Pocas bandas que se definan a sí mismas como “blackened crust” pueden presumir de haberse recorrido medio mundo, literalmente, interpretando sus canciones. Khmer son unas de ellas y, tras cinco años en activo e incontables demos, EPs y colaboraciones, por fin podemos disfrutar de un LP completo. Mario C. Vaises es la voz y los gritos detrás de los ocho temas que componen Larga Sombra, y en esta entrevista nos cuenta sus impresiones sobre la trayectoria de la banda y la catarsis que ha supuesto para él escribir letras tan desgarradoras como las que incluye este álbum, su primer largo hasta la fecha.


Teníamos muchas ganas de hablar con vosotros por vuestra trayectoria individual. Miembros de Ictvs, Another Kind Of Death, Sound Of Silence… ¡Vaya Dream Team! ¿Qué tiene Khmer de nuevo o especial? ¿Qué sonido habéis encontrado en este nuevo grupo que no teníais hasta ahora?
Más que nuevo yo diría que Khmer es la síntesis de todas esas bandas, el resultado de un aprendizaje que nos ha traído hasta aquí y que a día de hoy suena de esta manera en particular. Si te fijas, todos seguimos fieles a nuestro estilo: los mismos riffs, la misma voz… pero ha dado la casualidad de que la mezcla de nuestras personalidades funciona bastante bien. Es verdad que hay diferencias entre Khmer y nuestras anteriores bandas: ahora hay más hardcore melódico que en Ictvs o en el Ego y los temas son mucho más directos; Another Kind of Death nunca sonamos tan crust ni Sound of Silence tan black… pero en el fondo, la esencia es la misma. Lo especial creo que es la mezcla.

Tenéis muchos trabajos de corta duración y con Larga Sombra por fin os habéis aventurado a sacar vuestro primer largo. ¿Cómo ha sido el proceso y por qué habéis decidido aumentar en minutos vuestras ediciones habituales?
Cuando empezamos no teníamos demasiado claro si aquello llegaría a algo, si seguiríamos adelante o por el contrarío nos iríamos cada uno por nuestro lado al cabo de un par de meses. Veníamos de finiquitar El Ego y, aunque nos apetecía seguir tocando juntos, no nos veíamos preparando un disco completo, y menos después del currazo de We’ve Been Dead Before. Queríamos empezar algo de cero, sin presión; componer, divertirnos, y el resto ya se iría viendo. Así que preparamos algunos temas, los colgamos y empezamos a moverlos en directo, y como funcionó bastante bien, así hemos seguido hasta ahora, sacando temas cada poco tiempo y editando material básicamente para poder girar. Pero ya teníamos ganas de parar un momento y darle una pequeña vuelta de tuerca a las composiciones, de plantear una obra más desarrollada y meditada. Era una necesidad creativa.

De Lugo, Avilés, Madrid… Sorprende mucho ver que un grupo tenga a sus miembros tan desperdigados por todo el territorio nacional. ¿Cómo ensayáis? ¿Cómo os habéis apañado para componer el disco?
Bueno, ensayar no ensayamos (risas). De vez en cuando montamos algún bolo para poder vernos las caras y recordar de qué iba todo esto. El disco se compuso entero a distancia. Iván nos pasaba los riffs que iba sacando y, cuando consideraba que un tema estaba cerrado, nos lo montaba con unas guías de batería programadas según la idea que él tenía en mente, que luego Michel iba desarrollando en su local de ensayo. Olaia componía los bajos directamente con Iván, y mientras yo escribía mis parrafadas y las iba grabando en casa, probando diferentes líneas de voz, que después les mandaba a estos… puro trabajo de laboratorio. Cuando ya tuvimos todas las piezas, fuimos pasando de uno en uno por Kollapse, en Lugo, para que Iván nos grabase. Suena complicado, pero la verdad es que yo casi lo prefiero a tirarnos horas y horas en el local de ensayo sacando riffs y mirando al suelo.

“Khmer es el resultado de un aprendizaje que nos ha traído hasta aquí y que a día de hoy suena de esta manera en particular”

Haciendo un repaso a las letras de Larga Sombra vemos que su oscuridad hace buen honor al nombre. Se nota además que hay una conexión especial entre todos los cortes: sentimiento de revancha. ¿Lo hemos interpretado bien? ¿Qué historia nos habéis querido contar con el disco?
Sí, hay revancha, hay soledad, desesperanza… La “larga sombra” es toda la mierda que arrastramos durante años y nos impide avanzar: miedos, inseguridades, recuerdos, pensamientos negativos e incluso personas. Con el tiempo, termina por tragarnos y convertirnos a nosotros mismos en sombras de lo que fuimos, un reflejo desvaído que ha perdido todas sus virtudes por el camino. Para mí escribir este disco fue una forma de salvarme del vacío y la depresión que sentía en ese momento. Cogí todos esos pensamientos tóxicos e intenté hacer algo artístico con ellos. Es mi visión personal de la vida, de las personas… me alucina la crueldad absoluta que demostramos entre nosotros y con el resto de seres vivos, la facilidad para traicionar a quien nos quiere… Las escribí para mí, pero creo que cualquiera puede hacerlas suyas. De eso se trata, son sentimientos universales.

