Las rupturas sentimentales alinean discos y más discos en los anaqueles de cualquier coleccionista con tendencia al drama. El último trabajo de nuestra protagonista es otro más para la compilación, aunque a su favor hay que decir que las letras no se ceban con la persona abandonada, que hay para todos.

Si sufres una ruptura sentimental dolorosa, y además tocas música, puedes hacer dos cosas: acostarte en posición fetal y con música deprimente durante un año hasta que remita el dolor o publicar un disco bravo y visceral. La americana Sharon Van Etten combinó ambas cosas.

Refugiada en el estudio de Aaron Dessner (The National), consiguió tras más de un año darle forma a “Tramp”, su tercer álbum. “He empleado mucho tiempo, sí. Pero porque la cosa fue a rachas. Tanto Aaron como yo estuvimos de gira a lo largo de ese tiempo, y sólo podíamos grabar entre medias”. Su encierro racheado le sirvió para bucear en sus emociones. Sin embargo, Sharon no cree que “Tramp” sea tan íntimo. “No diría que es mi trabajo más íntimo. ‘Because I Was In Love’ sí que lo es. ‘Tramp’ es mi álbum más desenfadado, más desenvuelto”. ¿Pero quién es esta chica de voz punzante y fría? “Me llamo Sharon. Comencé a cantar siendo adolescente, en un coro. Crecí asistiendo a conciertos en grandes estadios con mi padre y a musicales con mi madre. Aprendí a tocar la guitarra, y cuando nos mudamos a Tennessee fue cuando empecé a escribir mis canciones. No comencé a actuar de forma seria hasta que cumplí los veinticuatro, y eso fue al trasladarme a Nueva York. Entonces la cosa empezó a progresar. Y cuando vi que dedicaba más tiempo a los escenarios que a mi trabajo diario, hice de la música mi forma de vida”.

Con un estribillo pegadizo, podría ser una canción del Boss, pero es la vida de Sharon, que no ha dejado de recibir clases de voz desde que era niña y que actuará en el próximo Primavera Sound. “En España, sólo he tocado en Vigo y Orense. Me muero por tocar y conocer Barcelona”.