La Sra. Tomasa no para. Después de pasarse casi tres años de gira continua en la que se han recorrido el país y media Europa presentando su primer disco “Corazón, Bombo y Son”, la joven banda barcelonesa nos presentan su sorprendente segundo trabajo, Nuestra clave. En él profundizan aún más en su personal combinación de los ritmos latinos más roots con la electrónica más avanzada.

Siguen siendo los mismos chavales que se subieron al escenario por primera vez y que han puesto patas arriba salas y grandes festivales a base de energía y profesionalidad. Lo han conseguido con un directo espectacular, festivo y que se ha convertido en su mejor carta de presentación. Los años de carretera les han permitido evolucionar y conseguir ese importante equilibrio entre mantener el respeto por las raíces y sumergirse en el futuro a base de electrónica cien por cien actual. Nuestra clave es, justamente, la perfecta muestra de lo que la banda es a día de hoy, pero según nos cuentan no fue fácil llegar hasta él.

En todo el tiempo que habéis estado trabajando en este nuevo disco, ¿ha cambiado mucho?
El proceso creativo nos pilló con la resaca de dos años de experiencias increíbles viajando y tocando, lo que hizo que nos costara encerrarnos a grabar. Hubo un trabajo previo que esbozaba más o menos la idea de lo que queríamos y a principios de 2016 teníamos el disco terminado. Pero decidimos darle una vuelta más, ya que no nos convencía. Descartamos temas, otros los empezamos de cero y aprovechamos el esqueleto de muchos otros para vestirlos o redefinirlos. El resultado representa una evolución y ha sido un aprendizaje a todos los niveles, organización, definición como banda, convivencia, procesos, cooperación, etc”.

“Nuestra idea es que el concierto sea un trayecto en el que principio y fin estén interrelacionados, pero trazando tramos de dinámicas con distinto color e intensidad”.

Este nuevo disco se diferencia bastante del anterior, ¿qué representa este segundo disco en vuestra carrera?
Creemos que lo más importante que nos aporta este disco (refiriéndonos estrictamente a nosotros mismos) es un punto más de madurez. El resultado representa una evolución y un aprendizaje a todos los niveles (organización, definición como banda, convivencia, procesos, cooperación, etc.). Refiriéndonos al sentido estricto de la pregunta, musicalmente supone un paso más allá en cuanto a la idea que motivó en un primer momento la creación de la banda: hacer algo distinto, desmarcarnos. A pesar de que el tiempo nos presionaba y condicionaba estamos muy contentos con el resultado final y la acogida que está teniendo. Vibramos mucho tocándolo en directo.

¿Queríais que fuera muy para el directo o preferís que las canciones vayan evolucionando en los directos?
Esta pregunta es genial. Intentamos a toda costa que este disco fuera para escuchar y disfrutar en casa, en el coche o en una pista de baile como canciones. Pero nos pasa una cosa curiosa , y es que tenemos una singular tendencia compulsiva a mezclar y cambiarlo todo. Con lo que la gran mayoría de los temas ya han evolucionado a un a “versión de directo” poco a poco. Hay canciones que aún siendo más fieles al disco, cuentan con arreglos o cambios de estructura. Llevamos dos meses de gira y ya hemos hecho mil cambios. Somos muy ambiciosos y exigentes, cosa que es muy positiva, aunque alguna vez nos juegue alguna pasada.

Para el disco anterior dabais nombres de los que bebíais como la Charanga Habanera, Celia Cruz o Rubén Blades. ¿Podéis dar nombres para este, que imagino que serán nombres relacionado con música más “roots” o más de música electrónica de baile, no?.
En general seguimos bebiendo bastante de ambos lados. Ahora mismo a bote pronto nos vienen nombres como la Spanish Harlem Orchestra, Pete Rodriguez, Maelo Rivera, la contundencia de la timba de Pupy y los que Son Son, entre otros. En medio de este baile nos ha llamado mucho la atención Calle13 y su actual proyecto como Residente. Nos parece un ejemplo, no tanto como inspiración musical (que nos encanta, simplemente llevamos otra dirección), sino como de filosofía. Un tipo que no tiene miedo a las réplicas, hace lo que quiere, sigue siendo de su barrio y lo más importante, no para de escribir y sabe como hacerlo. Muchísimo respeto. En el otro vaso del que bebemos tenemos influencias muy claras en cuanto al sonido que queríamos como Rudimental, Netsky, Diplo, Quantic y otros sonidos que nos seducen como Dengue Dengue Dengue. En este sentido tenemos claro los dos lados y vamos bailando, cruzando la línea y dejando que el tiempo y la experiencia vaya definiéndonos con mesura.

¿Cómo es vuestro trabajo de composición, he leído por ahí que lo mismo sale del “ableton” que de una guitarra, ¿es así? ¿Componéis todos?
Sí, completamente. Hay canciones que salen muy crudas, que parten tan solo de dos acordes y dos frases como filón y otras más vestidas en forma de producciones electrónicas. En este disco hay temas de casi todos los miembros de la banda, aunque también el tiempo va definiendo roles de una manera más sólida y sí que se empieza a ver un sector más orientado a la producción.

¿Para La Sra. Tomasa el estudio de grabación es un instrumento más?
Más que el estudio de grabación, que también, es la producción. De esta manera hacemos experimentos y bocetos con lo que encontramos lo que llamamos nosotros “filones”. Una vez encontramos por donde tirar empezamos a grabar, pero la producción es la piedra angular y el instrumento principal de búsqueda.