España, Europa, Japón, USA… Os habéis recorrido medio mundo presentando vuestros anteriores trabajos. ¿Qué viene ahora para Khmer? ¿Hasta dónde tenéis pensado llevar el sonido de Larga Sombra?
Para 2018 nuestro plan era girar por Indonesia, Malasia y Tailandia, pero como Iván y Olaia van a tener un nene en breve, hemos pensado que lo mejor toca recorrer la península el año que viene, que nos pilla cerca de casa y del niño, y ya en 2019 organizar una gira más larga en la que pasemos por Malasia, China y Japón. Hace tiempo que nos quieren llevar a estos sitios y puede ser un buen plan hacerlo todo del tirón. También tenemos la posibilidad de ir a Rusia y a la península escandinava, que son dos puertas que llevan tiempo abiertas, pero de momento no hay ningún plan cerrado.

En vuestra última gira europea junto a Teething vuestro batería Michel tuvo un pequeño percance de salud y decidisteis seguir adelante con la misma en formato acústico ¡Contadnos un poco cómo fue esa experiencia!
Al parecer Michel llevaba un par de meses tratándose de mil maneras un dolor de espalda que le tenía martirizado. Había ido al fisio, a acupuntura, a rehabilitación… de todo. La noche antes de volar para Alemania todo el grupo durmió en mi casa. A la mañana siguiente, cuando se despertaron, Michel nos dijo que no se podía levantar del dolor. Le llevamos al ambulatorio, le pincharon algo y cogimos el vuelo. Ese día tocó sin problema, pero al despertar al día siguiente tuvimos que llamar a una ambulancia porque no se podía ni mover. Se le saltaban hasta las lágrimas. A partir de ese día ya estuvo tan sedado que tuvimos que plantearnos tocar sin él, y al cabo de varios días, viendo que aquello no mejoraba, decidió volverse a España. El resto seguimos adelante e improvisamos un show semiacústico, con las guitarras en limpio, Jandro e Iván sentados en sillas y yo paseándome entre el público casi como en una performance. Había costado un año montar la gira y no nos planteábamos cancelarla, y menos dejar a Teething tirados. Y no fue del todo mal. El público valoró que siguiéramos a pesar de las circunstancias. En Youtube hay subido algún vídeo del concierto en la Venster99 de Viena que está bastante chulo.

Iván está pluriempleado en la banda: Compositor, manager y hasta productor en su propio estudio en Lugo (Kollapse). ¿Sentís que trabajar de esta manera hace que el disco sea de alguna manera algo “más vuestro”? ¿Cómo es trabajar en el estudio con tu propio guitarrista?
Sí, de hecho intentamos hacerlo todo nosotros en la medida de lo posible. Nos gusta así, es más sincero, más auténtico, y al fin y al cabo es nuestra creación, sería raro dejarla en manos de otro para que la completase. En un disco, la música, las letras, la producción, el diseño… son parte del mismo mensaje, piezas de una misma obra. Nosotros hemos tenido la suerte de que entre todos cubrimos casi todos los niveles del proceso. Iván aporta gran parte de ese curro, es un culo inquieto, un tipo de acción, siempre está trabajando en algo nuevo. Y lo mejor es que entre todos nos complementamos muy bien, cada uno aporta su parte y nadie se suele meter en el curro del otro, hay confianza plena. Es difícil conseguir ese equilibrio. Y en cuanto a las grabaciones en Kollapse, son muy cómodas, Iván lo hace todo rápido y fácil, y los demás llevamos mil discos grabados a la espalda ya, casi no tenemos ni que hablar, sabemos lo que hay que hacer en cada momento. A menos que él nos lo pidiese, yo no grabaría con Khmer en otro lado.

Tanto girar os habrá dado millones de historias curiosas que contarle algún día a vuestros hijos. ¿Nos decís alguna que os haya marcado o que creáis que le puede molar a la gente que os sigue?
Tenemos unas cuantas, suficientes para entretener a los colegas durante un rato largo. Recuerdo por ejemplo el día que tocamos en Leipzig, que estaba yo en el puesto de merch y se me acercaron dos alemanes enormes con unas camisetas de Khmer que no me sonaban de nada. Con mucha seriedad, me explicaron que ellos eran los Khmer originales, al parecer una banda mítica en Alemania, y que habían venido a ver a los españoles que usaban su nombre. Después del concierto vinieron a felicitarnos y nos dijeron que nos habíamos ganado el derecho a usarlo (risas). Hay mil más, pero si eso, mejor ya con cerveza de por medio.

Los diseños del grupo están a tu cargo, y tienen una línea muy personal y marcada. ¿En qué está inspirado tu arte a la hora de crear bocetos para Khmer?
No sabría decir de dónde viene mi inspiración, es difícil trazar una línea, pero siempre me han interesado ciertos estilos y autores ya cuando estudiaba arte. Por resumir, me suelen atraer las obras derivadas del expresionismo, el surrealismo o el simbolismo. Para este disco he buscado algo en la línea de Francis Bacon o Dave McKean, por mencionar autores muy conocidos, porque encajaban perfectamente con lo que quería representar: figuras humanas que no se reconocen, solitarias, que se deshacen en entornos fríos y desolados, vacíos… lugares carentes de vida y de calor. Para este disco ha sido así, pero seguro que es parte de mi estilo personal, porque son las mismas ideas que me rondan la cabeza desde hace años.