La necesidad de vomitar inseguridades, un sentido del humor bastante extraño y canciones bonitas pero oscuras. Ese podría ser el denominador común entre Kurt Vile, uno de los rockeros más interesantes de su generación y Courtney Barnett, una de las propuestas más irreverentes y emocionantes que ha dado el pop rock alternativo en los últimos años. El estadounidense y la australiana ponen en común debilidades, complejos, influencias y pasiones en “Lotta sea lice”, un exquisito disco de 9 canciones que sin quererlo ha sentado las bases de un proyecto en común.

Por si esas cuestiones en común fueran pocas, debemos añadir que Vile y Barnett también comparten aspecto (desaliñado) y un punto de pasotismo sin el cual este disco, este proyecto en general, habría sido inconcevible. “Vamos a ensayar unos días y nos lanzaremos a la carretera. Sí, así es como lo vamo a hacer”, comenta Kurt Vile al otro lado de la línea de teléfono, desde Filadelfia. A Courtney la pillamos en mitad de una gira europea con Jen Cloher, su compañera de vida y gran influencia, de ella es “Fear is like a forest”, tercer corte de este disco. Pero no nos confundamos, hay quienes pueden ser pasotas y quienes no. Estos dos pueden. Facturando el disco, los directos y el lenguaje propio que facturan… faltaría más.

Este trabajo no solo es una canción que Kurt había pensado casi obsesivamente para Courtney y que acabó convirtiéndose en un disco completo; este disco también se ha convertido en un interesante ejercicio creativo dónde no había reglas. El resultado: canciones de seis minutos, vuelta a composiciones (e incluso influencias) de cuando eran adolescentes y conversaciones, muchas conversaciones “Hubo bastante improvisación, fue bastante espontáneo. No estábamos por la labor de facturar canciones pop de tres minutos”, explica Courtney. Tampoco sabemos, no lo saben ni ellos, si estarán por la labor de dar continuidad a este proyecto. Lo que es seguro es que de momento no pasará por España.

“Me obsesioné con una melodía deprimente que tocaba una y otra vez y solo quería escribir una canción, tener una canción para ella”. (Kurt Vile)

¿Cuándo conociste a Courtney y por qué comenzó este proyecto?
Kurt: Conocí a Courtney porque ella abrió un concierto para mí y The Violators. Eso fue antes de que saliera nuestro último disco, un LP doble … no lo sé, quizás alrededor de 2013 o algo así. Después de eso me dio su disco, teníamos amigos en común… el caso es que yo ya había oído hablar de ella. De repente me obsesioné con una melodía deprimente que tocaba una y otra vez y solo quería escribir una canción, tener una canción para ella. Finalmente hicimos un par de canciones que se convirtieron en un disco completo.

¿Qué podemos encontrar en estas canciones? Me da la impresión de que este es un punto de encuentro muy natural entre las canciones que haces y las canciones que hace Courtney.
Sí, es una reunión de los estilos.

El álbum incluye algunas versiones, una de ellas es una canción de Jen Cloher ¿Por qué estas versiones?
Courtney trajo esa canción de Jen Cloher. Ella quería versionarla y a mí me interesó mucho. Resultó increíble. Básicamente el proceso fue ese: ambos trajimos una serie de canciones que habíamos escrito y otras canciones que nos gustaría versionar. Creo que Courtney quería hacer esa canción de Jen en particular y llevarla a un sonido más salvaje o vibraciones más así.

Hace como seis años que grabaste Peepin’ Tom ¿qué supone para ti verla ahora interpretada por Courtney?
Me encanta como lo ha hecho. Me siento alagado. Es un auténtico honor el sonido que le ha dado. Cuando se planteó esta colaboración yo estaba obsesionado con la música de raíz e intenté convecer a todo el mundo para hacer un versión de “Blueberry hill”, de Fats Domino. Teníamos las dos canciones origniales y esta versión pero entonces Courtney me propuso que nos versionarámos el uno al otro. Y el plan fue ese.

¿Por qué decidiste grabar en Melburne?
Estoy acostumbrado a viajar cuando grabo y estaba de gira las dos veces en las que se empezó a fraguar esto. Fueron dos veranos muy australianos: el primero estuve allí con la banda y al siguiente volví para hacer una gira en solitario. Se puede decir que llegué hasta Courtney, hasta Melbourne, donde ella vive y grabé este disco. Tengo una conexión muy especial con Australia, aparte de mi familia, todos los que están involucrados en el disco son australianos. Es como algo australiano.

¿Qué importancia tuvo Callum Barter en el proceso de grabación?
Como ingeniero de sonido fue genial. Fue muy importante. Es una persona tan calmada que le dio un sonido genial, muy natural, al disco. Su forma de mezclar hace que la música suene como instrumentos. Me refiero a que hoy en día hay quienes se limitan a añadir demasiados efectos y cosas así a las canciones. En este caso no ha sido así, y definitivamente esa ha sido la clave para que suene tan orgánico. Él es increíble pero solo estuvimos ocho días grabando con él. No pude estar allí cuando él modificó algunas cosas después pero insisto, él es genial ¡Lo adoro!