He leído también que os planteáis el directo como una sesión de dj. ¿Cómo funciona esto?¿Sois capaces de cambiar el orden según sea la respuesta del público?
Nuestra idea es que el concierto sea un trayecto en el que principio y fin estén interrelacionados, pero trazando tramos de dinámicas con distinto color e intensidad. A pesar de que es bastante común que las bandas enlacen las canciones entre si, organicen los directos en bloques y demás, nosotros hacemos lo mismo pero pensando en una clave más electrónica. Cuando estamos en una sesión de dj, las canciones se funden unas con otras y te las encuentras de “sopetón”, las descubres, las bailas y cuando te quieres dar cuenta ya estás en otro lado. Quizás esta es la magia de la música electrónica cuando se vive en directo y quizás esto es lo que más nos seduce de esta idea. En cuanto a la estructura del directo, según el tiempo y el sitio variamos el set list, ya sea porque es adecuado por el sitio, la hora o porque a veces nos apetece más unas cosas que otras.

¿“Nuestra clave” tiene que ver con “a nuestra manera”?
La idea de nuestra clave es precisamente esa. Intentamos hacer las cosas a nuestra manera, aunque a veces nos cueste un mundo por no tener referencias cercanas para ello. Pensamos en nuestra clave por “la clave” de la música afrocubana y latinoamericana a la que le debemos todo el respeto del mundo y mutamos sus elementos con todo el cariño. No nos hemos inventado nada, pero tampoco queremos tener una inercia que no dependa estrictamente de nosotros.

Contarme lo de las colaboraciones. ¿Fue algo pensado de antemano, fueron surgiendo?. ¿Se hacen amigos al tocar?
Las colaboraciones surgieron durante el proceso excepto la de el Niño Maldito en “Timba Negra”. El caso de Rapsusklei y Kabaka Pyramid nacieron de manera espontánea cuando Genis (nuestro productor) les comentó si querían colaborar (ya que él había trabajado con ellos previamente). Les enseñó las canciones y accedieron. Pocas semanas después ya contábamos con los tracks grabados, fue genial. El caso de Gloria Boateng en “Distinto son” fue diferente. Coincidimos una vez en Bélgica en un festival llamado Kokopelli y nos quedamos literalmente flipando. Es una bomba en directo, pura energía. Tuvimos un cruce muy breve con ella, pero fue suficiente para que nos diera el impulso de contactarla y comentarle si le apetecía la aventura, a la que accedió inmediatamente. Fue genial. Y sí, se hacen amigos y se descubre tantísimo talento que a veces abruma. Viajar, tocar y coincidir con músicos es el mayor regalo.

A veces leyendo otras entrevistas que os han hecho, me entra la duda de si habéis querido ocupar un espacio musical que estaba vacío, o lo habéis hecho porque era el estilo que en verdad os apasionaba.
¡Es genial que nos preguntes esto!. La idea inicial, como hemos explicado siempre, era hacer algo distinto. Del primer boceto a las primeras canciones existen más de una veintena de ideas y maquetas que no vieron la luz. Cuando encontramos la conjugación musical que vimos como: “sí, por aquí van los tiros…”, también vimos que era un espacio que estaba vacío, con lo que sí es verdad que jugamos con esa baza. Creo que en este aspecto ha sido enriquecedor para nosotros y para la escena, en la que a raíz de que el proyecto ha cogido fuerza, hemos visto que emergen propuestas que van un paso más allá, que añaden otros ritmos y estilos dentro de su conjugación y donde vemos que la electrónica se esta introduciendo poco a poco y es genial. Damos apoyo y respuesta a quien quiera saber algo más sobre como hacemos las cosas nosotros. De hecho organizamos algunos seminarios para explicar cómo nos planteamos el proceso creativo y como utilizamos metodológicamente la tecnología, así se crean debates riquísimos en contenido donde todos acabamos sacando cosas buenas sobre qué hacer y qué no hacer.

¿Podéis contar que importancia ha tenido la producción de Genis Trani en el disco?
El papel de Genis fue muy importante. Nos ayudó a sacar el sonido, nos dio otra perspectiva en algunas canciones y le dio un sentido sonoro al disco en su conjunto, que no es poco. Sí, ha tenido un papel crucial.

Personalmente admiro como os ha producido a vosotros o también a Itaca Band. Dos bandas que suenan ahora muy diferentes, pero que tuvieron algunos lazos en el pasado, ¿no?
¡Sí!. El cantante de nuestra banda Pau Lobo fue percusionista de la banda y Jordi Sanz fue guitarrista de Itaca hasta el disco “Rema”, en el que participó en la grabación. El caso de Itaca es muy especial porque es que somos muy colegas. Nos tenemos muchísimo respeto y entre nosotros hay amistades preciosas que están por encima de los proyectos como tal. Nos intentamos ayudar y cada año cruzamos los dedos para coincidir por los escenarios porque se suele montar unos festivales curiosísimos. Cosas como llegar por la mañana al local antes de partir y encontrarte a alguno de Itaca que se viene de “excursion” con nosotros o viceversa ya ni se cuentan. Somos amigos, compañeros y les deseamos todo lo mejor, llevan muchos años currándoselo y nos les han regalado nada: