. Mucha gente miente sobre sus influencias y eso es algo que rebaja tu arte y lo convierte en algo muy bajo. Yo no puedo sentir eso, así que cuando alguna canción que hago se parece a algo que ya ha sido creado, intento sentirme cómodo con ello y reconocerlo”. Quizás esa teoría le ha servido para conseguir su personal sonido. Una música que abrazando el pasado, crea nuevos caminos para el pop que del futuro. Sino, fijénse en las personales y tremendas percusiones, una de las señas de identidad de LCD Soundsystem, que pueblan sus canciones. Otro elemento novedoso creado a partir de influencias pasadas. “Mi principal influencia a la hora de crear las percusiones provienen, primero de Can, luego del ´Got To Give It Up´ de Marvin Gaye, una canción llamada ´Low Rider´ de War , Liquid Liquid, Tom Tom Club y de un montón de música disco que escucho habitualmente”.