“The Airing Of Grievances” (XL/Popstock!) llevaba unos meses publicado, hasta que los responsables de XL oyeron hablar sobre los anfetamínicos directos, escucharon su disco, se enfrentaron a este grupo de veinteañeros y les ficharon para darles un empujón internacional. Y aquí les tenemos con sus ganas de pasarlo bien y su energía a pleno rendimiento.

Si existe algo que afecte, generalmente para mal, la perspectiva de los aficionados a la música pop y rock es considerar que los grupos jóvenes y nuevos poco o nada tienen que aportar. Todo lo contrario. Y si lo único que aportase una banda como Titus Andronicus fuese energía y vitalidad, ya me parecería suficiente.

“Weezer fueron muy importantes para nosotros en nuestros años de aprendizaje como rockeros”

Pero no. Este quinteto de menores de veinticinco años tiene también actitud, ganas de comerse el mundo y pocos prejuicios. De ahí que, en su universo, confluyan The Replacements, Commander Venus, Bruce Springsteen, The Pogues, Hunter S. Thompson o Albert Camus sin que nadie se ruborice. Dejen paso a la juventud. “Nuestro miembro más joven tiene veintiún años, con lo que ahora mismo no sentimos nada de rabia o excitación juvenil, sino que ha pasado a ser un angst de jóvenes adultos. En todo caso, no somos más que una banda de rock’n’roll a la que le gusta tocar con las guitarras fuertes e intentamos no pensar demasiado más allá de eso. Por otro lado, tampoco puedo negar la considerable influencia que han tenido en nosotros grupos como Television Personalities, Neutral Milk Hotel o Minor Threat, por citarte tres. Es cierto que me gusta mucho Bruce Springsteen, pero mi amigo Ian O’Neil y yo somos los únicos a los que puedes considerar realmente fans suyos en el grupo”.
Escuchando “The Airing Of Grievances”, uno se imagina a los chicos saltando y gritando como descosidos en el estudio en una celebración de la amistad, la diversión y de una carrera musical que parece estar despegando poco a poco. “Ha habido un montón de diversión, un montón de risas, pero también momentos de tensión y de bajón. No grabamos el disco en una sesión. Estuvimos en el estudio unos cuatro días y grabamos un montón de ruido, después nos pasamos seis meses intentando encontrar tiempo para dedicarle unas horas al disco. Por un lado fue un proceso tedioso y pesado, pero siempre excitante. Hubo un montón de gritos en el estudio, eso seguro, pero no demasiados saltos. Lo hicimos lo mejor que sabíamos y lo que ahora importa es cuánto puede llegar a gustarle a la gente”. De Troubleman Unlimited -el sello que publicó inicialmente estas mismas canciones en Estados Unidos- a XL y de ahí a un mercado internacional que ya está acostumbrado a ver como algunas formaciones son capaces de combinar las raíces de la música americana con el indie rock. “Como ciudadanos de los Estados Unidos, sentimos cierta afinidad con la música americana a lo largo de los años y eso se filtra en nuestra música. El indie también le ha prestado atención, pero la verdad es que el concepto ‘indie rock’ no significa demasiado a día de hoy musicalmente. No te dice nada sobre el estilo que la banda puede hacer y al mismo tiempo también puede servir para hablar de grupos de auténtica ‘música americana’. Me gustaría pensar que ambas ideas representan, en nuestro caso, honestidad e integridad, que son cosas que siempre estamos buscando y que logramos en distinto grado”.
De todos modos, si existe una formación que haya influido en la carrera de Titus Andronicus -más que sus referentes literarios, claro está- no cabe duda que se trata de Weezer, a quienes suelen versionear habitualmente. A ellos y a Misfits. “Weezer fueron muy importantes para nosotros en nuestros años de aprendizaje como rockeros. Les habíamos escuchado mucho cuando éramos más jóvenes y, en América, mucha gente de nuestra edad creció con ellos. Eso hace que podamos compartir la música de Weezer con nuestra audiencia como diversión, desde un punto de vista nostálgico si quieres, pero las canciones siguen atrapando y los solos de guitarra son muy divertidos de tocar. En cuanto a Misfits, somos de New Jersey y ellos fueron la más grande banda de punk rock que surgió de aquí, con lo que tocar su música nos mantiene en sintonía con nuestras raíces”.