Háblame de la gente que ha participado en este disco.
Invité a Mick Turner. Yo estaba terminando la gira en Melbourne y me emocioné cuando supe que Mick estaba allí también. Nosotros nos conocíamos de una gira anterior. Yo estaba con mi familia, que había venido a acompañarme y él también estaba con su familia en ese momento así que fue como: niños, curro y cosa así. Dio la casualidad de que Jim White, que toca la batería y otras muchas cosas con Mick, también estaba por allí, así que lo invité también. Ya sabes, es un mítico australiano. Mi compañero Rob (Laakso) tocó el bajo. Eso fue en el primer viaje. Cuando volví, Stella Mozgawa de Warpaint estaba en la ciudad, justo la acababa de ver en Los Ángeles, y acabo grabando tres canciones: Continental breakfast, Outta the wood work y la canción de Jane Cloher. Después Mick y Jim volvieron a grabar más cosas y Mick Harvey apareció de casualidad un día por la fiesta de cumpleaños de Peter Harvey. En realidad todos son tipos australianos legendarios.

¿Cómo estáis llevando este álbum y el proyecto en general al directo?
En el directo somos Courtney, mi compañero Rob Laakso y yo. Durante la primera parte de la gira, Janet Weiss de Sleater-Kinney, tocó la batería . Para la segunda mitad de la gira contamos con Stella Mozgawa, que es una de mis mejores amigas, y también con Katie Harkin, que es increíble y toca un montón de instrumentos. Katie ha estado en bandas como Sleater-Kinney. Vamos a ensayar unos días y nos lanzaremos a la carretera, a ver qué pasa. Sí, así es como lo vamo a hacer.

¿Cómo se escoge un repertorio así?
Afortunadamente en este caso no será tan estresante porque realmente solo tenemos un álbum. Tocaremos el álbum completo y después elegiremos algunas de nuestras viejas canciones, tal vez tres o cuatro cada uno, y ya está. Ya tienes nuestro concierto.

¿Qué puedes decirme sobre una canción como “Untogether”?
Untogether es una canción que… no sé… tenía esa cinta de Belly cuando era adolescente. Sabía que el disco era oscuro, lo escuchaba mucho, y simplemente empecé a hacer cosas así, nostálgicas, empecé a usar esos acordes y esas formas de cantar. Es un tipo de melancolía que pensé que podría funcionar y realmente funcionó. Me encanta.

Es una de mis favoritas.
Gracias, la mía también.

¿Y de “Blue Cheese”, qué puedes contarme?
“Blue Cheese” es una canción que literalmente escribí cuando era adolescente. Es una de mis primeras canciones. Pero cuando estaba en Australia, después de que Courtney me mostrara la versión de “Peeping Tom” y mientras estaba escribiendo “Continental Breakfast”, justo en ese momento empecé a tocar “Blue Cheese”, sin ninguna razón. Cambié algunas palabras para actualizar un poco la letra pero en el fondo es una canción bastante ridícula y la mayor parte de la letra es muy antigua. Es solo una vieja canción que traté de actualizar.

Una de las cosas que más me gustan de este álbum es que es como un diálogo entre colegas. Como si cogieras el teléfono y le contaras tus problemas o simplemente como te ha ido el día a Courtney y ella te responde. Incluso la manera de cantar las canciones en muchos casos es como una conversación ¿Cuántos emails se necesitaron para escribir este álbum?
Nos enviamos algún mail esporádico pero era como “Te voy a enviar esta canción” y ella decía “Sí, envíamela” pero luego nunca lo hacíamos, así que dijimos “Reunámonos” y efectivamente fue como una conversacicón. Más o menos cada uno iba escribiendo unas líneas sobre el otro y luego las poníamos en común. Dependiendo de nuestro personaje o de quién lo escribía dependía quién lo grababa. Salió así con ese concepto: diferentes inseguridades narradas en conversaciones.

Esa inseguridad de la que me hablas y que se refleja en tus canciones, luego no aparece sobre el escenario en el directo. La última vez que te vi fue hace unos meses en Mad Cool y me llevé esa sensación a casa.
Recuerdo Mad Cool. Soy muy crítico conmigo mismo y ese fue el último concierto de del último disco y realmente lo disfruté. Me sentí como si todo estuviera en su lugar. Otras veces no me pasa así y salgo agobiado al escenario, me estreso, pero esa vez no fue así. Una vez vi a Nick Cave en Filadelfia y me di cuenta que esa sensación que tuve en Mad Cool, la de estar en paz contigo mismo, con tus canciones, puede darse realmente.

¿Vendréis a España con este disco?
Esta vez solo haremos gira por EE.UU. Algún día iremos, pero no ahora mismo.

¿Grabaréis otro disco juntos?
Seguramente volvamos a grabar juntos en algún momento. Esto es algo bastante casual, ya sabes, nada de presiones. Pero quizás algún día volvamos a hacer algo. Estaría bien, pero tiene que ser algo casual. No puedo asegurarlo.

Estás trabajando en un disco nuevo en solitario, ¿verdad?
Sí, tengo muchas canciones nuevas que han entrado y salido del estudio. Estoy tomándome mi tiempo… pero creo que el disco nuevo podría salir el año que viene.

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