LA ENTREVISTA QUE VAIS A LEER A CONTINUACIÓN PUEDE PARECER DEMASIADO BENEVOLENTE, PERO LO CIERTO ES QUE CUANDO HABLAMOS DE UNA SERIA PROMESA COMO ES ATOM RHUMBA, DONDE EL RIESGO, LA CALIDAD, LA IMAGEN Y SOBRE TODO EL DIRECTO SON IMPECABLES, NO CABE SINO DESCUBRIRSE. Y SI ADEMÁS COMIENZAN A SONAR POCO A POCO FUERA DE NUESTRAS MINÚSCULAS FRONTERAS, COMO LO ESTÁN HACIENDO, POCO MÁS SE PUEDE AÑADIR. ESTO PARECE QUE VA EN SERIO.

Si hace un par de años la banda bilbaína Atom Rhumba se ganaba su pequeño hueco dentro del panorama estatal de bandas revelación con su brillante álbum de debut “Hormonal Riot” (Munster, 98), ahora es cuando el tiempo está corriendo (y muy deprisa por cierto) a su favor. Teloneros de Make Up, actuaciones exitosas por toda la península, gran sabor de boca en la última edición del BAM y gira francesa con conciertos memorables. ¿Alguien da más? Pues sí. A principios de año han editado un mini-Lp de seis temas, “Dirt Shots” (Munster, 00) que acentúa aún más sus (no pocas) virtudes: guitarras saturadas, saxos hipnóticos, toneladas de adrenalina y unas influencias extraordinarias (Jon Spencer, Gallon Drunk, Fugazi, The Cramps…). Al habla Rober (guitarra, voz), que me para los pies y me obliga a pensar un poquito. “Cito a Rob Younger: “si las influencias son obvias para qué nombrarlas?, y si no lo son entonces mejor dejarlo así”. Aquellos que les hemos visto nacer y crecer nos pellizcamos el brazo cuando se habla de la proyección internacional que pueden tomar. Todo un Ian Svenonius (Make Up) quedó encantado con sus teloneros en su gira española, e incluso llegó a circular un rumor que apuntaba alto, en concreto a Washington D.C. “Lo de Fugazi surgió cuando tocamos con Make Up. Ian Svenonius después de felicitarnos efusivamente (un tipo encantador) nos recomendó que contactásemos con Brendan Canty (productor de algunos de sus álbumes) para que produjese nuestro siguiente disco. Munster está en conversaciones con él”. Algo que sorprende es la dispersión de sus grabaciones: singles para todo tipo de recopilatorios y tributos (en concreto de Eskorbuto y Flamin’ Groovies), y un segundo trabajo de sólo seis temas, grabado a finales de verano, pero con resultados espectaculares. “En un principio iba a ser un Ep de cuatro canciones para apoyar una gira que nunca se celebró, pero pensamos que seis temas era un formato mucho más atractivo. Ha quedado bastante bien, y ha sido más barato”. Echando la vista atrás, la banda bilbaína fue una de las gratas sorpresas del barcelonés festival BAM, consiguiendo que varios promotores extranjeros tomasen nota, algo que les abrió las puertas de uno de los países más inaccesibles y atípicos en principio para el rock de nuestro país: Francia. “En Francia hicimos dos minigiras. En la primera, sitios como en Rennes la respuesta fue de la hostia, motín por parte del público incluido. La segunda ocasión (Toulouse, Tarbes, Ste. Croix Volvestre) fue un tanto extraña. Nos juntaron con bandas con las que no pegábamos ni con cola, carnaza de los 40 Principales. La gente pagaba con juguetes la entrada, que eran destinados a los niños necesitados de la zona, un ambiente muy rockero, vamos. La gira se llamaba “Papa Noel Es Un Rocker”; pues nos salió rana el Papa Noel ese… De todos modos hicimos valiosos contactos para el futuro”. Un futuro que se presenta repleto de buenas vibraciones, aunque para ser sinceros, la respuesta a sus excelentes directos y discos se ha quedado en un reducto reducido de fans maravillados, una crítica unánimemente sorprendida y, especialmente, contactos y buena impresión en el extranjero. Algo de lo que realmente pocos grupos de por aquí pueden presumir. “El futuro no es algo que nos quite el sueño, la verdad. Solo tenemos el compromiso de ser sinceros, de hacer lo que nos apetece en cada momento y de crecer como banda. Si eso va acompañado de más ventas, mejor, pues estaríamos en una situación más holgada; pero eso es algo imposible de controlar, más con unos medios tan exiguos como los nuestros. Lo de los contactos con el extranjero lo lleva el sello. Sabemos que está teniendo muy buenas críticas (en el Maximun Rock’n’Roll lo ponen de puta madre) y que hay algo hablado con Sub Pop”. Esta es la carta de presentación de Rober, Sergio, Alberto, Rioja (quien ha sustituido recientemente al anterior bajista, José) e Igor, que han pasado de ser una esperanza local en un panorama un tanto monolítico como tradicionalmente ha sido el rock vasco a convertirse en toda una realidad que combina sabiamente lo mejor de la tradición underground americana con una imagen glamourosa, la búsqueda de una identidad y estilo propio, y un trabajo incesante en forma de giras y colaboraciones de todo tipo: desde la iniciativa más pequeña hasta el proyecto más ambicioso. “Estamos en una etapa bastante cómoda en la que la gente nos llama para tocar, algo impensable meses atrás. El público suele ser numeroso y muy receptivo. Hemos tenido excelente acogida en casi todos los lados: La Coruña, Baleares, Barcelona…”.