El otrora líder de Pavement acaba de firmar su segunda entrega en solitario, “Pg Lib” o lo que es lo mismo, la segunda parte de su aventura con The Jicks, su banda de acompañamiento. “Pig Lib” es un disco más explorativo, psicodélico y progresivo, pero conserva el ojo que Malkmus ha tenido siempre para la melodía.

Cuando entrevisté a Malkmus hace dos años con motivo de su disco de debut en solitario era un hombre feliz. Uno tenía la sensación que el final de Pavement le había quitado un peso de encima y que ahora se expresaba sin ataduras, de forma optimista y relajada. “Stephen Malkmus” era un disco desenfadado, más pop que los últimos trabajos junto a Scott Kannberg, y reflejaba un nuevo estado de ánimo, un renacimiento del de Portland. Ahora vuelve con “Pig Lib”, sigue grabando con The Jicks, pero el nombre de la banda aparece esta vez en la portada. ¿Vamos hacia la consolidación de The Jicks en detrimento de ´Stephen Malkmus´ como solista? “Sí, quizás es hacia dónde nos dirigimos, yo me considero a mí mismo un miembro de The Jicks, pero aún estamos en ese punto en que yo aún me siento más cómodo con lo de ´ah, el tío de Pavement con su banda´, aunque nunca me ha gustado lo de ´& y el grupo´; Keith Richards &The Expensive Winos… suena un poco ridículo.

“Soy feliz ahora y era feliz en Pavement, pero al cabo de diez años necesitas un cambio”

Pero está Neil Young & Crazy Horse y funciona porque es una leyenda. También están todos los de los años cincuenta como Bill Halley & The Comets, Gene Vincent & His Blue Caps… es un poco irónico en este sentido”. Queda claro, sin embargo, que este es un trabajo más de grupo, con más desarrollos instrumentales, con más divagaciones respecto al tema de la canción, un disco, por decirlo así, más de local de ensayo que de estudio. “Estuvimos girando mucho el año pasado, y tienes que estar muy metido en la banda para esto… hemos conseguido un sonido de grupo y eso se nota, somos cuatro tipos tocando estas canciones, no son canciones de estudio, tocamos juntos complicándonos un poco la vida”. De todas formas es obvio que Malkmus sigue mandando, son sus canciones, por mucho que se diviertan tocándolas juntos. “Sí, yo hago las canciones, pero somos una banda, es como John Bonham en Led Zeppelin. No escribía las jodidas canciones pero era el jodido John Bonham, ¿entiendes?”. Claro, claro y entiendo que sus constantes referencias al rock de toda la vida evidencian unos gustos mucho más clásicos de lo que muchos fans de Pavement se atreverían a confesar. ¡The Grateful Dead, The Groundhogs! “Este disco es un poco una continuación, pero intentamos evitar el humor del disco anterior, quisimos hacer algo un poco más complicado y pensamos que estos temas más divertidos no funcionarían con esta música, aunque tampoco queríamos parecer demasiado serios. Hay un par de canciones en las que tocamos más tiempo, como una jam. Normalmente se improvisa sobre una repetición o un drone, como Godspeed You Black Emperor! que trata más de una atmósfera… pero otro tipo de jam es algo más matemático como The Grateful Dead o The Groundhogs, nos gusta esta música”. ¿Y qué crees que pensarán los fans acérrimos de Pavement que acaban de adquirir la reedición “Luxe & Reduxe” del “Slanted And Enchanted”? ¿Te molesta cargar con esta cruz? “Molesta un poco, pero no puedes hacer nada. Algunos fans de Pavement me seguirán y a algunos de ellos nunca les gustará lo suficiente lo que hago ahora. También es bueno tener un público nuevo, pero siempre llevas esa carga del pasado musical, es difícil para la gente escuchar lo que hacemos de una forma absolutamente natural. Mis amigos me dicen que es bueno y yo les creo”. De todas formas se te ve relajado, a tu aire, ¿tienes idea de por dónde irá la evolución musical con The Jicks, cómo será el próximo disco? “Sólo pensamos en el siguiente disco y en conseguir doce buenas canciones más que en términos de carrera. Creo que el próximo lo grabaremos en mi casa, sonará un poco más claustrofóbico, más denso, con guitarras más comprimidas, como las de Queens Of The Stone Age, aunque la voz quizás tendrá más melodía y será algo menos progresivo”. Stephen Malkmus me sigue pareciendo tan feliz e ilusionado como cuando hablaba de su primer disco. No parece el mismo que perdía la ilusión con “Terror Twilight”, el testamento de Pavement. “Bueno, soy feliz ahora y era feliz en Pavement, pero al cabo de diez años necesitas un cambio, las personas no podemos cambiar y están todos esos hábitos que te molestan de la gente con la que tienes una relación personal o profesional y que no se pueden cambiar. Si alguien me dice que cambie no sé qué hacer, yo soy así”.