De princesa de algo tan engolado como el “electropop gótico-industrial” a, simplemente, reina de la pista de baile. Esa es una de las descripciones que se han hecho de la evolución de Zola Jesus en su quinto disco, “Taiga”. Una afirmación que, aun teniendo algo de cierta, se queda algo perezosa. Y es que las propuestas de Nika Roza Danilova no son aptas para oyentes impacientes por mucho que ella diga.

Por ahí describen “Taiga” como su disco de pop bailable. Un poco exagerado, ¿no?

Bueno, puede que sea exagerado pero me parece bien, porque crea un efecto discordante en la percepción que se tiene de mí. Eso es justo lo que buscaba.

En realidad hay bastante experimentación.

Sí, pero aunque la siga habiendo, es, con mucha diferencia, la música más accesible que hecho en mi carrera. Quería jugar con la experimentación, pero a la vez llegar a cuanta más gente, mejor.

Eso es curioso porque el concepto “Taiga” –la palabra rusa para el bosque boreal- evoca la ausencia total de gente.

Sí, está referido a mis pequeños conflictos internos con respecto a la sociedad, incluso a la civilización en sí, y en la libertad que siento estando lejos de ella.

¿Fue eso lo que inspiró estas canciones? ¿Un puntito de misantropía?

No necesariamente. Lo que me inspira de la taiga es la libertad. Muchas veces he pensado en la taiga como un lugar de recogimiento, de paz absoluta, y me parecía el título perfecto para describir el proceso creativo del disco, que tuvo lugar en la isla de Vashon, un lugar remoto al norte del estado de Washington, en la frontera con Canadá. Uno de los lugares más inspiradores que he visitado en mi vida. La naturaleza me fascinaba y a la vez me inquietaba por la sensación de soledad. Allí escribí todas las canciones excepto dos, que escribí en Los Angeles un par de años antes.

Leí que Rihanna ejerció también cierta inspiración sobre ti. Tras sorprenderme, comprobé que era cierto al escuchar temas como “Go (Blank Sea)” o “Hollow”.

Claro, he escuchado todo tipo de pop durante toda mi vida. Cuando era pequeña escuchaba mucho pop de ese estilo, y aunque luego, cuando era una adolescente, me interesé por música más experimental, todo eso ha quedado ahí.

También leí que tu objetivo es el número 1.

Por supuesto, cualquier artista miente si dice que no lo desea. Me siento libre para decirlo. La libertad lo es todo para mí ahora.

¿Qué pasó en tus anteriores trabajos para decir que este disco es como tu “debut real”?

Precisamente por lo que te decía antes, es por lo que digo que siento como si este fuera mi debut: porque es la primera vez que todo el proceso se ha hecho como yo quería. En el pasado he hecho las cosas con demasiadas prisas, y casi nunca quedaba satisfecha.

Es complicado trasladar este disco al directo, ¿me equivoco?

¡Pues la verdad es que no te equivocas! Es muy complicado. Ya es bastante complejo, pero me gustan los desafíos y en directo incluso añado nuevos elementos. Y respecto a mi voz, este disco requiere que mantenga mi salud en perfectas condiciones. Es un reto difícil, pero siento que puedo defenderlo muy bien.

¿Crees que este disco marca un camino a seguir a partir de ahora?

No lo sé. No quiero esperar nada del futuro, ya veré lo que hago en mi próxímo disco cuando llegue el momento.

Hace poco hiciste un remix con Diplo, ¿qué tal fue?

Sí, para “Go (Blank sea)”, y fue muy bien. Soy una enorme fan de Major Lazer. Me ha inspirado mucho.

¿Alguna otra colaboración entre manos?

Sí, con Run the Jewels, el dúo de Killer Mike y El-P, que quieren regrabar su disco con sonidos de gatos (tras quedar patidifusos comprobamos que la historia es cierta, y que también están implicados Geoff Barrow, Baauer y otros).

Termino. ¿Tienes muchas ganas de venir a España? ¿Crees que este disco funcionaría bien en nuestros festivales de verano?

Tengo muchísimas ganas de ir, me encanta girar por España, no es un cumplido. Respecto a los festivales, pues me encantaría comprobarlo.